Las maromas de Teodolindo

Con dos    demandas el ex congresista logró el incremento de su pensión  de diputado en más de 7 millones de pesos. Consejo de Estado decidirá si se continúa con estos pagos que el  Fondo pensional del Congreso le negó.

La polémica persigue al hasta hace pocos días escurridizo ex representante a la Cámara por el Valle del Cauca, Teodolindo Avendaño. Mientras la Corte Suprema de Justicia le dictó medida de aseguramiento sin beneficio de excarcelación por presunto cohecho propio e enriquecimiento ilícito, por su actuación en el trámite de la reelección presidencial por el Congreso, en el Consejo de Estado reposa una demanda interpuesta por él para hacer permanente el pago de su pensión reajustada, cuyo monto hoy es de 15.664.793 pesos.

Sin embargo, y aunque en un principio perdió la tutela ante el Juzgado Quince Laboral del Circuito de Bogotá, en 2005 la ganó para que su pensión de 5 millones de pesos reconocida por su desempeño como diputado del Valle del Cauca, fuera reajustada con el régimen que cobija a los congresistas. Su caso preocupa en el Fondo de Pensiones del Congreso, pues de prosperar, nuevamente se estaría permitiendo que parlamentarios suplentes que no han cumplido el tiempo necesario en sus cargos se hagan beneficiarios a estas millonarias modificaciones y advierte sobre un detrimento a las arcas de la nación.

Los  decretos 1293 de 1993 en sus artículos 2 y 3 y el  816 de 2002 establecen, entre otros, que para que la pensión de algún congresista pueda ser reajustada, con el Régimen Especial de Congresistas, el parlamentario debe haber ocupado una curul durante tres años sin importar en cuántos períodos. 

Los registros que reposan en el Congreso de la República evidencian que Teodolindo Avendaño fue parlamentario únicamente un año, siete meses y 21 días, en dos períodos: 1994-1998 y 2002-2004.

La pelea jurídica  inició en plena ebullición del debate político que generó en el país la aprobación de la reelección. El 2 de noviembre de 2004, Teodolindo presentó una carta anunciando su retiro definitivo de la Cámara de Representantes. Dos días después, el  4 de noviembre, a través de una misiva con membrete de la Cámara de Representantes, Teodolindo pidió al Fondo que su pensión  fuera modificada. “Para que se incluya dentro de la reliquidación de mi pensión de jubilación el reajuste de ley para el presente año, que corresponde a todo el año la suma de 9.000.000 millones de pesos”.   Pero el 9 de febrero el Fondo de Pensiones negó la pretensión, argumentando que, aunque cumple con la edad y el tiempo para ser beneficiario del Régimen de Transición, no era congresista antes de que entrara en vigencia el Régimen General de Pensiones de la Ley 100 de 1993.

Aunque Teodolindo apeló esta decisión, el Fondo reiteró que por ley y no cumplir con los requisitos necesarios, no podía aumentarle la pensión.

Pero el ex congresista insistía en que por su trabajo legislativo, merecía un reajuste pensional. Por eso, el 17 de junio de 2005, interpuso una tutela  en el Juzgado Quince de Bogotá contra el Fondo de Previsión Social del Congreso, argumentando que con esta medida se le estaban violando sus derechos a la igualdad y a la tercera edad. 13 días después, el 30 de junio, este Juzgado le negó la tutela. Pero él siguió insistiendo con el proceso y  apeló ante  el Tribunal Superior de Bogotá. Dos meses después, el 5 de agosto, este organismo obligó al Fondo para que desde ese día y en menos de 48 horas, la pensión de Teodolindo  Avendaño fuera reajustada y además, le recomendó al demandante llevar su caso a la justicia Contenciosa Administrativa para que adoptara una decisión definitiva, pues la tutela tiene carácter transitorio.


Ese mismo mes, agosto de 2005, Teodolindo entró a la nómina de Fonprecon con una asignación mensual de cerca de 13 millones de pesos, pero en ese mismo pago se le consignaron más de 94 millones de pesos como fondos retroactivos por los recursos que había dejado de recibir mientras  duró el proceso judicial. El reajuste de la mesada fue de casi 7 millones de pesos en la pensión que tenía como diputado del Valle del Cauca y que empezó a disfrutar desde el 1° de junio de 1983. 

Por considerar que esta decisión de la justicia estaba generando un evidente detrimento a las finanzas públicas, la entonces directora de Fonprecon, Diana Margarita Ojeda, les advirtió, el 5 de octubre de 2005, entre otros, a la Procuraduría y a la Fiscalía, las irregularidades en este proceso.

“Los jueces de la República nos están obligando a expedir actos administrativos en contra de las normas que regulan el reconocimiento y pago de las prestaciones pensionales de los Congresistas”.

 Sin embargo, Avendaño continuó con su proceso en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que en primera instancia y con ponencia de la magistrada Amparo Oviedo Pinto falló a su favor para que se le siguiera pagando la millonaria pensión, que en el año 2006 fue de 13.848.828 millones de pesos. Hasta la fecha, se le han pagado 262 millones de pesos.  

De inmediato, el Fondo de Previsión Social del Congreso interpuso un recurso de apelación en segunda instancia para que fuera reversada esta decisión que aún no es definitiva.

Desde el 15 de abril de este año, el Consejo de Estado  tiene en lista de espera el fallo que decidirá si se debe o no seguir pagando esta mesada pensional. La ponencia en este tribunal está en manos del magistrado Gustavo Eduardo Gómez Aranguren.

Y mientras esta decisión se adopta, el célebre Teodolindo Avendaño sigue con otra de sus batallas desde su celda en la cárcel La Picota de Bogotá. Que la justicia le permita tener casa por cárcel, alegando que su salud cada día es más precaria, especialmente por las enfermedades respiratorias que lo aquejan, pese a que su historia clínica revela que salvo algunos males típicos de su edad, 73 años, goza de buen estado de salud para enfrentar un proceso jurídico por su papel protagónico en la reelección.

“Él no cumple con los requisitos”

El director (e) del Fondo de Previsión Social del Congreso, Francisco Ramírez.

¿Por qué se le negó la reliquidación de la pensión a Teodolindo?

El congresista no cumplía con lo dispuesto en el Decreto 1293 de 1993, en cuanto que la aplicación del régimen de transición sólo es susceptible para aquellas personas que tuvieran calidad de congresistas a la entrada en vigencia del régimen general de pensiones, que hubiera sido congresista antes del 1º de abril de 1994. Es verificable que Teodolindo se posesionó por primera vez el 20 de julio de 1997.

¿Recibió el Fondo alguna llamada del Gobierno para favorecer el aumento de esta pensión?

No. En ningún momento, ni en ninguna circunstancia se recibió algún tipo de recomendación ni presión para este caso, cuyo reconocimiento obedece a la decisión de los tribunales, haciendo claridad que en la segunda instancia que se surte ante el Consejo de Estado podemos revertir esa situación.

En cifras

5.180.058

pesos recibía Teodolindo Avendaño como pensión de diputado del Valle del Cauca.

12.950.072

pesos fue la primera mesada pensional que se le pagó como ex congresista en 2005.

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