Ventilador de Germán Olano

Habla de financiación de contratistas por $3.000 millones a la campaña de Samuel Moreno a la Alcaldía. Nexos de concejales y de los contratistas Julio Gómez y Manuel Sánchez. Negocios en sector salud.

En dos declaraciones ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, realizadas los pasados 27 y 31 de mayo, el destituido excongresista Germán Olano prendió su ventilador. Recalcando que sus aportes están encaminados a la obtención de beneficios por colaboración eficaz con la justicia, el exrepresentante concentró sus confesiones en fortalecer la idea de que varias entidades de la red hospitalaria de la Secretaría Distrital de Salud fueron convertidas en fortines políticos o pago de cuotas burocráticas para concejales de la ciudad.

Según la declaración, conocida por El Espectador, los aportes a la justicia de Olano arrancan desde que gobernaba en Bogotá Luis Eduardo Garzón y oficiaba como senador del Polo Samuel Moreno Rojas. El excongresista Germán Olano comentó que asistió a algunas reuniones en el apartamento del abogado Manuel Sánchez y que en ese escenario empezó a conocer de las relaciones de Garzón y Moreno, puntualmente en temas de salud, al igual que la amistad entre Samuel Moreno y los contratistas Manuel Sán chez y Julio Góm ez.

Olano agregó que en los tiempos de estas reuniones sociales se hablaba del respaldo político de Samuel Moreno al entonces director del hospital Meissen, Carlos Lizcano, quien adelantó el proceso de construcción de dicho hospital, que se había ganado el contratista Ju lio Gómez, y posteriormente se le había adjudicado la interventoría a Manuel Sánchez. En ese momento ya se comentaba de los aportes económicos de los dos contratistas a la campaña de Samuel Moreno a la Alcaldía de Bogotá.

Y añadió: “Julio Gómez decía que él había aportado como $3.000 millones a la campaña y para esta época se podía percibir la relación amigable entre ManuelSánchez y JulioGómez, al tiempo que se conocía la relación de amistad entre Julio Gómez y un grupo de concejales: José Juan Rodríguez, Hipólito Moreno y Jorge Ernesto Salamanca. Se hacía mucho énfasis en la amistad que tenía con Rodríguez, quien a su vez era muy amigo de la entonces directora del IDU, Liliana Pardo Gaona.

En su relato a la Corte, Olano agregó que una vez elegido Samuel Moreno, se presentó una disputa respecto a la continuidad de Liliana Pardo al frente del IDU, pues si bien ella tenía el resp aldo de Julio Gómez y del senador Iván Moreno, su designación chocaba con la intención que tenía el asesor externo del mismo organismo, el abogado Álvaro Dávila, de presentar un nombre para ese cargo. Se decía también, insistió Olano, que Pardo tenía respaldo político del exalcalde Lucho Garzón y de parte del Concejo Distrital.

No obstante, cuando la Corte lo encaró para que aclarara las relaciones entre Samuel Moreno y Lucho Garzón, el excongresista Olano comentó que no le constaba de manera directa nada, pero que había oído del interés que tenía el entonces senador Moreno en el hospital de Meissen y de su relación con quien fuera posteriormente el contratista de la obra, al igual que el interventor de la misma, o sea Julio Gómez y Manuel Sánchez, respectivamente. Sobre los beneficios económicos expresó que tampoco le constaba nada.

Al final de su primera declaración, Olano manifestó que recordó una situación en la Alcaldía de Luis Eduardo Garzón, que fue el proceso licitatorio del Acueducto y que dio pie a una investigación contra funcionarios de esta entidad, en cabeza de su gerente Édgar Ruiz. Esa investigación terminó archivándose y se abrió en tiempos de Miguel Ángel Moralesrussi en la Contraloría Distrital, pero según Olano después fue reabierta y sí se oía de la relación del concejal Antonio Sanguino con el entonces gerente del Acueducto, Édgar Ruiz.

Cuando la Corte le preguntó si era común que departieran funcionarios con contratistas, Olano comentó que las veces en las que estuvo en la casa de Manuel Sánchez había directores de hospitales, concejales y miembros de la administración. El concejal Orlando Parada, Isaac Moreno, el entonces director del hospital del Tunal Aldemar Bautista y hasta el secretario de salud Héctor Zambrano. El tema llevó a la Corte a preguntarle directamente por sus relaciones con el contratista Julio Gómez, cercano a los demás.

Olano precisó que lo había conocido seis años atrás y supo de sus relaciones de amistad con varios directores de hospitales y con el secretario de Salud. Al ser interrogado de cuál podría ser el interés de Gómez en el sector salud, añadió que era una infraestructura de inversión muy alta, sobre todo con obras civiles, pues había que reconstruir y remodelar centros de salud. Y recalcó que la relación entre Héctor Zambrano y Julio Gómez también venía desde la administración de Luis Eduardo Garzón.

Respecto a las construcciones del hospital Simón Bolívar, Olano aseguró que supo de intereses de políticos y funcionarios en la posibilidad de intervenir en ese proceso licitatorio, pero no de presuntas irregularidades. No obstante, Olano dejó claro que del tema puntual de la salud le iba a hacer una formulación a la Corte Suprema de Justicia para que se valore su solicitud de principio de oportunidad, porque en su opinión el llamado carrusel de la contratación en Bogotá no se limita exclusivamente al IDU y es preciso evaluar otros entes del Distrito Capital.

Olano insistió, finalmente, en su interés de permanecer aislado de comunicaciones con las personas que tienen que ver con las investigaciones o quienes va a mencionar en sus diligencias, y que su decisión de colaborar con la justicia está aislada de cualquier elemento de rencor. Básicamente su testimonio ante la Corte apunta hacia las administraciones de Lucho Garzón y Samuel Moreno, así como su vínculo político con los distintos hospitales de la ciudad, en el contexto de la autonomía presupuestal de dichas entidades y su relación con el mundo político.

Reparto en IDU y la Uaesp

Germán Olano detalló de qué manera a la hora de concretar cargos en la alcaldía Moreno hubo una disputa por el IDU entre el grupo de Julio Gómez e Iván Moreno con Álvaro Dávila. El asunto terminó con Julio Gómez y Dávila haciendo un acuerdo para no pelear por el IDU, dejando de lado a Manuel Sánchez.

Este último pretendía quedarse con la Uaesp, pero Dávila también pretendía ese cargo, por eso Olano insistió en que el IDU no fue el único caso. Estos arreglos tuvieron como antecedente el episodio de la servilleta, publicado por este diario, donde quedaron la iniciales escritas por una funcionaria y dos abogados.

Los nombres que Olano mencionó en la Corte, ver infografía

277772

2011-06-16T01:13:11-05:00

article

2013-11-04T22:00:03-05:00

none

Norbey Quevedo H.

Judicial

Ventilador de Germán Olano

27

6883

6910