‘Gobierno, abierto a discusión’

Alto tribunal trabaja un acuerdo con EE.UU. para evitar impunidad en extradiciones de los jefes paramilitares.

La reunión del pasado lunes empezó a la hora acordada y apenas hubo tiempo para los saludos protocolarios. La expectativa era mayúscula debido a las tensiones que desde hace meses caracterizan las relaciones entre el Ejecutivo y la Corte Suprema de Justicia. Casi de inmediato, el ministro Fabio Valencia Cossio les dijo a los delegados del alto tribunal que el Gobierno no tenía interés en retirar la terna de candidatos a la Fiscalía y, en referencia con la seguidilla de críticas a los postulados por el Gobierno, expresó con vehemencia que la Corte no podía elegir al sucesor de Mario Iguarán al vaivén de los escándalos mediáticos. Primera pelea casada.

“¿Ministro, usted cree que la Corte Suprema de Justicia toma decisiones consultando a los medios o toma decisiones para complacerlos?”, ripostó el magistrado Augusto Ibáñez, presidente de la Corte. Valencia Cossio se excusó por el comentario, pero reiteró que la terna era inmodificable. El presidente Uribe dijo, antes de pasar al segundo tema de la agenda, que el Gobierno está siempre dispuesto al diálogo y que la discusión está abierta. El súbito comentario de Uribe desconcertó a los asistentes, pues dejó abierta la posibilidad de que el Ejecutivo cambiaría, al menos, un nombre de la terna. No obstante, fuentes consultadas por este diario ven ese escenario poco probable.

La primera votación en la Corte sobre la terna se haría el jueves de la semana entrante, pero según algunos comentarios en los pasillos del Palacio de Justicia, la elección podría tardarse mucho más de lo que estiman las cuentas del Ejecutivo. El segundo asunto neurálgico del encuentro fue la extradición. Uribe les hizo un airado reclamo a los magistrados, que la semana pasada negaron el envío de un paramilitar requerido por narcotráfico a EE.UU. argumentando que por encima de cualquier consideración estaba el derecho de las víctimas. Fue el único momento en que Uribe se exaltó y pidió claridad a los magistrados.

La reacción del Jefe de Estado no cayó bien a los anfitriones. Uribe recuperó la calma y en cuestión de segundos el clima volvió a ser armónico. Augusto Ibáñez le dijo al Presidente que no era cierto que hubiera una intención de la Corte por entorpecer la extradición, pero que era necesario revisar los acuerdos de cooperación. El Espectador conoció de conversaciones que vienen adelantando desde hace dos meses la Corte y altos funcionarios del Gobierno de Estados Unidos, con el objetivo de revisar los acuerdos sobre la cooperación de los extraditados colombianos a ese país.

El magistrado Ibáñez les planteó a altos representantes del Gobierno de Washington la posibilidad de lograr un acuerdo en esta materia. Aunque aún no hay una redacción definitiva, el eje central de las conversaciones ha sido evitar la impunidad de los crímenes de lesa humanidad cometidos por ex paramilitares o ex guerrilleros pedidos en extradición por EE.UU. La pretensión de la Corte no es otra que lograr la reparación real y total de las víctimas de los ilegales, al tiempo que pondera que por encima de delitos como el tráfico de estupefacientes está la verdad sobre la guerra en Colombia.

Este diario conoció que las partes están a punto de lograr un acuerdo trascendental para el futuro de la cooperación judicial y  la vigencia del mismo tratado de extradición. La Corte autorizaría nuevas extradiciones de ex paramilitares o de guerrilleros siempre y cuando el gobierno de Estados Unidos se comprometa a colaborar con los procesos que les adelanta la justicia colombiana a estos criminales. Aunque no se ha llegado a ese tema, podría haber en este acuerdo un capítulo, o al menos un parágrafo, dedicado a la colaboración en los procesos de parapolítica y de las relaciones de políticos y funcionarios del Estado con los grupos ilegales.

Fuentes consultadas por El Espectador dijeron que de ninguna manera este nuevo pacto estaría por encima del Ejecutivo: “Todo lo contrario, contribuiría a facilitar las extradiciones y lograr que ni allá (Estados Unidos) ni acá (Colombia) haya impunidad”. El anuncio formal de este acuerdo se hará El jueves en el cumbre de poderes judiciales de Unasur en Cartagena.

La seguridad de los magistrados

Este martes se realizó una cumbre de seguridad en el Palacio de Justicia con la presencia del ministro de Defensa, Gabriel Silva, y los directores de inteligencia de las distintas fuerzas del Estado. Los magistrados de la Corte Suprema manifestaron que tienen serios indicios sobre el origen de las amenazas contra ellos, que tendrían que ver con algunas personas que han salido salpicadas en las declaraciones de los ex jefes paramilitares. El lunes el presidente Álvaro Uribe se comprometió con los juristas a reforzar sus esquemas de seguridad.