"Cambio de terna para fiscal fue ilegal"

El Ministerio Público dice que Santos violó la ley al postular la terna (de la que eligieron a Viviane Morales), pero como esto no fue demandado, no tendrá discusión.

La elección de la fiscal general, Viviane Morales Hoyos, a criterio de la Procuraduría, estuvo precedida de una grave irregularidad que ocurrió no tanto en su elección, sino en el cambio de la terna que se presentó ante la Corte Suprema de Justicia. Este fue el verdadero punto débil del polémico proceso de elección de la jefa del ente acusador, pero como esto no fue motivo de demanda, no será motivo de discusión en la Sala Plena del Consejo de Estado.

Así quedó consignado en el concepto de 39 páginas que le envió Rafael Francisco Suárez Vargas, procurador delegado ante el Consejo de Estado, al magistrado Alberto Yepes Barreiro, ponente en el proceso contra la fiscal Morales Hoyos. El representante del Ministerio Público, pese a que en gran parte de su escrito encontró que la elección de la fiscal se hizo ajustada a la ley, dedicó un capítulo específico para exponer que el verdadero error en el proceso estuvo en el cambio de terna.

Una vez terminó su período el fiscal Mario Iguarán en julio de 2009, el expresidente Álvaro Uribe postuló la terna conformada por Camilo Ospina, María Victoria Uribe y Juan Ángel Palacio. Ninguno obtuvo los 16 votos exigidos y los tres renunciaron a su aspiración. Fueron reemplazados por el exconsejero de Estado Marco Antonio Velilla, la procuradora delegada Margarita Cabello y el exmagistrado de la Corte Jorge Aníbal Gómez.

Con el cambio de gobierno y ante la imposibilidad de que los magistrados de la Corte se pusieran de acuerdo para elegir, el nuevo presidente Juan Manuel Santos cambió la terna, pese a que ninguno de los tres candidatos de Uribe había renunciado a su aspiración. La nueva terna la conformaron el exprocurador Carlos Gustavo Arrieta, el hoy ministro Juan Carlos Esguerra y la abogada Viviane Morales Hoyos.

El argumento principal de Juan Manuel Santos para cambiar la terna fue que lo hacía ante la necesidad de buscar una solución a la frustrada elección, debido a que las votaciones frente a la primera terna, “sin que ninguno haya sido elegido, permiten inferir la falta de una voluntad colectiva de esa corporación”.

En el documento, al que tuvo acceso El Espectador, el procurador es contundente en afirmar: “La Presidencia no podía desconocer la terna conformada por los juristas Jorge Aníbal Gómez, Margarita Cabello Blanco y Marco Antonio Velilla, pues no se daba ninguna de las causales para revocar esta terna”.

Pese a que la Sala de Consulta del Consejo de Estado le había dicho al presidente Juan Manuel Santos que la podía cambiar por ser un poder discrecional del jefe de Estado, según el procurador Suárez “esa discrecionalidad es relativa una vez se profiere el acto administrativo de integración y, por ende, para revocarlo debía prevalecer el sometimiento a las normas que regulan la administración”.

“Las partes demandadas, con apoyo en el pronunciamiento de la Sala de Consulta del Consejo de Estado, pretenden que la discrecionalidad que opera para escoger la terna para elegir fiscal por parte del presidente opere también para la revocatoria del acto administrativo. Esto no es admisible, por cuanto dicha actuación es de carácter reglado y debe estar sometida a las normas que rigen la administración de personal. Revocar la terna por la vía de la discrecionalidad no resulta válido en un sistema de derecho”.

Y aclaró: “Aunque la designación de una terna no crea un derecho al postulado, sí resulta necesario que para revocar exista un motivo legal. Sin motivo legal no podía el presidente, invocando una causal de conveniencia, modificar el acto de integración que se había expedido. Sin embargo, se reitera, como este aspecto no fue objeto de debate por la parte actora, se considera que las pretensiones de la demanda no deben prosperar”.

El demandante Ferley Espinosa simplemente se concentró en decir que para la época de la elección había dos ternas habilitadas y lo mencionó tangencialmente. Pasó por alto el verdadero hecho que posiblemente hubiera hecho tambalear la elección de Morales Hoyos.

Hoy todo apunta a que la demanda de nulidad que se discute en la Sala Plena del Consejo de Estado contra la elección de la fiscal general Viviane Morales tiende a no prosperar. Cada uno de los argumentos que esgrimió el denunciante para buscar la caída de la jefa del ente acusador tiene una explicación legal y por eso en la ponencia se les da la razón a los que insistieron en que su designación se hizo ajustada a derecho. El hecho que le hubiera cambiado el rumbo a este proceso nunca fue demandado y ya no se puede hacer.