“No le tengo rencor a Flórez”

Entrevista con la viuda de mecánico asesinado Israel Cantillo Escamilla, ultimado por un jugador del Júnior de Barranquilla.

A las 4:00 de la tarde de este martes, en el cementerio Calancala de Barranquilla será sepultado el cuerpo sin vida de Israel Cantillo Escamilla, el hombre de 32 años que fue asesinado en la madrugada del domingo pasado por el volante del onceno juniorista Javier Flórez. El veterano técnico Julio Comesaña, aún aturdido por la trágica noticia, dijo escuetamente al ser interrogado por los medios de comunicación que se trata de “una situación difícil y triste (...) son dos seres humanos a quienes se les arruinó la vida”.

La familia del mecánico automotor sigue considerando un absurdo el terrible desenlace. Aún no puede entender por qué uno de sus ídolos futbolísticos más queridos disparó en tres ocasiones contra Israel Cantillo Escamilla, al parecer porque éste le reclamó al jugador por su desempeño en la final del fútbol colombiano, en la que el Júnior perdió 3-1 ante el equipo Once Caldas en el estadio Metropolitano de Barranquilla.

Desde hace dos días Carmen Meza no para de llorar. Durante el velorio de su esposo muestra una foto que aún conserva en su billetera y se larga a llorar nuevamente, compungida por el dolor de saber que sus dos pequeñas hijas, Yuritza Paola y Yeidis Andrea, se quedaron sin padre, en un hecho prácticamente inédito en la historia del fútbol mundial en donde un jugador asesina a balazos a un hincha por un reclamo.

Dice Carmen que no sabe qué les va a decir a sus hijas sobre la suerte de su padre. “Ellas no entienden por qué él no las llama por teléfono o llega a la casa para darles el beso de las buenas noches antes de irse a la cama”, cuenta mientras coge un poco de aliento. Su esposo era el cuarto de ocho hermanos, fruto de la unión de María y Augusto, dos humildes campesinos que todavía trabajan ordeñando vacas en la finca El Diluvio, en Venezuela. Desde hace años, junto con su tío Elías Cantillo, laboraba en un taller en el vecino municipio de Soledad (Atlántico).

Mientras su cuerpo era velado ayer en Carrizal, el abogado Byron Atencio recopilaba pruebas y escuchaba distintas versiones de los testigos del hecho, para demostrar que el jugador Javier Flórez no iba a ser objeto de un atraco, como él lo ha referido, sino que en un ataque de ira asesinó al mecánico automotor porque junto con otros amigos le reclamaron por la derrota ante el Once Caldas.

La comunidad barranquillera se declaró preocupada por este violento episodio. La familia del jugador Flórez se vio obligada a mudarse hacia otro sector de la ciudad ante los constantes reclamos de los vecinos. Por su parte, Carmen Meza, quien para sobrevivir vende deditos de harina de trigo con queso con los que gana $30.000 semanales, se declaró consternada por el trágico deceso de su marido. Ahora tendrá que mudarse a la casa de su madre. Sin embargo, dice que no le guarda rencor al jugador y sólo pide que se haga justicia.

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