El dedo acusador de una ex magistrada

La jurista Leonor Perdomo Perdomo denunció en la Comisión de Acusación irregularidades en el trámite de dos tutelas que resolvió el Consejo Superior de la Judicatura.

Una grave acusación de la ex magistrada del Consejo Superior de la Judicatura Leonor Perdomo Perdomo podría poner en serios aprietos a dos magistrados de esa corporación: Temístocles Ortega y Jorge Alonso Flechas. La razón: según ella se cometieron irregularidades protuberantes en el trámite de dos acciones de tutela que invocaron dos de los procesados por el escándalo parapolítico: el ex director del DAS Jorge Noguera Cotes y el senador Luis Eduardo Vives, ambos detenidos.

En una detallada declaración, fechada el pasado 21 de abril, la ex magistrada Leonor Perdomo denunció ante el representante investigador de la Comisión de Acusación, Germán Olano, una serie de anomalías que fueron reportadas en su momento al procurador Edgardo Maya Villazón. Según su declaración, conocida por El Espectador, el ex presidente de la Sala Disciplinaria del Consejo de la Judicatura Temístocles Ortega alteró la forma de sorteo y reparto de una polémica tutela en el caso del ex director del DAS Jorge Noguera.

Noguera fue detenido en febrero de 2007, por orden del fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia Jesús Antonio Marín, por sus presuntos nexos con las autodefensas. Su abogado alegó entonces que era el fiscal Mario Iguarán y no Marín el competente para procesar a su cliente y que se había violado el debido proceso. Así que interpuso un recurso de hábeas corpus ante la Sala Disciplinaria del Consejo de la Judicatura. La ex magistrada Leonor Perdomo le dio la razón y ordenó la libertad de Noguera.

De inmediato la Fiscalía ripostó. El fiscal Marín instauró una acción de tutela contra esa decisión. Y ahí, de acuerdo con la ex magistrada Perdomo, empezaron las irregularidades. Según ella, el 30 de marzo de 2007 –día en el que fue radicada la tutela– el secretario de esa corporación Leonidas Bello Arévalo le informó que salvo Jorge Flechas y Temístocles Ortega, los demás magistrados podían participar del sorteo de dicha demanda. Ni Flechas ni Ortega podían hacerlo, aseguró, porque a ellos ya les habían asignado otras tutelas.

Sin embargo, contó Perdomo, el magistrado Ortega dio la orden de que esa tutela debía ser sorteada entre los siete magistrados de la Sala, para lo cual le pidió al secretario Bello Arévalo que “igualara la carga laboral de los integrantes del Consejo de la Judicatura”. Finalmente, la tutela le correspondió al magistrado Jorge Flechas, quien, según varias actas aportadas al expediente en la Comisión de Acusación, no tenía por qué participar de ese reparto.


Entonces fue Troya. Leonor Perdomo expresó su molestia por esta alteración, “que podría constituir faltas disciplinarias y penales”, y le pidió al Procurador investigar al secretario Bello y a los magistrados Ortega y Flechas. Con el fin de profundizar en la razón que llevó a Ortega a tomar tal determinación, Perdomo le sugirió al representante Olano que le preguntara a la Fiscalía y a la Corte Suprema el estado de la investigación que se adelantaba contra Rafael Flechas, hermano de Jorge Flechas, entonces presidente del Consejo de la Judicatura y a quien, precisamente, le tocó la tutela de Noguera.

Y, como si fuera poco, Perdomo hizo otra grave denuncia. Esta vez en el trámite de una tutela interpuesta por el congresista Luis Eduardo Vives, de la cual ella fue ponente. A mediados de 2007 el senador alegó que él no debía ser procesado por la Corte Suprema por el delito de concierto para delinquir agravado sino simple y que debía otorgársele la libertad de inmediato por cuanto se le estaban violando derechos fundamentales. La magistrada Perdomo le dio la razón, pero fue derrotada por los demás miembros de la Sala. La tutela no prosperó.

Pero, según Perdomo, durante la discusión de la misma se suscitó un debate que dejó al descubierto la presunta animadversión del magistrado Temístocles Ortega hacia Luis Eduardo Vives. “Qué derechos fundamentales pueden tener esos asesinos ordenadores de masacres de indígenas”, habría dicho Ortega en referencia al congresista, según denunció Perdomo. “Esa frase expresada por quien fungiendo como juez procedió a votar dicha tutela es un absurdo jurídico”, le dijo Perdomo a Germán Olano.

El Espectador se comunicó con el magistrado Temístocles Ortega, quien manifestó que “Leonor Perdomo no sabe de Derecho y le da a algunas frases una connotación que no tienen. Esa frase no fue dicha por mí en los términos en los que ella hace referencia”. Y añadió que en el debate de la tutela de Vives fue Perdomo “la que solicitó que le ayudáramos porque no conocía del tema”. Por eso, sostuvo, “es difícil creer lo que dice”. Sobre el caso de Jorge Noguera aseguró vehemente: “Nada hubo de irregular allí”. Y remató preguntándose: “¿Cuál es el interés de ella en formular esta denuncia?”

Más allá de este pulso de ‘verdades’, las graves revelaciones de la ex magistrada Perdomo prendieron las alarmas en la Comisión de Acusación y, de paso, generaron en la familia del senador Vives un profundo rechazo. Allegados a él le dijeron a este diario que están analizando la viabilidad de denunciar penalmente al magistrado Ortega. Una polémica que apenas comienza y que promete un pulso judicial de insospechadas magnitudes que deberá resolver el representante Olano.