“El Fiscal me persigue infamemente”

Jorge Noguera dice que pisó callos como director de la policía secreta del Gobierno y que se lo quieren cobrar. Sostiene con vehemencia que se arrepiente de haber trabajado como servidor público. Asegura que duda de la imparcialidad de la Fiscalía porque, según él, el fiscal que lo investigó le dijo a su abogado que era “un delincuente”.

Cuatro días después de haber salido de la cárcel La Picota, el polémico ex director del DAS Jorge Aurelio Noguera Cotes habló con El Espectador sobre los yerros de la Fiscalía en su caso —que él califica como una persecución infame— y su preocupación por la suerte que puedan tener sus procesos con la justicia por sus presuntos vínculos con el paramilitarismo.

También manifestó que todos los señalamientos en su contra son de personas que le quieren hacer daño al presidente Álvaro Uribe. Y con sorna indicó que la dirección de la policía secreta del Gobierno la debería asumir una persona que sea “corrupta, que se allane a presiones y a situaciones delincuenciales que tiene que enfrentar, o una persona que vaya a no hacer nada, a no meterse con nadie, a no perseguir a nadie, a no crearse enemigos”.

¿Qué opina de los titulares de su caso: ‘Noguera, libre otra vez...’?

Gracias a Dios, a un gran abogado y a una decisión justa de la Corte Suprema de Justicia, en cuanto que significó mi libertad.

¿Cómo tomó la anulación del juicio por parte de la Corte?

La tomo con mucha alegría, pero al mismo tiempo no deja de haber situaciones de angustia y preocupación por lo que viene pasando en la Fiscalía.

¿Cuáles son esas situaciones?

Que me quedan ocho o nueve procesos vigentes. Cualquier criminal que abra la boca, si Rafael García abre la boca, se me inicia de inmediato una investigación, así que me quedan varias todavía. Me preocupa que la Corte no haya anulado todas las diligencias dentro del proceso como tal, las pruebas decididas por el fiscal Jesús Antonio Marín.

Eso me significa una preocupación grande. Como también que el fiscal Mario Iguarán me esté persiguiendo infamemente durante los últimos dos años. En particular, no cumplió el Hábeas corpus que decidió mi libertad el año anterior, sino que siguió adelante empecinado en perseguirme. Cometió tantas irregulares como el fiscal Marín, que me privó de la libertad en primera instancia el año anterior.

¿Qué hará fuera de las rejas?

Defenderme, no puedo hacer nada distinto. No tengo tiempo ni cabeza para hacer algo diferente a seguir luchando jurídicamente contra todas estas decisiones y esta persecución de la Fiscalía. De hecho, también voy a luchar en alguna medida contra algunos de los efectos de la decisión de la Corte Suprema en cuanto que las pruebas todavía hoy vigentes permitirían a la Fiscalía reconstruir rápidamente el proceso y volver a detenerme muy seguramente, porque eso es lo que ha pretendido la Fiscalía todo el tiempo. Nosotros hemos alegado contradicciones, mentiras e incoherencias. Sin embargo, la Fiscalía las ha valorado de tal manera que siempre pareciera que me perjudicaran.

¿Está consciente de que en cualquier momento pueden volver a la cárcel?

Nadie está preparado para ir a la cárcel, distinto a quienes han delinquido y sienten que esa es una situación para la cual tienen que estar preparados. Los inocentes nunca estamos preparados para ir a la cárcel en ninguna


oportunidad, pero es un riesgo inminente y es una realidad que tengo que enfrentar dada la persecución y dado el ánimo que tiene la Fiscalía de perseguirme y perjudicarme.

¿Cómo está económicamente?

Tengo más de dos años de no trabajar, es una situación muy difícil. Yo viajé desde Milán a Colombia por mi cuenta tres veces para responderle a la Fiscalía. Viajé a los Estados Unidos con toda la familia por mi cuenta con ayuda de familiares y amigos, porque a pesar de que el Presidente me prometió que eso lo cubría el Gobierno, cuando uno renuncia al cargo consular antes de un año de haber sido nombrado, pierde el derecho a que el Estado lo traiga nuevamente con toda su familia y con todo su menaje.

Entonces dejé todos mis muebles en Italia, donde un amigo, y pasó un año para que pudiera traérmelos, porque económicamente fue imposible. Llevo dos años viviendo de mi esposa y de una ayuda que me dan mis padres. Es una situación complicada en lo personal y en lo profesional, porque he pasado momentos muy difíciles.

¿Y su familia cómo ha visto las actuaciones de la justicia?

Está feliz por la última decisión, pero al mismo tiempo muy angustiada por el hecho de que esta pesadilla no ha terminado, continúa y en cualquier momento puedo nuevamente ser privado ilegalmente de la libertad. Así que está muy angustiada y feliz al mismo tiempo. Tienen miedo. Hace un año que no veo a mis padres. Aspiro a poder verlos pronto, pero no he viajado con mi familia por las limitaciones económicas que tenemos en el momento.

¿Qué procesos se han archivado?

Varios. En la Procuraduría eran más de 30 procesos y se han archivado una buena cantidad. Creo que quedan 14 vigentes. En la Fiscalía eran 15 y se han archivado el del préstamo del vehículo a Jorge 40, el del fraude electoral se demostró que no había habido tal en las elecciones presidenciales; se archivó el tema del contrato 135 a Indumil por compra de unas armas, se archivó el proceso de Llanos Oil porque supuestamente habíamos capturado al dueño de la compañía para quitarles un contrato y dárselo a la Drummond; se han archivado alrededor de siete procesos.

Pero en la Fiscalía aún quedan procesos muy graves en su contra por sus supuestos nexos con los extraditados jefes paramilitares Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’ ,y Hernán Giraldo Serna...

Hoy con sorpresa encuentro que la Fiscalía le certificó a mi abogado que quedaban vigentes ocho o nueve procesos todavía. Me parece absolutamente increíble. No me cabe en la cabeza que alguien que perseguía criminales, hoy se encuentre perseguido por los criminales impunemente.

El fiscal Jesús Antonio Marín, que ha estado sustanciando y llevando todo mi proceso a pesar de que al final firmara el Fiscal General, me llamó “delincuente”, le dijo a mi abogado que yo era un delincuente, que no iba a permitir que me saliera con la mía y aceptó después cuando mi abogado le reclamo a través de un memorial su posición, falta de imparcialidad y objetividad. Y Marín le salió con que según los tratados internacionales “delincuente” no quería decir sino que era una persona que estaba siendo investigada. Entonces el fiscal Marín no tiene la honradez de declararse impedido frente a mi proceso.

Por yerros procedimentales la Fiscalía ha tenido que rehacer varios procesos en su contra. ¿Sigue creyendo que en la Fiscalía sus investigaciones se desarrollan de manera justa e imparcial?

Si la Fiscalía me investigara de una forma imparcial, objetiva y seria, todos los procesos míos se hubieran archivado ya. Pero como están en una afán de perseguirme, de mostrar y complacer a algunos medios de comunicación que


iniciaron todo esto, entonces continúa cometiendo errores y delitos en ese afán de perseguirme y por eso es que gracias a Dios otras instancias judiciales en el país, la Corte Constitucional, el Consejo Superior de la Judicatura y la Corte Suprema de Justicia, me han respaldado.

¿En cuánto tiempo calcula usted que podrá probarle a la justicia que nada tuvo que ver con las múltiples denuncias que reposan en su contra?

La verdad, no sé. Ya llevo dos años en estos procesos judiciales y teniendo que someterme a estas detenciones ilegales y persecuciones de todo tipo. Y en ocasiones me canso. Me encuentro muy cansado por el hecho de no poder trabajar, la angustia económica, la angustia de mis hijos, de mi esposa, de mis padres. No sé cuánto tiempo más. Imagínese nueve procesos en la Fiscalía todavía pendientes y qué espera uno de esta situación.

¿Y qué les dice a esas personas que están esperando justicia en varios expedientes, como los asesinatos de varios sindicalistas en la Costa Atlántica o el del profesor Alfredo Correa de Andreis?

El Fiscal General ha dicho en varias oportunidades que no hay ninguna prueba de que yo haya participado en alguna medida en crímenes de sindicalistas, de profesores de izquierda o de personas protegidas por el Estado colombiano, que no hay ninguna prueba. Lo ha dicho él en muchas oportunidades públicamente y sin embargo no archiva los expedientes.

Ese es el afán del fiscal Jesús Antonio Marín, que es el que ha sustanciado todo ese proceso en mi contra para hacerme daño. Él ha tratado de buscar donde no hay, donde no se ha encontrado ninguna prueba ni se encontrará porque no tengo nada que ver con muertes de sindicalistas. Así es que yo no tengo nada que decirles a las víctimas y familiares de esas personas asesinadas, porque no tengo nada que ver con esos asesinatos.

Si sale avante en todos estos procesos, ¿le jalaría nuevamente a dirigir el DAS u otro cargo público?

Jamás pienso dedicarle un día más de atención a este país, al Estado colombiano. Me parece que se me ha pagado muy mal. ¡Por Dios! Esto no pasa en un país decente. Que un criminal como Rafael García, que yo mismo he puesto tras las rejas, abra la boca y a mí se me investigue de la forma en que se me ha investigado, eso no ocurre en un país decente. Además, tengo una inhabilidad de 18 años para trabajar en el Estado por parte de la Procuraduría. Una decisión absolutamente irregular. Pienso demandarla una vez se confirme, pero no tenía la Procuraduría que haberme inhabilitado para trabajar en la función pública, porque no pienso hacerlo nunca más.

¿Se arrepiente entonces de haberle aceptado al presidente Uribe la dirección del DAS?

Me arrepiento enormemente de haber trabajado para instituciones colombianas, porque lo que estoy viviendo ahora es una persecución del Estado colombiano. Una persecución infame contra mi familia y contra mí. No me arrepiento del DAS, porque es una institución valiosa y llena de gente buena y valiente.

Usted insiste en que todo es una persecución en su contra. Pero, ¿pueden tantos testigos ponerse de acuerdo para hacerlo quedar mal? ¿En verdad considera que la Fiscalía les está haciendo el juego a sus enemigos?

En el DAS pisé muchos callos, perseguí gente muy poderosa y me lo cobraron. El cargo de director del DAS es para que lo ocupe una persona corrupta, que se allane a presiones y a situaciones delincuenciales que tiene que enfrentar, o una persona que vaya a no hacer nada, a no meterse con nadie, a no perseguir a nadie, a no crearse enemigos. Trabajar en el DAS, en un país como Colombia, es sinónimo de muchos enemigos, porque hay mucha delincuencia y mucha corrupción. Tiene uno que enfrentarse a gente poderosa, corrupta y delincuente, eso fue lo que me pasó.

El Fiscal asumirá la investigación contra Jorge Noguera

El Fiscal General de la Nación, Mario Iguarán Arana, manifestó que él será el responsable de asumir el proceso en su totalidad. Indicó que las pruebas están intactas, que el litigio jurídico se mantendrá y que reorganizará todo el expediente basado en los términos de la nueva jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia.

A Jorge Noguera Cotes se le abrieron procesos penales en la Fiscalía y disciplinarios en la Procuraduría. El miércoles 22 de noviembre de 2006, el fiscal Mario Iguarán anunció que se le seguiría una investigación al ex director del DAS porque miembros del organismo investigador y acusador encontraron pruebas suficientes en el sentido de que Noguera Cotes había promovido y permitido que de la base de sistemas del DAS se borraran los antecedentes de narcotraficantes y paramilitares.

El proceso emprendido en contra del ex director del Departamento Administrativo de Seguridad se fundamentó en las declaraciones que hizo el ex director de informática de ese organismo, Rafael García. El testigo estrella del paramilitarismo, como se le denominó en ese entonces, declaró ante la Fiscalía que el DAS se puso al servicio de paramilitares del Bloque Norte de las Autodefensas. Indicó que por orden del director de la institución se le entregaron listas al ex paramilitar extraditado Jorge 40 de sindicalistas, profesores y gente que militaba en la izquierda.

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