Golpe a finanzas de jefes 'narcos'

Se inició proceso de extinción contra propiedades avaluadas en $200 mil millones.

Al tiempo que la Fiscalía confirmó la medida de detención preventiva en contra del clan familiar del capo Daniel El Loco Barrera, por testaferrato y lavado de activos, la Dijín de la Policía ocupó este martes 203 bienes de Barrera y de los también narcotraficantes Javier Antonio y Luis Enrique Calle Serna, conocidos como los Hermanos Comba. Las propiedades están avaluadas en $200 mil millones.

En primer término, la Fiscalía delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá ordenó que deben permanecer detenidos Nemecio Ayala y Ruby Yiceth Ayala Barrera, cuñado y sobrina de El Loco Barrera. Asimismo, Germán Quintero Velazco, a quien las autoridades señalan de ser el principal socio del narcotraficante, y Óscar Alberto Jerez, quien fue escolta del ‘narco’. En esencia, la decisión, que cobija también a otras dos personas, da cuenta de la compleja red de testaferrato que constituyó Barrera con el fin de dar apariencia de legalidad a los millonarios bienes que adquirió como producto del tráfico de drogas.

Comenzando porque algunos de los negocios de adquisición de fincas y apartamentos se hicieron a nombre de Arnoldo Barrera Barrera, hermano de El Loco, quien sufre de síndrome de Down. Quien habría facilitado estas maniobras fue Germán Quiroga, un hombre que se prestaba para fungir como codeudor del narcotraficante, para obtener millonarios préstamos en entidades bancarias y adquirir propiedades para justificar su origen. “Hubo un incremento patrimonial injustificado, amén de las transacciones realizadas por el procesado (...) en un tiempo récord de dos días, lo cual resulta inusual”, advirtió la Fiscalía. Por ejemplo, otro de los artilugios utilizados por la organización era comprar bienes supuestamente a bajo costo, para después venderlos en sumas millonarias. Tanta era la importancia de Quiroga en la “empresa criminal”, que un testigo lo ubicó como coordinador de envíos de droga a México.

En el caso de Jerez Pineda, el ente acusador recordó que según certificado de la Cámara de Comercio aparece como gerente de carnes Cuernavaca - Frigorífico San Martín, que a su vez está relacionado en la Lista Clinton. Ese negocio lo administraba en compañía de su compañera sentimental Ruby Yiceth Pineda, sobrina de El Loco Barrera. Además, sin haber tenido cómo justificar esos bienes, a nombre de Jerez también hay registros de inmuebles, vehículos, así como acciones de varias sociedades y establecimientos comerciales. Pero quien manejaba los grandes flujos de capital de la banda era, al parecer, Ayala, cuñado de Barrera.

Así se desprende de las interceptaciones telefónicas hechas a los implicados y de los reportes de operaciones sospechosas que se realizaron entre los mismos familiares. Según la investigación, las actividades ilegales del clan familiar se habrían iniciado desde el año 2000, para encubrir el continuo enriquecimiento de Barrera, cuya zona de influencia se extiende desde Guaviare, Meta, Cundinamarca y Boyacá, hasta Santander y el Magdalena Medio. Para la Fiscalía el objetivo de estas maniobras es ocultar el origen ilícito de estos recursos y lavar dinero.

“Sobresaliendo en todos los estudios inconsistencias, manejos barruntos, la reiterada práctica de traspasos de bienes que no corresponden a lo usual en el medio, el aporte de datos deleznables, lo que implica que las prácticas utilizadas y desarrolladas por los procesados no corresponden al ejercicio que normalmente se aprecia para las labores que indican como suyas, vale decir, ganadería, agricultura., compra de empresas y bienes muebles e inmuebles”, dice la Fiscalía al ratificar la medida de aseguramiento en establecimiento carcelario contra los investigados.

Entre tanto, la operación de extinción de dominio efectuada este martes se realizó gracias a la captura de Luis Agustín Caicedo Velandia en Argentina, el pasado 13 de abril de 2010, quien según la investigación no solamente era socio de El Loco Barrera, sino también de los Hermanos Comba. En total, se ocuparon 21 fincas, 6 apartamentos, 102 lotes, 43 establecimientos de comercio, 3 garajes, 3 oficinas, 2 locales y 13 casas, al tiempo que se inmovilizaron 5 vehículos. Estos golpes significan un duro golpe a las finanzas de tres de los narcotraficantes más buscados en Colombia y quienes fungen como jefes de las bandas criminales, cuya violencia se extiende por gran parte del país.