‘En Los Lagartos sólo falta que pidan el ADN’

<p>La Corte Constitucional falló una tutela a favor de Mauricio López Barrientos, quien en representación de su hijo menor de edad, demandó a la corporación “Club Los Lagartos” porque las directivas negaron la entrada del jóven, luego de considerar que era “extramatrimonial” debido a que sus padres no estaban casados. </p>

Hace unos días el alto tribunal constitucional ordenó a la entidad inscribir al niño como hijo del socio activo y quitar la expresión “legítimos” que causó la demanda. “Hace 21 años soy socio de Los Lagartos, obvio que no tenía ningún problema porque cuando recién entré era soltero.

Yo llevaba esporádicamente a mi hijo al club y una vez me pararon en la portería y me dijeron ‘usted no puede volver a ingresar a su hijo porque no aparece registrado’. Entonces hice el trámite normal de registro, presenté los papeles, mostré el registro civil de nacimiento y simplemente el club me contestó y ‘¿donde está la partida de matrimonio?’ y les dije que no me había casado”, manifestó Mauricio López.

El 13 de julio de 2001 el socio del club presentó por escrito la inscripción del menor, que para entonces tenía cinco años de edad, como hijo de socio. Pero el 15 de agosto de ese mismo año la corporación le negó dicha inscripción bajo el argumento de que sólo se inscriben a los hijos de los socios que tengan la calidad de legítimos, adoptivos o hijos legítimos del cónyuge.

Ante la negativa, el padre del menor pidió una reconsideración de la decisión citando jurisprudencia de las cortes que habían tratado temas similares, pero el secretario del club de ese entonces, Luis Carlos Gamboa, hoy presidente del mismo, se ratificó en la no aceptación del niño.

“La verdad, poco volví a ir al club porque sólo me permitían llevar a mi hijo dos veces al mes como invitado única y exclusivamente. Entonces dejé de ir porque yo no le podía decir, ‘hijo me voy para el club y no lo llevo porque no lo dejan entrar’”, acotó el socio.

 Pasaron seis años y en vista de que el niño alcanzó los nueve de edad y que éste no podía reunirse y encontrarse con sus amigos en el club, Mauricio López interpuso una acción de tutela contra la corporación “Club Los Lagartos”.

“Yo acepté acogerme a los estatutos, pero unos estatutos no pueden ir jamás en contra de la ley. Es tanto como decir, que en el ‘Club Los Lagartos’ se permite la esclavitud y la pena de muerte.  Era una discriminación absoluta y total contra un niño que nada tiene que ver. Lo único que nos falta es que nos pidan el ADN de los hijos para poderlos inscribir”.

López  Barrientos instauró una acción de tutela contra la entidad. El 24 de septiembre de 2007, el Juzgado 33 Civil Municipal de Bogotá le concedió la razón a López Barrientos.

Pero tres días después el exclusivo club bogotano apeló el fallo. La Corte Constitucional estudió el caso y determinó que la negativa de “Los Lagartos” en este asunto es contraria a la Constitución y que, con lo que disponen los estatutos, se está violando el derecho a la igualdad. En adelante el pequeño López podra ir al club como hijo de socio.