Pruebas inéditas en caso Noguera

El ex director del DAS rinde indagatoria este lunes. Fiscalía indaga si alteró los antecedentes judiciales de Fernando Botero Zea.

La Fiscalía está decidida a recomponer a como dé lugar y con suma urgencia los procesos que adelanta en contra del polémico ex director del DAS Jorge Aurelio Noguera Cotes. De hecho, doce días después de que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia anulara su juicio, le devolviera la libertad y, de paso, regañara al fiscal Mario Iguarán por delegar en un subalterno la investigación de un aforado, el jefe del ente acusador tomó el toro por los cachos, como se diría popularmente, y citó a Noguera para que este lunes, a las 9 de la mañana, rinda indagatoria en su despacho.

El auto de apertura de instrucción, conocido por El Espectador, fue firmado por el Fiscal la semana pasada y tiene varias particularidades. En principio porque relata varios hechos hasta hoy desconocidos que prometen levantar ampolla. Por ejemplo, la Fiscalía no sólo investiga a Jorge Noguera por sus presuntos vínculos con el Bloque Norte de las Autodefensas, sino que también lo hace por haberles permitido a particulares el uso de la Escuela Superior de Inteligencia del DAS, Aquimindia, para prácticas de polígono, y por facilitar vehículos de la institución para traslados del mánager del cantante Carlos Vives.

Asimismo, el ente acusador indaga las presuntas irregularidades cometidas por Jorge Noguera en el manejo de dineros del Plan Colombia que fueron destinados al DAS; las anomalías que pudieron presentarse en la suscripción de un millonario contrato entre la policía secreta del Gobierno y la Industria Militar (Indumil); que Noguera habría intercedido para el traslado de un extraditable detenido a otro centro carcelario y, lo que sería muy grave, su concurso en “una conspiración contra el gobierno de Venezuela”.

Pero quizá de todos los hechos relacionados en el documento elaborado por el fiscal Mario Iguarán, el que promete alborotar más el avispero es el que involucra a dos ex ministros y a la actual directora del Museo de Arte Moderno de Bogotá. En esencia la Fiscalía investiga si “el doctor Noguera, en presencia de Gloria Zea, le dio la orden a Rafael García (ex jefe de informática del DAS) para verificar si existía algún impedimento para que Fernando Botero Zea pudiera ingresar al país y que, en caso cierto, buscara la forma de suprimirlo, pues el doctor Fernando Londoño, ministro del Interior para entonces, le había solicitado dicha colaboración”.

De todas las denuncias que ha conocido la opinión pública en contra de Jorge Noguera, ninguna lo había relacionado hasta hoy con personajes de la talla de Gloria Zea, una reputada gestora cultural, esposa del reconocido pintor y escultor Fernando Botero Angulo y madre de Fernando Botero Zea, el tristemente célebre ex ministro de Defensa que terminó en prisión en 1995 por cuenta del sonado proceso 8.000 y que años después fue condenado por el delito de enriquecimiento ilícito al comprobarse que se apropió de un millón de dólares de la campaña Samper Presidente.

Precisamente, debido a sus líos procesales Botero Zea se fue a vivir a México y, amparándose en su doble nacionalidad como ciudadano de ese país, ha evadido la mano de la justicia. Por eso llama tanto la atención la investigación que adelanta la Fiscalía en contra de Jorge Noguera por presuntamente haber ordenado eliminar los requerimientos judiciales para que ingresara nuevamente al país sin inconveniente alguno. Pero, y quizá lo más problemático, que dicha actuación de Noguera haya sido en respuesta a una solicitud “de colaboración” del entonces ministro Fernando Londoño Hoyos, ya de por sí es un escándalo de marca mayor.

En ese contexto, el fiscal Mario Iguarán citó a Gloria Zea para que en calidad de testigo rinda una declaración en los próximos días sobre este asunto. El mismo Jorge Noguera deberá explicarle al ente acusador en su diligencia de indagatoria de hoy si,


como se le ha endilgado, no sólo le ordenó a Rafael García borrar los antecedentes judiciales de narcotraficantes y paramilitares en el DAS, sino si además se prestó para que un prófugo como Fernando Botero Zea pudiera ingresar a Colombia sin mayores peligros.

Como se ve, el auto de apertura de investigación formal a Jorge Aurelio Noguera, que pretende recomponer los expedientes que por vicios de procedimientos anuló la Corte Suprema de Justicia, está repleto de datos inéditos. En esencia, la decisión del Fiscal lo responsabiliza de los delitos de homicidio, concierto para delinquir agravado, utilización de asunto sometido a secreto o reserva, abuso de autoridad por acto arbitrario e injusto, concusión, falsedad, tráfico de influencias de servidor público y cohecho.

Según la Fiscalía, existen declaraciones y soportes documentales que prueban que Noguera puso la agencia de inteligencia del Estado al servicio de las autodefensas. El auto del ente acusador sostiene que en agosto de 2003 Noguera torpedeó un operativo de las autoridades, denominado Ciclón, en contra del jefe paramilitar Hernán Giraldo Serna. De hecho, el investigador del DAS que coordinó el operativo contra Giraldo, Sigifredo Puentes, fue trasladado al departamento de Arauca —en donde estaba amenazado de muerte— y obligado a renunciar.

También indaga la Fiscalía si Noguera les entregó a Hernán Giraldo Serna y a Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, información privilegiada a través de José Gelves Albarracín, alias El Canoso, y Jorge Castro Pacheco, reconocido político de la Costa Atlántica que hoy está detenido por órdenes de la Fiscalía. También investiga si Noguera se reunió con Jorge 40 para que apoyara a José Fernández de Castro a la Gobernación del Magdalena; si a través del ex director regional del DAS Javier Valle Anaya —conocido en las Auc bajo el seudónimo de J. Valle— se les entregaron a los ‘paras’ listados de sindicalistas y gente de izquierda que posteriormente fueron asesinadas, como el profesor Alfredo Correa de Andreis.

Asimismo, el Fiscal tiene abundantes pruebas que lo relacionan con haber recibido $125 millones de una cooperativa en donde se ocultaban armas para las autodefensas; haber interferido en la operación Oterloo, contra hombres de confianza de Carlos Castaño —según denunció el mayor Henry Rubio Conde, ex director de la Interpol—; y haber desviado varias investigaciones que salpicaban a paramilitares en Santa Marta. Como se ve, pese a la decisión de la Corte de anular el expediente contra Noguera y ordenarle a la Fiscalía rehacerlo, el ente acusador parece armado hasta los dientes. ¿Podrá enviar otra vez a Noguera a la cárcel?

“Fiscal Marín me llamó delincuente”

Hace una semana el ex director del DAS Jorge Noguera, en entrevista con El Espectador, dijo que le preocupa que el fiscal Mario Iguarán, lo esté “persiguiendo infamemente durante los últimos dos años”. Así mismo, manifestó que el fiscal Jesús Antonio Marín, quien lo privó de la libertad el año pasado y quien ha llevado su proceso, lo llamó delincuente y que no “iba a permitir que me saliera con la mía”, con lo que evidenció falta de imparcialidad y objetividad.

Noguera Cotes expresó que se defenderá y demandará las imprecisiones. “Si la Fiscalía me investigara de una forma imparcial, objetiva y seria todos los procesos míos se hubieran archivado ya. Pero como están en un afán de perseguirme, de mostrar y complacer a algunos medios de comunicación que iniciaron todo esto, entonces continúa cometiendo errores y delitos en ese afán de perseguirme”, le dijo Noguera a este diario.

El ex director del DAS adujo que el Fiscal General de la Nación ha sido claro al decir, en varias ocasiones, que no hay prueba alguna que lo relacione a él con los crímenes de sindicalistas, profesores o personas protegidas por el Estado, cometidos por el Bloque Norte de las Autodefensas. Para Jorge Noguera todas las investigaciones en su contra se las atribuye al afán desmedido del fiscal Marín de hacerle daño, buscar donde no hay y de relacionarlo con unos crímenes en los que “nada tiene que ver”.

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