Tomás Uribe declaró ante Corte Suprema

Se investiga si hizo parte del supuesto carrusel de notarías a cambio de votos favorables a la reelección presidencial.

Los comentarios de la ex notaria de Tunja Luz Marina Campo Hernández, según los cuales había llegado a ese cargo gracias al apoyo de Tomás Uribe Moreno, aclarados después por ella misma advirtiendo que lo hizo abusando del nombre de su supuesto promotor, pusieron el jueves al hijo mayor del presidente Álvaro Uribe a rendir declaración ante la Corte Suprema de Justicia, en desarrollo de las investigaciones por la presunta entrega de notarías para recompensar a los artífices de la reelección presidencial.

A la diligencia judicial, que se prolongó durante una hora y media, Tomás Uribe llegó acompañado de su hermano Jerónimo y de su abogado, precedido de una declaración pública en la que admitió su deber de comparecer ante el alto tribunal para aclarar la mención de su nombre en el escándalo, pero convencido de ser ajeno a comentarios emitidos en su contra. En concreto, a las aseveraciones que ha venido formulando ante la Corte Suprema el ex superintendente de Notariado y Registro Manuel Cuello Baute.

Como es de conocimiento público, desde hace varias semanas, el ex superintendente Cuello Baute ha planteado graves acusaciones contra dirigentes políticos, como supuestos beneficiarios de notarías en compensación por su voto favorable a la reforma constitucional que permitió la reelección presidencial en 2006. Durante su última intervención, el pasado 27 de julio, Cuello Baute reiteró sus acusaciones, especialmente contra los ex congresistas Yidis Medina y Mauricio Pimiento.

El tema por el cual la Corte vio necesario escuchar el testimonio de Tomás Uribe tiene que ver con el comentario de Cuello Baute, según el cual la designación de la notaria segunda de Tunja, Luz Marina Campo Hernández en 2006, fue posible porque la hoja de vida fue remitida por el entonces viceministro del Interior, Hernando Angarita y porque la solicitud de designación provino de los funcionarios de la Casa de Nariño, Bernardo Moreno y Juan David Ortega. Según ellos, comentó Cuello, “Tomás Uribe tenía interés en el tema”.

En su momento la ex notaria Luz Marina Campo Hernández fue grabada por su antecesor en Tunja, Francisco Bonilla, y por eso trascendió que había invocado el supuesto apoyo de Tomás Uribe para acceder al cargo. Aunque posteriormente argumentó que lo hizo mintiendo y abusando del nombre del hijo del Presidente, su papel en el escándalo resultó importante al conocerse que es la esposa de Milton Contreras Amell, un ex funcionario de la Superintendencia de Notariado y Registro, hoy blanco de las acusaciones de Cuello Baute.

A pesar de que Contreras ha reiterado que fue asaltado en su buena fe, pesan evidencias procesales de que por sus cuentas bancarias pasaron dos depósitos por $15 millones y $4’900.000, que le hizo en su favor la ex congresista Yidis Medina, pero que en realidad fueron a parar a las cuentas del también congresista Teodolindo Avendaño. Ambos congresistas, procesados por la Corte Suprema, constituyen las piezas fundamentales del denominado escándalo de la yidispolítica, orientado a esclarecer si hubo dádivas por el voto favorable a la reelección presidencial.