Hubo más de 1.000 casos de pederastia en los Boy Scouts

La próxima semana, los casos de abuso podrían ser revelados en una corte de Estados Unidos.

Esta semana, el abogado Kelly Clark se aproximó con varias cajas de cartón en sus brazos a un juez del estado de Oregon, Estados Unidos. Tras colocarlas sobre su mesa, repitió en voz alta el juramento scout y la promesa de honrar la “confianza” promovida por la organización. Acto seguido señaló los archivos contenidos en las cajas y aseguró que en ellos se probaban cientos de abusos sexuales a niños. “Los Boy Scouts de Estados Unidos rompieron su juramento, su señoría”, dijo.

Clark sacó cada una de las carpetas de los “archivos de la perversión”, como se bautizó el caso, y le pidió al juez hacer esfuerzos para prevenir el abuso infantil. “Los Boy Scouts de América ignoraron señales claras que demostraban que muchos exploradores estaban siendo abusados y además ocultaron esto durante años”, aseguró Clark

El próximo miércoles, en un tribunal de Oregon, el abogado hará públicos todos los archivos. Sin embargo, muchos periodistas de Oregon, en donde comenzará el juicio contra los Boy Scouts el próximo miércoles, dudan que se conozcan los abusos, pues en 1980 otro abogado intentó publicar la lista de abusos, sin éxito.

Charles Smith, abogado de los Boy Scouts de Estados Unidos, aseguró que todos los documentos presentados por Clark se han mantenido en secreto porque “están llenos de información confidencial y muchas víctimas podrían resultar perjudicadas”. Explicó que gracias a esa información, muchos líderes nacionales de la organización con antecedentes de pederastia fueron expulsados de la organización y, además, recomendó no iniciar un juicio público.

Pero Clark no piensa dar marcha atrás y busca que su cliente, una mujer de 37 años que fue abusada sexualmente en la década de 1980 en Portland por un jefe de Tropa asistente, Timur Dykes, reciba US$14 millones. Clark explica que la víctima sufrió problemas de salud mental, malas calificaciones en la escuela, uso de drogas, ansiedad, dificultad para mantener relaciones y perdió varios puestos de trabajo en los últimos años a causa del trauma de los abusos cometidos por Dykes, quien ha sido condenado en otras tres ocasiones por pederastia.

Los Boy Scouts han tratado durante años de mantener el escándalo sexual en secreto, haciendo arreglos económicos con las víctimas antes de los juicios. Esta vez Clark, justo en el aniversario 100 de la organización, dice que irá hasta las últimas consecuencias.