Cuello volvió a arremeter

El pasado 14 de agosto, el ex superintendente reiteró sus acusaciones contra funcionarios del Gobierno.

El jueves  declararon los ex presidentes Ernesto Samper y Andrés Pastrana en la Corte S.

Con la ratificación de sus denuncias contra altos funcionarios del Gobierno por la asignación irregular de notarías para favorecer a los políticos que facilitaron la aprobación de la reelección presidencial en 2004, el ex superintendente de Notariado y Registro Manuel Cuello Baute compareció ante la Procuraduría General de la Nación y rindió una versión libre y espontánea que será determinante para resolver este capítulo judicial, del cual también se aguardan decisiones en la Corte Suprema de Justicia.

El Espectador conoció el texto de la versión de 58 folios, en la cual Cuello Baute detalló paso a paso cómo fueron dándose sus discrepancias con el Gobierno. Según él, su primera dificultad surgió cuando le tocó definir un proceso disciplinario contra Jorge Alberto Uribe Escobar, hermano del senador Mario Uribe Escobar, a quien suspendió en el ejercicio de su cargo. Después vinieron varias acciones del Gobierno porque se opuso a que se entregaran notarías para cumplir compromisos políticos.

Cuello Baute, quien ocupó la Superintendencia de Notariado y Registro entre agosto de 2004 y agosto de 2006, refirió varios episodios incómodos. Por ejemplo, lo sucedido en el mes de su salida, cuando se negó a realizar unos nombramientos que pretendía el secretario general de la Presidencia, Bernardo Moreno; u otro encuentro el mismo año, en el despacho del entonces ministro Sabas Pretelt, donde según él fue presionado y amedrentado por el representante a la Cámara Eduardo Henríquez y por el propio Ministro del Interior.

En su versión, Cuello manifestó que días después visitó a Bernardo Moreno en la Casa de Nariño y éste le dijo que las relaciones se estaban tornando muy difíciles porque desde hacía días le venía ordenando tramitar unos nombramientos en cinco notarías recién creadas. La discusión subió de tono y, “bastante alterado”, Moreno le expresó que no estaba permitiendo cumplir con compromisos derivados de la aprobación del acto legislativo de la reelección presidencial, especialmente con el senador Mauricio Pimiento.

El ex alto funcionario le contó a la Procuraduría que también fue en el despacho de Bernardo Moreno, en presencia del ministro Sabas Pretelt, cuando le dijeron que debía renunciar al cargo porque existían varios anónimos y grabaciones que demostraban hechos de corrupción cometidos por el superintendente. Cuello Baute atribuyó tales acusaciones a montajes judiciales orquestados, entre otras personas, por el ex coordinador de actividades notariales Milton Contreras.

De este ex funcionario, Cuello dijo que tenía la protección del ex viceministro del Interior Hernando Angarita y del secretario Bernardo Moreno, y además de haber participado en la concesión de notarías para Teodolindo Avendaño, su propia esposa, Luz Marina Campo, terminó como notaria en Facatativá (Cundinamarca) y, posteriormente, en Tunja (Boyacá). De hecho, insistió en que para estas dos últimas notarías la hoja de vida de Campo fue remitida por el ex viceministro Angarita.

Además, Cuello reiteró que ante la demora en el trámite de este nombramiento, primero Angarita y posteriormente Moreno le dijeron que tenían interés en el tema los hijos del Presidente, “en concreto el señor Tomás Uribe”. La declaración concluyó en largas referencias sobre el papel cumplido por Contreras en todo lo referente a la concesión de notarías, señalando a este personaje como el causante de sus apremios judiciales, incluso sustrayendo documentos que “pudiesen servir a su maquinaria criminal”.

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