¿Un castigo excesivo?

Mientras los desmovilizados de los grupos de autodefensa o guerrilleros acogidos a la Ley de Justicia y Paz pagarán penas de  5 a 8 años por delitos y crímenes atroces, el sargento retirado del Ejército Édgar Paz Morales, quien mantuvo retenidas durante dos horas a cerca de 20 personas en la oficina de un fondo de pensiones y cesantías en el centro de Bogotá, podría purgar 28 años en prisión.

Ese es el cálculo que ha hecho la Fiscalía para los delitos de secuestro extorsivo y porte ilegal de armas de los que sindica al militar en retiro, quien decidió efectuar el publicitado hecho ilegal el pasado 21 de mayo, buscando que el Estado le reconociera el pago de una pensión a la que según él tiene derecho por los años de servicio que prestó al Ejército Nacional. Para él la suerte parece estar echada, aunque su defensa ha pedido que se le efectúe una valoración psiquiátrica para determinar si su proceder fue determinado por alguna desviación o desequilibrio mental.

Entre tanto, en una nueva audiencia, Paz no aceptó los cargos imputados por la Fiscalía y se mostró confiado en que será absuelto al manifestar que está confiado en Dios, en que lo que hizo fue el resultado de una situación desesperada para reclamar sus justos derechos. Aunque aún podría hacer un preacuerdo con la Fiscalía, que luego quedaría sujeto a la decisión de un juez de circuito especializado, no obtendría una rebaja sustancial y el descuento podría ir de una tercera a una sexta parte de la pena que le sea impuesta.

Aunque Paz Morales se ha mostrado tranquilo durante las audiencias que se han efectuado, se encuentra a la espera de la evaluación psiquiátrica que debe practicarle el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses para determinar su situación mental.

Durante las diligencias que se han efectuado hasta el momento, su defensa ha planteado la posibilidad que el acusado no hubiera estado en sus cabales cuando irrumpió en la sede del fondo de pensiones y cesantías y mantuvo retenidos a a los clientes, amenzando con explotar una granada si sus peticiones no eran escuchadas por el comandante del Ejército, general Mario Montoya, y los medios de comunicación que terminaron transmitiendo en vivo y en directo su temerario y arriesgado plan, que al final terminó con su captura.

Argumentó desespero

Una de las razones que Édgar Paz Morales mencionó como argumento para tomarse la oficina del fondo de pensiones y cesantías, localizada en la carrera séptima con calle 17, fue que a guerrilleras como Nelly Ávila Moreno, alias ‘Karina’, sindicada de actos salvajes, el Gobierno le daba todos los beneficios y privilegios, a él, después de 21 años sirviéndole a su patria, no le habían dado nada y estaba pasando hambre. Alias ‘Karina’ fue postulada por el ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, a la Ley de Justicia y Paz y la Fiscalía General aceptó la solicitud.

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