Otra violación en Tame (Arauca)

Tercera denuncia contra de Fuerza Pública, en menos de cuatro meses. Señalan a cinco uniformados. Autoridades tratan de identificar qué tropa estuvo en el corregimiento de Puerto Jordán el día del crimen.

La violencia sexual contra niñas campesinas de Tame (Arauca), a manos de presuntos miembros de la Fuerza Pública, sigue golpeando a la población. A los escabrosos hechos de octubre del año pasado, en los que un subteniente de la Brigada Móvil 5 supuestamente violó a dos niñas y asesinó a una de ellas junto a sus dos hermanitos, se suma una nueva denuncia: la de una niña indígena que fue abusada sexualmente por cinco sujetos que portaban prendas militares, aparentemente soldados de las tropas del Ejército que patrullan la zona.

El hecho ocurrió el pasado 4 de enero en el corregimiento de Puerto Jordán, jurisdicción de Tame. Allí vive la comunidad del resguardo de Iguanitos, pertenecientes a la etnia Sikuani. Cerca del caserío estaba una niña indígena de 13 años acompañando a su madre, quien estaba ebria. En la denuncia relatan que la menor salió de la casa y la última vez que la vieron estaba con unos uniformados, quienes la raptaron y la violaron.

Tras el ataque, la niña quedó gravemente herida, pero alcanzó a regresar hasta el lugar donde estaba su madre y le relató lo sucedido. La mujer informó al gobernador indígena y llevaron a la niña al puesto de salud de la población, pero la tuvieron que remitir al hospital de Arauca, donde permaneció por varios días.

Personal del Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual (Caivas) del ICBF de Arauca asistió a la menor y denunció el crimen ante las autoridades judiciales. El 20 de enero se instauró formalmente la denuncia ante la Policía de Tame (Arauca), para que adelantara la investigación.

Por la gravedad del hecho, todo se ha manejado con completa reserva y pocas autoridades se atreven a hablar de la denuncia. El secretario de Gobierno de Tame, Miguel Ángel Bastos, dijo que desconocía el caso y que no sabía de la denuncia. “Estos son temas que se deben tratar con prudencia. Por ejemplo, el caso que se registró en el pueblo el año pasado, aún no se tiene claro si realmente el militar fue el responsable, pues existen otras versiones que señalan que también podrían ser grupos armados ilegales. Sea como sea, es grave que los niños estén tan vulnerables”, indicó.

Por su parte, el personal del ICBF de Tame y Arauca dijo que no podía negar ni confirmar el hecho y los funcionarios del puesto de Salud de Puerto Jordán, aunque aceptaron que remitieron a una niña con signos de violencia sexual, indicaron que no podían dar más datos.

Quienes están preocupados son los líderes indígenas de Arauca y especialmente los de Tame. Personal de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) expresaron que hay temor y que todo lo han manejado con reserva. “Se habla de amenazas contra la familia de la víctima y del personal que la está atendiendo. Por eso hay que tener prudencia”, dijo Javier Sánchez, comunicador de la ONIC.

El mayor Manuel Ricardo Sarmiento, comandante de Policía de Tame (Arauca), fue el único que confirmó la denuncia en la que señalan específicamente a cinco soldados como los presuntos responsables de la violación.

“No tenemos claro a qué unidad militar podrían pertenecer, ya que en la zona operan las Fuerzas de Control Urbano y tropas de la Brigada Móvil 5. Estamos en ese proceso de coordinar con los comandantes del Ejército, para saber qué grupo estaba para los días del crimen en Puerto Jordán y tratar de dar con los responsables. Este tipo de delitos no pueden suceder. No podemos dejar que por culpa de unos pocos se enlode el nombre de la Fuerza Pública. Si encontramos a los que lo hicieron, tendrán que responder”, agregó el oficial.

Según el mayor Sarmiento, los investigadores aún no han logrado ubicar a la madre de la víctima, pero esperan ampliar la denuncia lo antes posible y avanzar en la búsqueda de los responsables.

Sandra Rangel, personera de Tame, indicó que le están haciendo seguimiento al caso. “La situación es alarmante y preocupa. Luego del caso tan sonado que ocurrió el año pasado, encontramos que se repite. Hemos tratado de capacitar a los miembros de la Fuerza Pública en Derechos Humanos, para que esto no se repita”.

Por el momento, un fiscal de Arauca asumió la investigación, que tiene la tarea de dar con los presuntos responsables.

Listo juicio contra teniente acusado por homicidio y violación

Los casos de niñas violadas por supuestos miembros de la Fuerza Pública en Tame (Arauca) se conocieron en octubre del año pasado. Primero fue una mujer de la vereda Caño Camame, quien denunció que un militar había violado a su hija, de 13 años. Semanas después, los habitantes de la vereda Flor Amarillo encontraron en una fosa los cadáveres de los tres hijos de José Álvaro Torres (foto): dos niños y una niña de 6, 9 y 14 años. En la inspección de los cuerpos encontraron que a la menor la habían violado.

Los investigadores hicieron pruebas de ADN al semen que encontraron en ambos casos y lo cotejaron con los de varios militares que estuvieron patrullando en la zona. Los resultados determinaron que correspondía al subteniente Raúl Muñoz Linares, quien pertenecía a la Brigada Móvil 5 del Ejército.

La Fiscalía inició el proceso y el oficial aceptó que tuvo relaciones sexuales con las dos niñas, con su consentimiento, porque eran sus “novias”. Sin embargo, negó ser el responsable del triple asesinato. La Fiscalía de Derechos Humanos lo llevó a juicio por homicidio y acceso carnal violento con menor de 14 años. El pasado jueves se celebró la audiencia preparatoria y se está pendiente de la fecha de inicio del juicio oral.