Unasur teme por reacción de Uribe

Suramérica se prepara para cumbre del viernes. Así están algunos de los gobiernos latinoamericanos.

El clima para la cumbre de presidentes de Unasur que se llevará a cabo este viernes en Bariloche (Argentina), y en la que Colombia será protagonista, no podría ser más tenso que el actual. Tras la gira muda del presidente Álvaro Uribe para explicar el acuerdo que permitiría el uso de bases colombianas por parte de las fuerzas estadounidenses, la política exterior del continente entero se ha convertido en un hervidero.

Es por ello que desde hace dos semanas, la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, mantienen conversaciones telefónicas constantemente con el fin de acordar una estrategia que permita obtener resultados claros en dicha cumbre.

Según se conoció desde la Casa Rosada, ambos jefes de Estado quieren evitar a toda costa un fracaso en la cita y por ello han acordado no dar margen al presidente Uribe para que, bajo la excusa de acoso y exclusión, dé un portazo y se retire.

La cancillería argentina prevé para la cumbre dos posibles escenarios. Uno, que la reunión sirva para escuchar la posición de cada presidente y para afianzar los lazos entre los países de Unasur; otro, en el que el eje sean las discusiones Uribe-Chávez.

En ese sentido, afirma el analista político Fabián Calle, “el reciente pedido de disculpas de Uribe a Ecuador, las declaraciones del gobierno argentino con respecto a que Uribe debía ser escuchado y respetado por todas las partes y una cierta resignación de Brasil a no seguir profundizando la polémica, auguran que la reunión se llevará a cabo en un marco de cordialidad”.

Sin embargo, el gran temor, incluso dentro de la cancillería, es que la reunión termine en un enfrentamiento entre Chávez y Uribe, a pesar de la prudencia que han pedido países como Brasil y Argentina.

“El debate Chávez-Uribe será el centro de la conflictividad, producto de las falencias de ambos y sus dialécticas encontradas. Si bien es otra época, y los actores son bien diferentes, no están muy lejos de ser similares en sus discursos a las posiciones que se encontraban en los tiempos de la Guerra Fría entre la vieja URSS y Estados Unidos”, dice al respecto el politólogo Fernando Dopazo.

Es por todo ello que los analistas no pronostican un ambiente favorable para ninguno de los protagonistas en esta reunión. No obstante, será la oportunidad para que terceros como Argentina y Brasil se consoliden como líderes de la región.

Por su parte, el canciller colombiano, Jaime Bermúdez, insistirá durante la reunión en que todos los Estados deben poner sobre la mesa sus planes de cooperación militar con otros países (ver recuadros): “La región (debe) discutir abiertamente el tema del armamentismo y la compra de armas por terceros países y que se discuta abiertamente el tema del terrorismo y el narcotráfico”, dijo  Bermúdez.

Además, el Ministro de Relaciones Exteriores colombiano aseguró que el Gobierno no viaja a Bariloche a “consultar nada”, refiriéndose al acuerdo con Estados Unidos, el cual, aseguró, “ya está cerrado”.

Desde que fuera creado en marzo de este año, como un foro para discutir los planes de defensa de la región, el Consejo Suramericano de Defensa no ha realizado mayores encuentros ni actividades. De ahí que esta reunión extraordinaria se convierte a su vez en una oportunidad, no sólo para bajarle la temperatura a la crisis creada por el acuerdo con Estados Unidos, sino para determinar algún mecanismo para que los 12 países de Unasur compartan de manera pública y transparente sus compras militares y sus alianzas con otros Estados.

El gran ausente será Estados Unidos. El presidente Barack Obama recibió el viernes de la semana pasada una llamada del mandatario Lula. Durante media hora, el jefe de Estado brasileño buscó explicarle la importancia de que los acuerdos con Colombia fueran explicados en el foro suramericano. Obama le respondió entonces que “evaluaría la posibilidad de que concrete esa reunión”, pero el lunes un portavoz del Departamento de Estado afirmó que Estados Unidos no aceptaría la invitación brasileña. “No somos miembros de Unasur”, le dijo una fuente del Departamento de Estado a la agencia de noticias EFE, “no tenemos planes de enviar a ningún representante”.


Compras rusas

 En noviembre de 2008, el buque de guerra Pedro el Grande, acompañado de una flotilla de guerra, llegó al golfo de Maracaibo para realizar maniobras conjuntas con las Fuerzas Armadas venezolanas. Dos meses antes, el ejército ruso había invadido Georgia en un abierto desafío a las fuerzas de la OTAN y su llegada a aguas americanas fue visto como una manifestación de poder frente a EE.UU., así como una reacción de Hugo Chávez a la reactivación a la Cuarta Flota de las Fuerzas Navales norteamericanas en el Caribe.

El ejercicio se convirtió en el hito de una relación militar   ruso-venezolana de varios años. Entre 2005 y 2007 Venezuela ha gastado US$4.400 millones en compras militares a Rusia. En la actualidad, Moscú considera duplicar la flotilla de tanques de Caracas.

Ecuador va por la frontera norte

Después del bombardeo colombiano al campamento de las Farc en Ecuador, el gobierno de Rafael Correa reparó en que su capacidad de control de la frontera colombo-ecuatoriana era lamentable. Por eso anunció una reorganización de su ejército, dispuso una inversión por US$62 millones, la compra de lanchas rápidas, seis aviones no tripulados, 24 aviones de combate Super Tucano (brasileños), dos fragatas y radares chinos. También anunció que durante los próximos diez años, Ecuador invertirá US$1.200 millones para modernizar sus Fuerzas Armadas. El énfasis será en mejorar sus capacidad de combate en la selva, para eso quiere adquirir helicópteros Super Puma (franceses) y MI (rusos). Además, se espera que el año entrante adquiera 18 helicópteros Gazelle (franceses).

Chile, con dinero para gastar

La Ley del Cobre, en Chile, estipula que el 10% de lo vendido anualmente de este ‘commodity’ debe ser destinado a gasto de defensa. De ahí que muchos tengan los ojos puestos en Chile, ahora que el precio del cobre se ha duplicado en los mercados internacionales. Según lo anunció el Ministerio de Defensa de Chile, el país austral gastaría este año US$450 millones en armamento. El gobierno de Michelle Bachelet (fotos) insiste en que las compras buscan reemplazar el armamento militar obsoleto. Sin embargo, analistas de seguridad peruanos se han mostrado preocupados por el gasto militar chileno, en momentos en que Argentina, su vecino, hace exactamente lo contrario. Entre otras cosas, Chile comprará a Holanda 18 aviones F-16, tres radares fijos 3D y 200 transportes blindados alemanes de tropas sobre orugas Marder A3.

Modernización millonaria en Perú

Mientras que en la Corte Internacional de la Haya, Chile y Perú buscan zanjar sus diferencias frente a las reclamaciones limítorfes de éste último   en el pacífico, el presidente Alan García a emprendido un  plan de modernización de sus fuerzas armadas, calculado en US$650 millones, aunque expertos chilenos afirman que podría alcanzar los mil millones. Dentro de este nuevo plan, las Fuerzas Armadas peruanas adquirirán armamento israelí, italiano y ruso.

Los amores franco-brasileños

En la víspera de la Navidad de 2008, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y su homólogo francés, Nicolás Sarkozy, firmaron un acuerdo militar  por US$12 mil millones. Según éste, Francia ayudaría a Brasil a construir cuatro submarinos convencionales y su primer submarino nuclear. Además, adquiriría 50 helicópteros EC-275 fabricados por Eurocopter. Esta semana, tras reunirse con su homólogo ecuatoriano, el canciller brasileño, Celso Amorim (foto), aseguró que su país “no tiene ningún problema en discutir el acuerdo con Francia. Si Uribe tiene el deseo de saber, entonces él va a saber, pues no tenemos nada que esconder”.