El débil legado de Nelson Mandela

El de hoy no es el mismo país que su lucha ayudó a liberar.

Uno de los votos más significativos en la jornada electoral de Sudáfrica, la cuarta desde el final del Apartheid, fue el del ex presidente Nelson Mandela. Con la ayuda de algunos de sus colaboradores, el Premio Nobel de 90 años introdujo en la urna su sufragio.

Pero el de hoy no es el mismo país que su lucha ayudó a liberar. Su partido, al Congreso Nacional Africano (ANC), ha perdido la mayoría absoluta que gozó en los últimos 15 años.

“Necesito ver mejoras en nuestro país, y por eso voy a votar”, le dijo Nyatsi Caiphas a la agencia EFE antes de entrar en el centro de votación dispuesto en un colegio musulmán de Johannesburgo, la capital surafricana.

El debilitamiento popular del ANC obedece a dos factores. Por primera vez emitirán su voto los jóvenes nacidos tras la caída del régimen segregacionista racial del Apartheid en 1994, una población que comienza a caracterizarse por su apatía política debido a la escasez de oportunidades: dos tercios de los surafricanos entre 18 y 24 años no tiene trabajo.

Por otra parte está el pasado de Jacob Zuma, candidato oficial del ANC y a quien las encuestas dan una intención de voto del 70%. Este hombre de 67 años ha salido libre de dos juicios por corrupción y violación sexual, y es recordado por sus polémicas declaraciones contra homosexuales y enfermos de sida.

“No estoy registrado, no hay ningún partido al que crea que deba votar”, le dijo Hayden Manuel, de 21 años, al corresponsal del diario El País, de España.

Todo indica que el ANC triunfará, aunque la oposición, liderada por el Congreso del Pueblo (COPE) y la Alianza Democrática (AL) le han robado votantes.

Según Pansy Tlakula, presidenta de la Comisión Electoral Independiente (CEI), los resultados oficiales se conocerán este fin de semana, tras las posibles impugnaciones de los partidos.

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