Despido por accidente de trabajo es discriminatorio

Empleadores tienen facultad legal limitada para despedir al trabajador con discapacidad: Corte Constitucional.

Al proteger los derechos fundamentales a la vida, a la salud, al mínimo vital y a la seguridad social, de un empleado que fue separado de su trabajo y desvinculado en forma unilateral por la Cooperativa de Trabajo Asociado a la cual pertenecía, a pesar de sus precarias condiciones de salud originadas en  un accidente de trabajo, la Corte Constitucional advirtió que   constituye un trato discriminatorio el despido de un empleado en razón de la enfermedad por él padecida, frente a la cual procede la tutela como mecanismo de protección.

“Para justificar tal actuación no cabe invocar argumentos legales que soporten la desvinculación como la posibilidad legal de despido sin justa causa. El empleador tiene el deber de reubicar a los trabajadores que durante el transcurso del contrato de trabajo sufren disminuciones de su capacidad física”, precisó la Corte en la sentencia T-003 de enero pasado, hecha pública recientemente.

El calvario para el trabajador comenzó el 29 de julio de 2005 cuando laboraba  en la base de una torre de enfriamiento de una planta de la empresa Siderúrgica del Norte S.A., en Barranquilla, que al ser golpeada por compañeros de trabajo “con una mona de 20 libras”; desencadenó un molesto ruido que le produjo mareos y zumbidos en los oídos.

Como consecuencia, el empleado  tuvo incapacidades temporales entre el 29 de julio de 2005 al 18 de enero de 2007, que fueron atendidas hasta que la ARP Suratep dio por terminadas las incapacidades y le ordenó reintegrarse al trabajo , lo que al final no ocurrió porque  el ruido generado por la planta le causó un fuerte mareo que le hizo perder el equilibrio, obligando a nuevas incapacidades debido a afecciones generadas por vértigo.

Por eso, la Junta Regional de Calificación de Invalidez del Atlántico, le  diagnosticó  al trabajador una perdida laboral en un 16.05% ,  originada en accidente de trabajo.

Pese a ello, cuando aún estaba incapacitado, el 30 de abril de 2008,  la cooperativa y la empresa despidieron al empleado quien quedó desprotegido del sistema de salud. Por tal razón, el afectado interpuso una tutela contra la empresa y la cooperativa, para recuperar su puesto.

Al contestar la demanda, la siderúrgica alegó no tener vínculos laborales con el demandante, pero la Corte desestimó este argumento y ordenó reintegrarlo en un cargo acorde a su capacidad laboral, y  destacó que el empleador tiene una facultad legal limitada para despedir a un trabajador con discapacidad, aún cuando se le indemnice, por cuanto debe cumplir con el procedimiento establecido en la Ley 361 de 1997.

La Corte concluyó que el despido hecho en circunstancias de discapacidad, es ineficaz a menos que el empleador pruebe que  le es imposible reubicarlo. De lo contrario, se presume que la terminación laboral fue en razón de su enfermedad.