“No es más que un delito del terrorismo”

El director de Fondelibertad, Harlán Henao, explica por qué el país está mejor que hace 10 años.

Harlán Andrés Henao Serna ha estado un año y dos meses al frente de la dirección de Fondelibertad. A cuatro días de la gran marcha contra el secuestro, que tendrá lugar el próximo 20 de julio, El Espectador habló con este funcionario sobre el trabajo que realiza la única dependencia del Ministerio de Defensa encargada de coordinar la lucha contra  este flagelo.

¿Por qué en Colombia pudo crecer tanto el secuestro como delito político y como industria?

El secuestro nunca ha sido más que un delito del terrorismo, de la delincuencia. Su acaecimiento es la consecuencia de las acciones u omisiones de las autoridades. Sin juzgar las políticas anteriores, con el direccionamiento de la Política de Defensa y Seguridad Democrática ha disminuido en forma importante. En una guerra contra el terrorismo los delincuentes usan estrategias que buscan minar la moral y la voluntad del pueblo, y eso ha sido el secuestro. Quienes lo cometen llegan incluso a tener eco con su absurdo argumento de responsabilizar al Estado sobre una práctica abominable, cuyos únicos responsables son ellos.

¿Cómo se materializa el compromiso del Estado colombiano con las víctimas de este flagelo?

A través de herramientas y mecanismos de apoyo, y reconocimiento de los perjuicios como la Ley 418 de 1997, la Ley 986 de 2005 y el Decreto 1290 de 2008, entre otros, que buscan recoger muchas de las inquietudes de las víctimas del secuestro, de sus familiares, y brindarle al Estado  herramientas para  contribuir a mitigar el vacío que este flagelo deja en sus vidas.

¿Por qué ha sido útil la aparición de los Gaula?

Ha sido fundamental, porque se conformó por primera vez un grupo élite especializado en combatir todos aquellos delitos que atentan contra la libertad personal. Ha sido útil porque lo conforman varias instituciones del Estado: el Ejército, la Policía, la Armada, el DAS, el CTI y la Unidad contra el Secuestro de la Fiscalía. Allí se concentra el componente investigativo, operativo, de inteligencia y de policía judicial, y, lo más importante, en un Estado Social de Derecho, como el nuestro, el componente judicial.


¿En qué ha avanzado la lucha antisecuestro en los últimos 10 años?

Desde la implementación de la Política de Defensa y Seguridad Democrática la lucha ha avanzado en indicadores de manera contundente. Un muy buen ejemplo es que en 2002 tuvimos 1.800 casos de secuestro extorsivo, mientras que el año pasado cerramos con 230, con una disminución cercana al 90%.

¿Cuál es el apoyo de Fondelibertad hacia las víctimas?

Los afectados se benefician de la asesoría jurídica, preventiva y psicológica. Además, Fondelibertad, a través de un equipo altamente calificado en el manejo de estos temas, acompaña a los afectados con diferentes actividades de tipo lúdico, espiritual, social y terapéutico que contribuyen al bienestar de estas familias.

¿Qué cree que es lo peor que el secuestro le deja a una persona?

Las secuelas psicológicas, familiares y económicas que permanecen durante toda la vida.

¿Cuál cree que será la Colombia de 2028 con respecto a este drama?

Ya Colombia tiene una visión construida para su centenario de vida republicana; es decir, para 2019. Para esta fecha se han hecho unas proyecciones que hemos analizado, que responden a una disminución de 50 secuestros extorsivos al año; sin embargo, hemos observado que la tendencia de disminución ha sido mucho más acelerada. Lo que hace suponer que en 20 años tendremos una Colombia en la cual este flagelo particular va a ser estrictamente un referente consignado en los libros de historia y la generación de adultos que nacería en 2010 estaría viendo una Colombia libre, sin guerrilla y en paz.

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