Martha Lucía Zamora asumirá la Fiscalía

La encargada es una penalista de gran trayectoria profesional.

En medio de la tormenta que se vive por estos días en la justicia, el timón de la Fiscalía seguirá, al menos temporalmente, en manos de una mujer con amplia trayectoria en el mundo del derecho penal. Martha Lucía Zamora Ávila, quien hace apenas un mes asumió como asesora del despacho de la exfiscal Viviane Morales, pero conoce por dentro el ente acusador, la Procuraduría y la Corte Suprema, debe asumir este martes la jefatura del ente acusador.

Una cadena de hechos la pusieron al frente de la institución mientras el presidente presenta nueva terna para el cargo y la Corte elige la cabeza de la Fiscalía en propiedad. Todo estaba dado para que el vicefiscal Wilson Alejandro Martínez fuera el reemplazo temporal de Morales, tras la nulidad de su elección decretada por el Consejo de Estado. Sin embargo, justo antes de que la Corte le aceptara la renuncia a la fiscal, se conoció que Martínez había dimitido.

Los motivos detrás de la dimisión de Martínez serían, por un lado, un gesto de lealtad con la saliente fiscal, y por el otro, el evitar inconvenientes tras la polémica que se desató por su juventud, la falta de recorrido y porque supuestamente aún no tenía 10 años de experiencia como abogado. La Fiscal aceptó su renuncia y nombró en su reemplazo a Zamora Ávila, una experimentada abogada penalista, con gran cercanía a la Corte Suprema.

Con recorrido

Egresada de la Universidad Externado de Colombia, la fiscal (e) Martha Lucía Zamora tiene una larga trayectoria en el Poder Judicial. Un recorrido que emprendió desde que participó como secretaria de la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional Constituyente en 1991, cargo que le permitió conocer los pormenores del nacimiento de la Fiscalía, la Corte Constitucional, el Consejo Superior de la Judicatura y otras instituciones creadas en la nueva Carta Magna.

Un año después, el magistrado Alejandro Martínez Caballero la llevó como magistrada auxiliar a la Corte Constitucional y allí fue promotora de varios fallos de tutela, como la sentencia que eliminó los chepitos, o la primera acción que ordenó a un colegio reintegrar a una niña embarazada. Asimismo, fue gestora de una sentencia clave que determinó las condiciones mínimas de reclusión en que debían estar los enfermos mentales.

Luego se vinculó a la Fiscalía durante la gestión de Gustavo de Greiff y, de hecho, fue la primera mujer delegada ante la Corte Suprema de Justicia. El mismo cargo que desempeñó durante la gestión de los fiscales Alfonso Valdivieso y Alfonso Gómez Méndez. Por eso le correspondió instruir delicados procesos que en su momento despertaron mucha controversia.

Por ejemplo, Martha Lucía Zamora fue la fiscal que llevó el caso Dragacol, el de mayor escándalo durante el gobierno del expresidente Andrés Pastrana. Asimismo, fue la persona que en su momento acusó al entonces gobernador del Valle Gustavo Álvarez Gardeazábal por el delito de enriquecimiento ilícito. También, fue la funcionaria que investigó y luego ordenó el archivo de las diligencias en favor del entonces ministro Horacio Serpa.

Fueron múltiples los casos que desarrolló durante su gestión en la Fiscalía, como por ejemplo acusar a los entonces congresistas Gustavo Espinoza y Hugo Castro Borja, dentro del escándalo del proceso 8.000. Sin embargo, su paso por la Fiscalía tuvo un tropiezo en 2000, cuando abrió investigación contra el grupo de narcotraficantes capturados durante la ‘Operación Milenio’, hecho que llegó a interpretarse como un obstáculo para la extradición de los detenidos a Estados Unidos.

Esta circunstancia motivó una controversia con el entonces fiscal Alfonso Gómez Méndez, lo que generó su salida del ente investigador. En 2001 pasó a la Procuraduría, donde también ejerció como delegada ante la Corte Suprema durante la gestión de Edgardo Maya Villazón. Ocho años después, al término de su período en el Ministerio Público, pasó a la propia Corte Suprema como magistrada auxiliar e hizo parte del grupo de investigadores que, entre muchos casos, asumió las pesquisas de la parapolítica.

Ha sido catedrática de las universidades Sergio Arboleda y Santo Tomás y, según fuentes consultadas, fue la persona clave para que la Corte Suprema reabriera las investigaciones por la matanza de Segovia (Antioquia), ocurrida en noviembre de 1988, por la cual hoy está en juicio el excongresista y expresidente de la Cámara César Pérez García. Además, fue la funcionaria que rindió el concepto acogido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos para condenar a la Nación por la muerte del senador Manuel Cepeda Vargas.

A partir de este martes, Zamora Ávila asumirá el reto de conducir el ente investigador mientras se elige jefe en propiedad.