Ordenan libertad de Jorge Noguera

La decisión fue tomada por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia. El alto tribunal consideró que el Fiscal General no investigó, como era su deber, al ex director del DAS, sino que delegó esa responsabilidad.

La sorpresiva decisión de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, de anular los procesos que adelanta contra el polémico ex director del DAS y ex cónsul de Colombia en Milán, Italia, Jorge Aurelio Noguera Cotes, por sus presuntos vínculos con el Bloque Norte de las Autodefensas, constituye el tercer revés en serie de la Fiscalía en uno de los casos más neurálgicos del escándalo parapolítico.

El alto tribunal fue enfático: era el fiscal Mario Iguarán y no su delegado, Jesús Antonio Marín, el competente para procesar a Noguera en razón de su fuero. Por ese error, que la Corte consideró como gravísimo, ordenó su libertad inmediata y, de paso, dejó en su providencia una constancia de su malestar por las continuas irregularidades que se han suscitado en este caso, al pedirle a la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes que investigue disciplinariamente al fiscal Iguarán.

En otras palabras, uno de los expedientes que dieron origen al denominado escándalo de la parapolítica regresa a su punto de partida por la reiterada actitud del Fiscal General de la Nación de desatender un mandato constitucional que ya le había sido recordado por un juez de la República, que el año anterior y por las mismas causas, le otorgó transitoriamente la libertad al ex director del DAS Jorge Noguera. La razón: era aforado y su único investigador posible era el fiscal Iguarán.

Según la providencia de la Corte Suprema de Justicia, tanto este tribunal como la Corte Constitucional han sido pródigos en jurisprudencia que concluye que los personajes que tienen fuero constitucional sólo pueden ser investigados por el Fiscal General. En consecuencia, no entiende cómo las acusaciones contra Noguera se pusieron a disposición de un fiscal delegado. De hecho, en abril de 2007 el Ministerio Público había instado al fiscal Iguarán a asumir su competencia y después lo hizo una magistrada del Consejo Superior de la Judicatura al resolver un recurso de hábeas corpus.

De acuerdo con los artículos 235 y 251 de la Carta Política, es el Fiscal el único idóneo para evaluar las posibles conductas irregulares de funcionarios con fuero. En este último acápite de la Constitución se advierte de una manera literal que es una función especial del Fiscal “investigar y acusar, si hubiere lugar, a los altos funcionarios que gocen de fuero constitucional”. Así las cosas, la Corte cree que este expediente se ha convertido en “un mar de desaciertos por la reiterada conducta del Fiscal”.


El alto tribunal recordó que Jorge Noguera Cotes ejerció la dirección del DAS entre el 16 de agosto de 2002 y el 26 de octubre de 2005, y salvo las acusaciones derivadas de su posible intervención en el presunto fraude electoral perpetrado en las elecciones parlamentarias de 2002, las demás conductas imputadas habrían sido realizadas durante su gestión como máxima autoridad de la policía secreta del Gobierno. Pese a que la Fiscalía sostuvo en sus acusaciones que Noguera incurrió en los delitos de concierto para delinquir, abuso de información privilegiada, modificación de antecedentes judiciales, entre otros, la Corte desechó la validez de éstas en razón del irregular trámite procesal en la Fiscalía.

En su providencia, la Corte Suprema resumió así los casos que se adelantan contra Noguera: colaboración con los grupos paramilitares, reuniones y acuerdos con el extraditado jefe paramilitar Jorge 40, encuentros y convenios similares con Hernán Giraldo, modificación de las bases de datos para borrar antecedentes de narcotraficantes, configuración de listas de sindicalistas para ser entregados a grupos de autodefensa, conductas contra el vecino gobierno de Venezuela y el citado fraude electoral de 2002.

En consecuencia, sostiene la Corte, como quiera que indebidamente el Fiscal delegó a un fiscal delegado ante el máximo organismo de la justicia ordinaria funciones que no podía dejar en manos de subalternos, por error de trámite, revocó la medida de aseguramiento que pesaba contra Noguera. Y, añadió la Corte, como la conducta asumida por el fiscal Mario Iguarán puede configurar una falta disciplinaria, determinó compulsar copias a la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes para que indague el comportamiento del jefe del ente acusador.

Por este error de procedimiento, en las próximas horas el ex director del DAS Jorge Noguera saldrá de la cárcel La Picota, aunque el vicefiscal Guillermo Mendoza no consideró como “un error” sino como un “enfoque distinto que había que acatar”, las actuaciones de la Fiscalía en este caso específico.

“No ha pasado nada... no se ha perdido nada”

El vicefiscal general de la Nación, Guillermo Mendoza Diago, señaló que la decisión de la Corte Suprema de Justicia es un asunto de enfoque jurídico, y que cuando se decreta una nulidad “se rehace la actuación y las pruebas no sufren realmente desmedro, porque se mantienen incólumes y las consecuencias son las que la prueba indique para definir la situación jurídica nuevamente”.

De igual manera, manifestó que las nulidades no son novedosas y que dentro de las prácticas judiciales todos los días se ven y que lo importante es que exista la posibilidad de subsanarse y llevar la prueba a como estaba antes. “No ha pasado nada desde el punto de vista de que no se ha perdido nada, se han atrasado las cosas, pero las pruebas siguen ahí intactas”.

Para Mendoza Diago la nulidad de la investigación contra Jorge Noguera no se debe confundir con un acto ilícito, sino como un vicio procesal. Con esta justificación tampoco se puede condenar a nadie. Sencillamente el expediente se reconstruye y nada se ha perdido.

Temas relacionados