Las fallas tras el rapto de Roméo Langlois

Posibles errores en la planeación de la operación antinarcóticos a la que invitaron al periodista francés habrían facilitado su secuestro.

Tras 10 días de la desaparición del periodista francés Roméo Langlois, después de un enfrentamiento entre el Ejército y la guerrilla de las Farc en las selvas de Caquetá, hay indicios que apuntan a que posiblemente hubo fallas en la planeación de la operación militar, que terminó con la muerte de cuatro uniformados y el secuestro del comunicador, ya reconocido por el propio grupo insurgente.

Los primeros indicios de las posibles fallas los dio el general Javier Rey Navas, comandante de la División de Aviación del Ejército, quien admitió que el ataque de las Farc contra la Brigada Antinarcóticos fue una “sorpresa total” y que la redada antinarcóticos que iba a documentar el comunicador francés estaba a cargo de un grupo de soldados equipados para hacer estallar los laboratorios de drogas, pero no para un combate intenso.

“Estas operaciones antinarcóticos no están preparadas para un combate. Se llevan a cabo sólo para buscar y destruir laboratorios de cocaína. Por eso lo que ocurrió fue una verdadera sorpresa”, puntualizó el alto oficial. De acuerdo con fuentes militares, la decisión de llevar al periodista a una “verdadera misión” se tomó unos días antes.

La operación fue planeada para mostrar el trabajo de las Fuerzas Armadas colombianas en la lucha contra el narcotráfico. Lo que parece haber comenzado como un ejercicio de simulación, terminó en un intenso combate, para el cual los uniformados no estaban preparados. De ahí el fatal saldo de un agente de Policía y tres soldados muertos, casi 20 soldados heridos y un periodista extranjero secuestrado. Desde 2003, cuando retuvieron por 12 días a dos reporteros de Los Angeles Times, las Farc no raptaban comunicadores internacionales.

Tatiana Salazar, novia de Andrés Felipe Rodríguez, agente de la Sijín de la Policía que murió en el enfrentamiento, relató que él no quería ir a la operación. “Sentía que la misión no estaba preparada adecuadamente y que sólo se hacía para complacer a los periodistas franceses”. La mujer, con cuatro meses de embarazo, explicó que la noche anterior a irse su novio le dijo que se sentía inseguro: “En siete años de servicio, nunca había participado en una operación así. La Sijín normalmente no va a estas misiones contra el narcotráfico, sino hasta que la zona ha sido asegurada”, relató.

El día del enfrentamiento, Rodríguez bajó del helicóptero que transportaba a 30 soldados, mientras Langlois filmaba. La destrucción del primer laboratorio terminó con éxito. Una hora y media después, un soldado encontró una “cocina” que tenía aproximadamente 400 kilos de base de cocaína. Las fuerzas de seguridad y Langlois se trasladaron hasta allí. Al llegar, empezaron los enfrentamientos con por lo menos 150 guerrilleros de las Farc. El combate siguió durante casi 10 horas. El apoyo aéreo tardó debido al mal tiempo y a que el operador de radio fue uno de los primeros soldados en morir. Al parecer, no había un plan de apoyo.

De acuerdo con uniformados de la Brigada Antinarcóticos que conocieron detalles de la operación, los militares tenían poca información sobre la zona de la misión. El informe oficial en el que se relata lo sucedido dice que los 30 soldados y el periodista francés llegaron a las 5:00 a.m. a realizar la operación en la inspección de la Unión Peneya del municipio de Montañita (Caquetá), donde según la información había laboratorios para el procesamiento de coca.

El informe relata que en ese momento siete guerrilleros salieron corriendo, dejando los fusiles abandonados. Los soldados, en persecución, ingresaron en un área base del frente 15 de las Farc. “Entraron en combates a las 6:00 a.m. y desde ahí se cerró el tiempo todo el día y no habían podido ser apoyados hasta las 3:00 de la tarde. A las 7:00 de la mañana se les concentró todo el frente, que llegó en carros. A las 9 empezaron los combates. El francés salió herido y se lo llevaron. La Brigada Antinarcóticos no conocía ese sector y tampoco consultó. Cúpula del mando en este momento analiza la situación en el sitio”, decía el informe.

El general Rey Navas reconoció que este tipo de misiones con acompañamiento de la prensa se vienen haciendo desde hace años, pero que esta era la primera vez que la operación había salido tan mal. “Los dos soldados que protegían a Roméo fueron asesinados. Después de seis horas de disparos y a 10 metros de distancia del combate, el periodista se levantó y se entregó”, dijo Rey, quien agregó que el mal tiempo impidió que el Ejército enviara refuerzos para alejar a los atacantes. La Policía y las Fuerzas Militares colombianas a menudo van con periodistas a este tipo de misiones, pero por lo general se aseguran para reducir las posibilidades de un enfrentamiento con las Farc.

Un periodista local explicó que “al Ejército le gusta ir con la prensa, pero esta vez todo salió mal. Por lo general, se cercioran de que la zona sea segura antes de que el helicóptero aterrice con funcionarios, oficiales y periodistas, pero esta vez no”. La misión se produjo sólo un día después de que las Farc bombardearan una comisaría de Policía en Rionegro (Caquetá), matando a tres civiles, entre ellos un bebé. A principios de ese mismo mes, el frente 15 de las Farc mató a un policía y atacó una comisaría en San Antonio de Getucha, en el suroeste de Milán, a sólo 35 km de la Unión Peneyá.

En Caquetá, durante el año 2011, las Farc llevaron a cabo 13 ataques contra las Fuerzas Armadas y las refinerías de petróleo, los cuales dejaron siete soldados y dos civiles muertos. La columna Teófilo Forero, una unidad de élite, y el frente 15 han sido acusados de llevar a cabo la mayoría de los asaltos. “Caquetá es un departamento plagado de riesgos de seguridad. Los militares deberían esperar resistencia armada en cada misión”, dijo Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos de Análisis de Conflictos (Cerac). “Estas misiones necesitan por lo menos cinco días de preparación, y en este caso no había protocolo claro para una evacuación”, agregó.

Aún no hay contacto reportado con José Ventura Gómez, alias Wílmer, el comandante del frente 15 de las Farc, pero el jefe del CICR en Florencia, Daniel Muñoz, dijo estar “en diálogo con el grupo para esperar el momento correcto de ir a la selva y traer de vuelta a Langlois”.

Los periodistas locales dicen que las Farc están tratando de trasladar sus laboratorios y otras operaciones en la zona antes de la liberación de Langlois. Dicen que lo van a tener por el tiempo necesario para hacer esto, ya que están tratando de salir del negocio del secuestro de rehenes de alto perfil, después de la reciente liberación del último grupo de militares y de policías secuestrados.

El Ejército dice que sólo se llevará a cabo una misión de rescate si lo pide el presidente francés Sarkozy, pero que no está entre los planes. Se basan en gran medida en el trabajo del CICR, que está en contacto directo con las Farc, pero no tiene una fecha para la liberación de Roméo Langlois.

* Periodistas independientes de Irlanda y Colombia.

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Robert Shaw / David González *

Judicial

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