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hace 7 horas

Problemas de televisión

Informe evidencia diversas irregularidades en la Comisión Nacional de Televisión.

La Comisión Nacional de Televisión (CNTV) tiene muchas tareas pendientes. Se sabe que la mayor encierra todo lo respectivo al tercer canal, por el cual ya han mostrado su interés grandes de la industria, como los grupos Planeta, Prisa, Televisa, Cisneros, RTI y Ángel González. Sin embargo, un reciente informe de la Contraloría evidencia que hay algo aún más urgente: antes de que la CNTV continúe ocupándose de temas de interés nacional, debe  arreglar la casa.

En un documento remitido recientemente a María Carolina Hoyos, directora de la Comisión, el organismo de control advierte varias inconsistencias halladas en la subdirección de recursos humanos y en la subdirección administrativa y financiera de la entidad. Y lo primero que llama la atención de la Contraloría es la cartera morosa: $77.826 millones hasta el 31 de diciembre de 2007. “El 97% de la  morosa corresponde a la televisión por suscripción (...) Del total de la cartera, el 52% es dudoso recaudo”, reconoce el informe.

La “deficiente gestión de cobro” de la CNTV se refleja también en el débito que la televisión pública, la cual está bajo la supervisión de una de sus subdirecciones, adeuda: el 96% de la cartera de concesionarios inactivos, la cual es de $30.640 millones. Lo que quiere decir que la obligación de este sector es de $29.414 millones. Aunque la Comisión no sólo tiene deudores, sino que también lo es: fue sancionada por la DIAN a pagar más de $12 millones “por la inoportuna presentación del impuesto de retención en la fuente”, dice el documento.

Otro de los asuntos que llama la atención de la Contraloría es el de auxilios monetarios para viajes. Según la entidad, los viáticos se incrementaron en un 83% respecto a 2006, ascendiendo a $314 millones, y los funcionarios no están presentando los informes establecidos, por lo que la Comisión no puede determinar entonces qué beneficio le representan esos gastos. Y “a lo anterior se suma que el 61% de los gastos corresponden a viáticos al exterior del nivel directivo, situación que contraviene las normas de austeridad en el gasto público”.

Las anomalías encontradas en el área de recursos humanos también son varias. Anota el informe que, luego del proceso de reestructuración, se evidencia que algunas de las contrataciones y despidos recientes no han sido coherentes con el propósito de la Junta Directiva de “determinar el personal estrictamente necesario”. Según la Contraloría, el aumento de cargos en áreas en las que no estaba previsto deja ver fallas en los estudios técnicos y errores en la planeación y en el sistema de control interno.

De acuerdo con el reporte del organismo de control, que alcanzó a revisar el 17% de las hojas de vida de los funcionarios de la Comisión, en muchas de ellas las personas no presentaron su tarjeta profesional o incluyeron documentos ilegibles. En ninguna se halló el formulario único de declaración juramentada de bienes y rentas actualizado a marzo de 2008, el cual es una obligación para cualquier trabajador del Estado. Algunos currículos, incluso, contenían fallas tan pequeñas como la ausencia de la foto o papeles repetidos.

De esta manera, la Contraloría encontró casos de funcionarios como el de Adriana Saldarriaga, quien, en 2006, ocupó seis cargos en nueve meses e incluso llegó a tomar posesión de dos subdirecciones el mismo día, sin actualizar  su currículo, el cual estaba incompleto. O el de María Victoria Benito Revollo, quien presentó copias de una cédula de ciudadanía que no era la suya y además tomó posesión en un cargo para el cual se requería un título de educación superior que ella no pudo acreditar, pues no era la tecnología que había estudiado.

Así las cosas, son varios los aspectos a resolver por parte de María Carolina Hoyos, cabeza de la Comisión Nacional de Televisión. Que se resumen, a partir del informe de la Contraloría, en un cobro más eficaz que reduzca la cartera morosa, un control  riguroso en los gastos y procesos internos y un mejor aprovechamiento del personal.