Gadafi celebra 40 años de dictadura

Las fiestas en Trípoli, capital de Libia, son la primera escala de la gira de Hugo Chávez para profundizar relaciones con Rusia e Irán.

Hoy, hace cuarenta años, un joven coronel libio, de nombre Muamar Gadafi, derrocó a la monarquía pro Occidental de su país, e instauró, en su lugar, una férrea dictadura basada en el Islam y el socialismo. Por años su radicalización le costó el aislamiento del mundo; la nacionalización de sus empresas de hidrocarburos y la expulsión de militares europeos y norteamericanos le significaron muchos enemigos, y su cercanía con sectores radicales del Islam lo convirtieron en candidato a ser parte del “eje del mal”, inaugurado en el año 2001 por George W. Bush.

Ahora los tiempos son otros. Por eso este martes, en Trípoli, capital libia, Gadafi celebrará, como se debe, cuatro décadas de dictadura. Lo acompañarán 750.000 personas, 3.500 bailarines, una espectacular flota de aviones acrobáticos de la Fuerza Aérea italiana y la concurrencia de invitados ilustres: Silvio Berlusconi, primer ministro de Italia; Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores de España y, entre otros jefes de Estado, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

Como el líder venezolano, Gadafi buscó en los setenta consolidar un modelo de gobierno basado en la nacionalización de los hidrocarburos y la concentración del poder presidencial en abierto desafío a las potencias capitalistas. La guerra contra el terrorismo, sin embargo, lo llevó a buscar una línea moderada en su diplomacia, la cual mezcló con una estrategia de apertura al capital europeo para la explotación de sus enormes reservas de hidrocarburos. Como lo hace Rusia desde Oriente, Gadafi prende y apaga parte de Europa.

La fiesta de Gadafi en Trípoli será también la inauguración de una particular gira del venezolano Hugo Chávez. Allí será orador de la cumbre de la Unión Africana (de la que Gadafi es presidente) a un mes de que se realice en Venezuela la cumbre Latinoamérica-África. El presidente Chávez partirá de allí hacia Argelia, Siria, Irán, Bielorrusia y Rusia. “Ahora, cuando Venezuela se encuentra en la mira del imperio, hay razones de mucho más peso para acelerar los planes de cooperación con los países aliados en lo estratégico”, dijo Chávez a mediados de agosto al anunciar la gira.

Con Irán, Siria y Argelia, Venezuela comparte su puesto en  la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Entre tanto, el presidente Chávez continúa en un  plan de profundizar sus relaciones militares y económicas con Rusia. Además de las millonarias compras militares, Caracas adelanta negociaciones para que Rusia invierta cerca de US$20 mil millones en una importante reserva petrolífera en la Faja del Orinoco.

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