Juárez enfurece a Washington

Diplomacia norteamericana se encuentra conmovida por el asesinato de tres personas relacionadas con su oficina en  Ciudad Juárez, México.

La violencia de Ciudad Juárez sacudió al fin a los Estados Unidos. Tras meses de guerra entre Joaquín El Chapo Guzmán, jefe del cartel de Sinaloa, y el capo local, Vicente Carrillo Fuentes, que defiende su territorio, la ciudad fronteriza produjo este fin de semana tres víctimas que desataron la ira del Departamento de Estado norteamericano y la indignación del presidente Barack Obama.

En un Toyota blanco, modelo 2009, aparecieron el sábado los cuerpos baleados de Lesley A. Enríquez y su esposo, Arthur Redelfs. Su hija, de siete meses de nacida, lloraba en el puesto de atrás del vehículo. Su segundo hijo venía en camino, según sus familiares.

Enríquez, de origen mexicano y canadiense, trabajaba en el área de visados del consulado de Estados Unidos. Según el Departamento de Estado, que investiga de manera conjunta con las autoridades mexicanas, la funcionaria no trabajaba en el área de operaciones antinarcóticos. Esto ha dado pie para suponer, como lo reveló el lunes el periódico The Washington Post, que el asesinato habría sido producto de “una confusión de identidad”, según dijo a ese diario una fuente anónima de Washington.

Una tercera persona fue asesinada casi en simultánea y en muy similares condiciones. Se trata de Jorge Alberto Salcido Ceniceros, empleado de una maquila y casado con otra funcionaria del consulado. Sus dos hijos viajaban en el carro y aunque fueron heridos, están fuera de peligro, según fuentes locales.

El crimen ha conmovido de manera particular a los habitantes de la zona limítrofe y al servicio diplomático estadounidenses. Especialmente, porque por primera vez la violencia en la frontera compromete víctimas relacionadas con el Estado norteamericano. De ahí el fuerte pronunciamiento tanto de la Casa Blanca como de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que rechazó “los ataques terribles en contra de nuestra propia familia”.

Ciudad Juárez, fronteriza con la población norteamericana de  El Paso, estado de Texas, se ha convertido en uno de los focos de la estrategia antinarcóticos del gobierno de Felipe Calderón. Dentro de ésta, más de 6.000 militares han sido desplegados en la zona, mientras que la guerra entre los carteles de Sinaloa y de Juárez produce cientos de víctimas fatales.

El año pasado, la ciudad del estado de Chihuahua se convirtió en la más violenta del mundo, según el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública, con 130 asesinatos por cada 100 mil habitantes.