General Luis Alberto Moore, nuevo agregado en Washington

En menos de dos meses, el alto oficial se sumará al cuerpo diplomático de Colombia ante la Casa Blanca.

A punto de que el Congreso norteamericano defina de una buena vez si, como lo han anunciado algunos de sus miembros extraoficialmente, el paquete presupuestal para seguir soportando los proyectos del Plan Colombia va a ser recortado, el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez está planeando una jugada estratégica en el contexto del ajedrez político con Estados Unidos. La decisión está tomada. Apenas se superen los formalismos propios, el general Luis Alberto Moore Perea será nombrado como agregado de la Policía en Washington.

Analistas consultados y fuentes del propio Gobierno le manifestaron a El Espectador que, mas allá de las probadas calidades de un oficial como Moore, su inminente designación en un cargo diplomático ante la Casa Blanca constituye un claro mensaje para el presidente Barack Obama, que busca generar confianza en el nuevo gobierno demócrata y estrechar o mejorar los canales de comunicación entre ambos países. En ese contexto, un afrodescendiente como el general posibilita escenarios de encuentro más propicios y con propósitos compartidos.

Desde hace casi tres años, el nombre y la carrera de Luis Alberto Moore en la Policía eran seguidos con entusiasmo por la bancada de 43 congresistas de color o Congressional Black Caucus de los Estados Unidos, un poderoso e influyente grupo político que ha venido expresando su descontento ante la administración Uribe por las desigualdades sociales que padece gran parte de esta población en el país. Por eso, en octubre de 2006, a escasos dos meses de que el Presidente oficializara los nombres de los uniformados que serían promovidos al generalato, varios parlamentarios de color de EE.UU. manifestaron que verían con buenos ojos que Moore ascendiera en la jerarquía de la Policía.

Así ocurrió en diciembre de 2006, convirtiéndose en el primer general afrodescendiente en la historia de Colombia, tras una carrera de casi 30 años al servicio de la Fuerza Pública. Precisamente, mientras el Gobierno busca afanosamente cercanías con el Congressional Black Caucus, en particular con personas que le hablan al oído al presidente Obama, y en momentos en que se decide la suerte de la ayuda militar a Colombia, el nombramiento del general Moore, como destacó un alto funcionario consultado, “lo convierte en un motor para exponerle al gobierno de EE.UU. temas como la política de seguridad democrática y otros relevantes”.

En síntesis, el general Moore será un interlocutor estratégico con una ventaja común ante el gobierno Obama: su origen afrodescendiente y la posibilidad de tender puentes para acercar las relaciones diplomáticas de las administraciones de Estados Unidos y Colombia, últimamente enfriadas tras el cambio del gobierno republicano que, durante ocho años, tuvo al frente a George W. Bush.

Temas relacionados