De lleno en Oriente Medio

Altos enviados de Washington buscan reactivar negociaciones entre árabes e israelíes.

Robert Gates, secretario de Defensa de Estados Unidos, y George Mitchel, enviado del presidente Barack Obama para la región, han convertido de nuevo a Oriente Medio en prioridad de primer orden para el gobierno norteamericano y empiezan a jugarse las nuevas cartas tras el histórico discurso que emitiera en junio el presidente Obama en El Cairo.

El lunes, en Israel, Gates le pidió al gobierno en Jerusalén que no se precipite frente a la insistencia iraní de continuar con su programa nuclear y se mostró confiado en los diálogos que la administración Obama busca consolidar con Teherán antes del comienzo de la Asamblea General de la ONU.

Estados Unidos tiene por qué preocuparse, pues Israel ha amenazado con atacar las instalaciones iraníes de manera preventiva. Sin embargo, tras la reunión con su homólogo, el ministro de Defensa israelí, aseguró que por ahora Jerusalén les apuesta al diálogo y a las sanciones: “Si hay un compromiso, creemos que debe ser corto, bien definido en sus objetivos, seguido de sanciones”, aseguró Barack.

La visita de Gates se da pocos días después de que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, le advirtiera al gobierno iraní que de continuar su búsqueda para “pasar el umbral nuclear”, Estados Unidos armaría a los Estados árabes, en especial a los del Golfo, para equilibrar las fuerzas en la región.

Entre tanto, en Cisjordania, el enviado de la Casa Blanca para la región, George Mitchel, se reunió con el presidente palestino, Mahmud Abbas, a quien transmitió los esfuerzos de la administración Obama para lograr que Israel detenga los asentamientos en sectores palestinos. Esta es una de las razones por las que las conversaciones entre ambos bandos están detenidas desde hace seis meses.