‘En 90 días el DAS será distinto’

Algunos críticos consideraron insuficientes las decisiones divulgadas por el director del DAS, Felipe Muñoz, para resolver la crisis por el escándalo de las ‘chuzadas’.

El pasado viernes 17 de julio comenzó a tener eco en el país el escandaloso video en el cual el Mono Jojoy mencionó —y de paso puso en serios aprietos— al presidente ecuatoriano, Rafael Correa. Pero la magnitud de esta noticia opacó un importante anuncio hecho por el director del DAS, Felipe Muñoz: las primeras medidas en el proceso de reestructuración de la entidad. La expectativa que se ha formado desde que estalló el escándalo de las ‘chuzadas’ mantenía a los interesados en vilo, esperando conocer cuáles serían las resoluciones que empezarían a disipar el manto de ilegalidad con que se había cubierto el organismo de seguridad más importante del país.

Las decisiones fueron tres: congelar 750 puestos que aún no se habían entregado; asesorar a 568 empleados para que completen los trámites de su jubilación y consolidar estrategias con el sector de la seguridad privada para que detectives y escoltas de esta entidad tengan mayores posibilidades laborales. Sin embargo, consultados por El Espectador algunos ex directivos del DAS que han seguido con lupa este espinoso tema, pero que prefirieron mantener sus nombres en reserva, manifestaron que tales determinaciones no resolvían los problemas del DAS y que, peor aún, no atacaban de frente la principal debilidad que el organismo había dejado ver: la falta de transparencia en las labores de inteligencia y contrainteligencia.

Según le dijo a este diario el director del DAS, Felipe Muñoz, éstas fueron apenas las primeras resoluciones, y aunque admitió que tenían un carácter más administrativo, también resaltó que las disposiciones de fondo están en camino. “Estamos preparando una a una las medidas para este proceso de manera juiciosa. La idea es que en 90 días tengamos un DAS totalmente distinto”. El alto funcionario reiteró que en la entidad hay problemas estructurales por resolver (como el déficit por los $100 mil millones que dejarán de recibir a partir de 2011, cuando el pasado judicial sea gratuito), pero indicó que en camino vienen decretos y un documento Conpes con los que se pretende afrontar esta tormenta.

Muñoz hizo referencia a un tema que, en esta coyuntura, adquiere especial relevancia: la ley de inteligencia. Sancionada por el Gobierno a principios de marzo de este año, la Ley 1288 de 2009 se hizo el propósito de regular los procedimientos con que organismos como el DAS, la Unidad de Investigación y Análisis Financiero (UIAF) y la Fuerza Pública llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia. El director del DAS afirmó que dicha ley —por la que se creará un centro de protección de datos y se establecerán nuevos mecanismo a la hora de recolectar información— es, desde ya, un pilar en la búsqueda de la transparencia de quienes realicen estas delicadas labores de recoger información de seguridad nacional.

El senador Jairo Clopatofsky, uno de los autores y ponente de la ley de inteligencia, señaló que lo importante es que el DAS debe seguir adelante y que la mencionada ley le da herramientas a este organismo para que sea “verdaderamente de inteligencia y contrainteligencia”. Aceptó que los decretos presidenciales que reglamenten la ley han tomado demasiado tiempo, pero no dudó en que saldrán pronto “si el interés es darle vida al DAS”.

El parlamentario, sin embargo, tampoco vio con buenos ojos las primeras medidas anunciadas por Muñoz para reestructurar la entidad. A su parecer, se limitaron simplemente a ser “pañitos de agua tibia, que resultan poco para lo que deben ser en realidad”.