Los nexos entre el Ministro y una ex congresista

 Ante versiones de que Rocío Arias lo salpicaría en la Corte Suprema, el Ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, quien manejó la campaña Uribe 2002, en Antioquia, riposta.

Hace un mes la ex parlamentaria Rocío Arias Hoyos ‘prendió el ventilador’ ante la justicia. Aunque en sus primeras presentaciones se había mantenido estratégicamente parca, en su más reciente indagatoria ante la Corte Suprema de Justicia habló de una reunión que habría sostenido la presidenta del Senado, Nancy Patricia Gutiérrez, con el miembro de las autodefensas alías El Pájaro, con el fin de obtener beneficios electorales en Cundinamarca.

Las filosas aspas de su ventilador también tocaron al senador Armando Benedetti, de quien dijo que habría asistido a una cumbre de paramilitares en El Caramelo. Igualmente, se refirió a la senadora Adriana Gutiérrez, de quien denunció presuntas alianzas electorales con las autodefensas en el departamento de Caldas. De inmediato, los tres parlamentarios desmintieron las acusaciones de Arias Hoyos, hoy en la cárcel de El Buen Pastor.

En los días siguientes a sus explosivas revelaciones, una fuente cercana a la parlamentaria le contó a El Espectador que Arias no apagaría su ventilador y que en su siguiente cita con la Corte señalaría a un alto funcionario del Gobierno. Se trataba ni más ni menos que del ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego.

Pero extrañamente la semana pasada la ex parlamentaria apagó el ventilador. Argumentó, a través de una persona de su confianza, supuestas presiones para que no declarara y de paso negó que fuera a explicar a la justicia sus nexos con Gallego.

Sin embargo, el funcionario hablo con El Espectador y explicó cómo fue su relación con la ex congresista Rocío Arias Hoyos.

¿Cómo conoció usted a la ex parlamentaria Rocío Arias?

La conocí como periodista que tenía actividades en Antioquia, pero no tuve tratos en esa época, era a finales de los 90. Tuve relaciones con ella a raíz de la campaña de 2002, en la que era jefe de debate en Antioquia y ella aspirante a la Cámara. Rocío había fracasado en una aspiración a la Asamblea de Antioquia, no le alcanzaron los votos y con su


condición de liderazgo en la región pudo ser candidata a la Cámara de Representantes y a tener algún liderazgo político en esa zona. En esa campaña la conocí.

¿En qué zona del país usted recuerda que la haya conocido?

En Caucasia, donde tenía su actividad y donde había muchos movimientos políticos y algunos de ellos apoyaban al presidente Álvaro Uribe.

¿Y usted qué papel desempeñó en la campaña de 2002 del presidente Uribe?

Era el jefe de debate del candidato Álvaro Uribe en Antioquia.

¿En qué momento se interesa usted por la actividad política que estaba haciendo ella?

Tenía el deber de interesarme por las actividades políticas de todos los dirigentes de las regiones y asistí a todas las regiones, hacía las reuniones, presentaba los programas del candidato e hice el trabajo que me correspondía.

¿Y que papel jugó ella frente a la campaña en Antioquia del presidente Uribe?

Su movimiento adhirió a la campaña del presidente Uribe.

¿En qué momento le cuenta usted al Presidente que ella está apoyando su aspiración?

En la campaña en Antioquia. Teníamos, por supuesto, la sede en Medellín, distribuidas las actividades, los equipos políticos llevábamos al entonces candidato a las regiones, se hacían reuniones y allá estaban los dirigentes que se convocaban de cada una de esas regiones o a las manifestaciones a que había lugar.

De lo que usted recuerda de esa campaña, ¿cuántas veces se reunió el presidente Uribe con Rocío Arias?

Con Rocío Arias ninguna, salvo en las reuniones colectivas que se hacían, en las manifestaciones y en los conversatorios que particularmente eran el método de la campaña del Presidente.

¿Y esos conversatorios o reuniones en dónde se hacían?

En todos los pueblos que podíamos. Se llevaban a cabo conversatorios públicos en Caucasia. Recuerdo uno muy concurrido y muy importante. Nosotros, en Antioquia, en esa época hicimos 30 ó 40 conversatorios con el candidato.

¿Y en esos conversatorios estaba la candidata Rocío Arias?

En el conversatorio del Bajo Cauca sí la vi, estuvo involucrada en la campaña.

¿Qué tanto cree que le aportó electoralmente Rocío Arias a la votación que tuvo el presidente Uribe en la campaña de 2002?

El resultado en Antioquia fue excelente. El índice de popularidad de él cuando salió de la Gobernación es similar al que tiene hoy como Presidente.

¿Pero para esa elección fue importante el aporte de la ex parlamentaria Rocío Arias?

Todos los líderes y dirigentes que nos apoyaron pusieron su grano de arena para que hubiera un triunfo y una muy buena votación en Antioquia por el Presidente.

¿Y cómo fue su relación durante esa campaña con Rocío Arias?

Pues la he reconocido como una dirigente muy capaz en la región, en Caucasia particularmente, en el Bajo Cauca, y era una relación responsable de la campaña territorial con dirigentes de la campaña regional.

¿Y cómo fue su relación con ella en el Congreso?

De paisanos. Como con todos los congresistas paisanos, como con todos los congresistas que incluso no son de Antioquia y seguía de cerca todas las actividades que desarrollaban ella y Eleonora Pineda en la búsqueda que siempre han expresado, de que los dirigentes de las autodefensas se desmovilizaran.

¿Usted tenía conocimiento de los nexos de ella con las autodefensas?

Los supuestos nexos de Rocío Arias con los sectores paramilitares sólo los vine a conocer cuando entró de lleno a promover el proceso de reinserción de los sectores de los paramilitares, lo que conoció el país.

¿Estamos hablando de qué fecha?

El proceso de los paramilitares es de finales, tal vez, de 2004. Ella se convirtió en una líder de ese proceso, de la desmovilización.

Y cuando usted se enteró de sus nexos paramilitares, ¿no le preocupó su cercanía?

Es que a ella la he visto, desde ese momento, como a una actora que procura procesos de paz, así la he visto. Las relaciones específicas, económicas o de otra índole con dirigentes paramilitares sólo las conoce ella. No las conozco


hoy y nunca he conversado con ella de ese tema.

¿Ella le pidió que la acompañara o se reunieron en plaza pública en el proceso electoral?

En plaza pública tal vez no, sino en conversatorios. Nosotros hacíamos conversatorios públicos.

¿Cuál era su papel en esos conversatorios públicos?

El público pregunta y el candidato responde. Y en los procesos de organización, de conseguir el local, hacer la convocatoria y la publicidad.

¿Pero el candidato en este caso quién?

El candidato el señor Presidente, él dirigía los conversatorios.

¿Y ahí estaba usted y estaba Rocío Arias?

En algunos de esos debió haber estado. Como en todas las regiones estaban los dirigentes.

¿Cómo es su relación con ella cuando se da cuenta de que Rocío y Eleonora lideran el proceso con las autodefensas?

Con sinceridad le respondo. Pienso que cada persona que busque la paz hace una tarea muy importante y pienso que todos los que buscaron la paz y la desmovilización de las autodefensas le prestaron un beneficio al país.

Ella había anunciado en privado que piensa contarles a las autoridades su relación con el Ministro de Transporte, ¿usted qué opina al respecto?

Está en todo su derecho. Soy un servidor público y mis actividades tienen que ser públicas y mucho más en este caso. Esa es toda mi relación con ella, en la que no encuentro nada indebido.

A manera de resumen, ¿a qué se limita la relación que usted tuvo en su momento con Rocío Arias?

De carácter político. Como una dirigente que estaba apoyando un movimiento que yo dirigía.

¿No le preocupa que ella lo quiera salpicar?

No va a tener que salpicarme, no he tenido reuniones con sectores de autodefensas ni cotizadas, no la acompañé a reuniones de eso. Mi relación ha sido en esa campaña y ha sido en el Congreso de la República, como quiera que ella era miembro del Congreso y yo funcionario.

¿Usted qué piensa cuando a ella la detienen y la encarcelan?

En la justicia, por fortuna en Colombia ésta es fuerte y como tal debe examinar los actos de ella.

¿Qué cree usted que pretende ella con lo que estaba pensando de hacer mención sobre la relación electoral que tuvieron hace varios años?

No, no sé. Más allá de lo que le estoy comentando, nada. Es que ahí no hay nada ilícito ni indebido.

¿Se trata de un momento político?

Son momentos políticos y son circunstancias políticas, pero en ese instante nadie hablaba de los paramilitares si no con temor.

¿En algún momento le va a plantear esta situación al Presidente de la República?

No encuentro motivo para hacerle el planteamiento, porque no hay nada que sea delictuoso u oculto allí, pero estoy en condiciones de informarle todo lo que él requiera.

¿El Presidente habló hace unos pocos días de un plan de las autodefensas para desestabilizar su Gobierno. ¿No sería éste parte de ese plan?

No, porque el que diga la verdad no desestabiliza. Si esto es lo que plantea Rocío es verdad, tuve relaciones en la campaña de 2002 con ella, claro.

¿Qué siente o piensa cuando las autoridades la detienen y termina recluida en El Buen Pastor en Bogotá?

Pienso que muchas personas le han hecho bien a Colombia buscando la paz y confesando tantas muertes, y que


aquí olvidamos rápido esas actividades. Pienso siempre que el busca la paz por cualquiera de los caminos, por combatir a los delincuentes o por convencer al delincuente que no delinca más, genera problemas personales.

¿Qué mensaje le envía a Rocío Arias, usted que la conoce, frente a lo que está planteando de mencionar sus relaciones con ella en el pasado en asuntos políticos?

No, nada le digo. Que proceda con la verdad y que todo lo que quiera decir obrando con la verdad, lo exprese, porque en esas relaciones de la campaña y en el respaldo que nos dio no había nada oculto, indebido ni a nada indebido nos invitó ni nada indebido propuso ni nada indebido le hubiéramos aceptado. Está en su derecho de comentar cómo tuvo su campaña política.

¿Y el hecho de que ella comente esto no puede afectar su situación dentro del Gobierno y su gestión en el Ministerio?

Pienso que no, porque todo fue público y transparente. Todo fue de cara a la opinión pública. Es que en la campaña del presidente Uribe no hay nada que ocultar ni nada de qué arrepentirnos.

¿Qué concluye de esta situación que se está planteando con Rocío Arias y la relación con usted?

Es que el conocimiento de toda la dirigencia que apoyó al presidente Uribe en Antioquia no es oculta para nadie, ni nadie la ha pretendido esconder, y Rocío Arias ayudó en la campaña de 2002.

Los allanamientos

El pasado 15 de mayo la ex congresista Rocío Arias se comunicó con varios medios de comunicación y denunció que había sido objeto de un allanamiento sorpresa por parte de los guardias del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec.

Durante la inspección de la cual fue objeto junto con su compañera Eleonora Pineda, la ex parlamentaria indicó que le fueron incautados todos sus objetos personales, entre los que se encontraban escritos, libros y demás pertenencias que desde hace días mantenían en sus lugares de reclusión. Según Arias, en su sitio de reclusión sólo le dejaron un colchón. Por estos hechos pidió una nueva audiencia con la Corte Suprema de Justicia, pero en los últimos días inexplicablemente enmudeció.

Un hombre del corazón del Presidente

El ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, es ingeniero civil con posgrado en Estructuras de la Universidad Nacional. Es uno de los funcionarios más cercanos al presidente Álvaro Uribe. De hecho, fue Secretario de Obras Públicas de Antioquia, cuando el primer mandatario se desempeñó como gobernador de ese departamento entre 1995 y 1998. Gallego Henao es además socio y gerente de una firma dedicada a la asesoría y el diseño estructural, y fue Gobernador encargado de Antioquia en 1995. Se ha consagrado desde hace más de 25 años a la docencia en diferentes universidades como la Nacional de Medellín y la Pontificia Bolivariana. Ha sido profesor de cursos de extensión para diversas entidades del sector de la construcción y otros.

Se considera como su logro más importante en el Ministerio de Transporte la creación y ejecución del Plan 2.500, que está interconectando vialmente al país.

El caso de Rocío Arias en los estrados judiciales

El 22 de enero de 2008, la ex parlamentaria Rocío Arias Hoyos se entregó a la Fiscalía General de la Nación dentro del sonado proceso de la parapolítica.

En su contra la Fiscalía había expedido una orden de captura por el presunto delito de concierto para delinquir.

La parlamentaria se acogió a sentencia anticipada y está a la espera de una condena.

Sin embargo, en sus explicaciones a la Corte Suprema de Justicia ha declarado en contra de varios parlamentarios.

El primero de ellos fue Luis Fernando Velasco, a quien señaló de presuntos vínculos con las autodefensas. Hoy, Velasco está recluido en la cárcel La Picota de Bogotá. Según Arias, Velasco recibió dinero de dos bloques de las autodefensas para lograr su elección al Congreso

Arias confesó haber hecho parte de las autodefensas, pero sólo en el marco del proceso de paz que adelantó el Gobierno con los principales jefes paramilitares del país. En varias ocasiones anunció que colaboraría con la justicia para esclarecer el caso de la parapolítica. De su testimonio aún depende la suerte de varios de sus colegas.

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