Periodismo y posconflicto: retos y desafíos para el próximo cuatrienio

hace 1 hora

Bachelet, indemne de la hecatombe

Se va con 84% de apoyo y 96% de cariño, según encuesta posterremoto.

Como el mandatario más aprobado y querido de la historia de Chile, la presidenta Michelle Bachelet dejará este jueves su cargo de Presidenta de la República y se lo traspasará al empresario Sebastián Piñera en un acto que ambos acordaron fuera “austero”, dada la emergencia que está viviendo el país.

El 84% de aprobación corresponde a una encuesta especial realizada entre los días 3 y 6 de marzo, después del terremoto del 27 de febrero por la prestigiosa empresa consultora Adimark, la que días antes del terremoto había entregado un resultado idéntico: 84% de aprobación. En cuanto a los atributos personales de la Presidenta, el “cariño” (querida por los chilenos) subió del 93 al 96%.

“La presidenta Bachelet sale indemne de la hecatombe. En el estudio anterior, finalizado pocos días antes del terremoto (24 de febrero), el resultado fue que un 84% de los chilenos aprobaba entonces la gestión de la Presidenta. Pasado el terremoto, el resultado fue idéntico. La gestión específica respecto al manejo de la emergencia resulta inferior, pero positiva (75%)”, dice Adimark en su encuesta.

La aprobación posterremoto de la presidenta Bachelet, si se observa por estratos socioeconómicos, corresponde a los sectores populares. Creció de 84 a 88% en los sectores medios bajos y de 86 a 88% en los más pobres, que fueron los más afectados por el desastre telúrico. En los sectores más ricos la aprobación de la Presidenta bajo de 81 a 68%. Respecto de su manejo de la crisis por el terremoto y tsunami, la aprobación para Bachelet es de 75%.

La primera mujer presidenta de la nación suramericana fue duramente criticada por el manejo de uno de los sismos más poderosos en la historia del país. Analistas y periodistas explicaron que Bachelet no sólo puso en riesgo su legado político, sino que también llevó a zona de peligro las posibilidades de que un representante de la centro-izquierda volviera a la Presidencia en cuatro años.

En las primeras horas tras el terremoto, Bachelet y otros funcionarios calcularon mal el grado del daño y declinaron ofertas de ayuda internacional. Eso retrasó el flujo de asistencia para áreas de desastre, lo que hizo a muchos sobrevivientes sentir que habían sido abandonados por el Estado. Incluso, la cifra de muertos del gobierno también resultó embarazosa para Bachelet. Después de que la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi) anunciara que el número total de fallecidos era de 802 personas, el gobierno dio marcha atrás y tuvo que rectificar.

La Presidenta, de 58 años, reconoció que el esfuerzo de rescate no fue tan bueno como debería. Pero también defendió fuertemente al gobierno, diciendo que se movió rápidamente para rectificar errores. Hizo un emotivo llamado a los chilenos para que se unieran al esfuerzo de socorro y tuvo que hacer grandes esfuerzos para contener las lágrimas en los momentos más duros de la tragedia. Los chilenos pudieron ver a una Bachelet omnipresente en las zonas afectadas, dialogado con los damnificados y supervisando personalmente la distribución de ayuda, mientras ocultaba su propio dolor, perdió a su única tía, la hermana de su padre, Alicia Bachelet, fallecida de un infarto durante el terremoto.

Bachelet ha dado muchas muestras de su capacidad para levantarse tras recibir golpes: al comenzar su gestión, en 2006, debió remar contra la corriente en un país donde pocos parecían tomarla en serio. Entonces su aprobación no llegaba al 40%. Su mandato partió resquebrajado por crisis heredadas, como Transantiago, el nuevo sistema de transporte público de la capital; casos de corrupción, como los dobles sueldos de altos cargos ministeriales, o los malos manejos en empresas estatales durante el gobierno anterior.

Después de ese comienzo difícil, Bachelet se ganó a la gente con un enfoque pragmático, de estilo amigable y constante crecimiento económico. Muchos recuerdan su templanza, incluso en la época de Augusto Pinochet.

Bachelet, militante del Partido Socialista, hija de un general de la Fuerza Aérea que fue torturado y asesinado por la dictadura, que estuvo detenida junto con su madre en un campo de prisioneros y que después de su exilio luchó contra el régimen desde la clandestinidad se convirtió en ministra de Salud y Defensa del presidente Ricardo Lagos Escobar y luego Presidenta de la República desde el 11 de marzo de 2006.

Y como lo que no la daña la fortalece, Bachelet, luego de la tragedia no sólo termina como la más popular, sino que se perfila como uno de los más seguros postulantes a la Presidencia de la República para 2014.