Alerta máxima por 'La Niña'

Las fuertes lluvias que azotan el territorio nacional han dejado más de 70.000 personas damnificadas en 27 departamentos.

Las incesantes lluvias que afectan el 84% del territorio colombiano y amenazan con provocar deslizamientos y graves desbordamientos, llevaron este domingo a la Cruz Roja Nacional a activar el plan nacional de contingencia para afrontar los efectos del fenómeno de ‘La Niña’.

Ricardo Lozano, director del Ideam, señaló que el fenómeno meteorológico se encuentra en su etapa de madurez y las precipitaciones se incrementarán en lo que resta de 2010 en las zonas Pacífica, Atlántica y Andina.

 De acuerdo con el último reporte de la Cruz Roja, en lo corrido del año la ola invernal ha dejado un trágico saldo de al menos 72 personas muertas y más de 700.000 damnificadas en 27 de los 32 departamentos del país, siendo Sucre, Córdoba, Atlántico y Bolívar los más afectados.

En Sucre, por ejemplo, el invierno ha dejado 18 mil 700 familias damnificadas que claman por ayuda, especialmente alimentaria. A esto se suma la pérdida de clases de por lo menos 20 mil estudiantes de los municipios de la región, quienes desde el 12 de julio no han podido regresar a las aulas debido a que las instalaciones de las instituciones educativas fueron inundadas por las aguas del río Cauca.

Ante la crisis invernal en el país, el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, anunció una partida de $40 mil millones para paliar los efectos en la agricultura y ayudar a los campesinos.

Sin embargo, el ministro del Interior, Germán Vargas, manifestó que no hay recursos para afrontar la ola invernal, por lo que se comenzaron a hacer adiciones al presupuesto Nacional. “No habíamos tenido un invierno peor que este... este final de año desbordó todas las expectativas en materia invernal. Estamos que no damos abasto”, afirmó Vargas Lleras.

Un invierno que trajo muchos problemas

En sucre el invierno deja hasta el momento 18 mil 700 familias damnificadas que claman por ayuda, especialmente alimentaria, pues desde cuando inició la emergencia, hace 2 meses y medio, solo han recibido un mercadito. Los días 24 y 25 se realizará en la capital sucreña una Radioteletón para recolectar alimentos.

La Mojana. Muchos son los problemas que ha generado en el país la ola invernal de segundo semestre del año. En el departamento de Sucre, por ejemplo, a las ya tradicionales pérdidas de enseres (electrodomésticos), animales (gallinas, patos, carneros y vacas) y grandes extensiones de cultivos, especialmente de arroz, ahora se le suma una que parece ser irremediable.

Se  trata de la pérdida de clases de por lo menos unos 20 mil estudiantes de los municipios de Sucre, Guaranda y Majagual, en la subregión Mojana y otros de San Benito, en la región cenagosa del San Jorge. Los alumnos, tanto de la zona urbana como  rural, no han podido regresar a clases en el segundo semestre del año, es decir, desde  el 12 de julio.

Ello debido a que las aguas del río Cauca, tienen inundadas las instituciones educativas y las escuelas rurales desde el 28 de junio cuando estas empezaron a penetrar a todas estas localidades ubicadas en el sur del departamento y aún siguen entrando.

Manuel Cadrazco Salcedo, alcalde de San Benito, se mostró preocupado porque a su juicio, unos 3 mil 600 estudiantes de su localidad no han podido regresar a clases desde el mes de junio. “Estos estudiantes desafortunadamente tienen el año escolar perdido y no hay otra opción que repetirlo en el 2011”, precisó.

Por su parte el mandatario de Guaranda, Enrique Zambrano, anotó que esta situación en su localidad se presenta con unos 200 estudiantes de los centros educativos de Chuira Grande, Medellín, La Unión y Guira, sin embargo, no descartó que en las próximas horas las aguas del río Cauca penetren a las poblaciones de Gavaldá y Nueva Esperanza y los estudiantes tengan que dejar de asistir a las clases.

Majagual, el municipio de la Mojana al que primero penetran las aguas, tiene 8 mil estudiantes que en el segundo semestre del año no han recibido sus clases, pero como en algunos sectores, especialmente de la cabecera municipal las aguas han bajado un poco, es posible que, según su alcalde Carlos Cabarcas, unos 3 mil 500 alumnos de las instituciones La Normal y San José, las más grandes, retornen a clases en una semana.

Pero en Sucre la situación no es nada alentadora, puesto que su ubicación geográfica, la más baja del departamento, tienen convertido a este municipio en una represa y por eso la inundación está en un 100%.

Los estudiantes de último grado de bachillerato, unos mil 200 aproximadamente, tuvieron que ir el domingo 12 de septiembre a las instituciones educativas de Magangué (Bolívar) a presentar las Pruebas Icfes porque en el municipio no hay un solo centímetro seco.

Su alcaldesa Elvira Julia Mercado, es quien más le ha clamado al Gobierno Nacional y al Departamental para que se construya una muralla, por valor de mil millones de pesos, que impida el ingreso de las aguas por lo menos al casco urbano. El ex presidente Álvaro Uribe Vélez se la prometió públicamente el 31 de diciembre de 2008 en un consejo comunal, precisamente sobre el invierno, en el municipio de Caimito y aún no le han cumplido.

Es tal situación que afronta la población infantil y adolescente por causa de las inundaciones, que la seccional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar le solicitó hace una semana al gobernador Jorge Barraza Farak en un Consejo de Política Social que arme un plan B para superar esta situación que parece no tener remedio por ahora porque las lluvias siguen y los reportes del Ideam dan cuenta que van a continuar, ahora con el fenómeno de la Niña.

El secretario de Educación Departamental, Guillermo Castro Teherán, le pidió a sus homólogos en los municipios de Bolívar que confluyen en la región Mojana y donde las aguas no han inundado a las instituciones educativas, a que reciban a los estudiantes sucreños sin exigirles documentos y muchos menos desvincularlos del Sistema de Matrícula (Simat) de Sucre porque le causarían en el futuro un problema económico al departamento. Esto poco se ha cumplido.

El eterno problema

El hecho de que las aguas del Cauca hayan inundado a los habitantes de la Mojana y el San Jorge no es algo novedoso para ellos, sin embargo,  para muchos expertos esta ha sido la peor inundación en los últimos 10 años porque los niveles del río Cauca en lugar de ir disminuyendo están aumentando. De allí que en el municipio de Sucre las aguas en la zona urbana ya alcanzan hasta los dos metros.

Esto además ha hecho que los trabajos que el Instituto Nacional de Vías (Invías) y Cormagdalena iniciaron en la zona hace 45 días con apoyo de los pobladores para cerrar los chorros que abrieron las aguas del río Cauca cerca a la ya legendaria Boca del Cura y Los Bravos, no hayan surtido los efectos esperados porque los caudales los arrasaron la madrugada del domingo 5 de septiembre.

Con ello no solo se perdieron los cerca de 3 mil millones de pesos invertidos en esos trabajos artesanales denominados corralejas, sino también las esperanzas de los mojaneros de taponar un poco la boca para disminuir ostensiblemente el ingreso de las aguas a sus casas.

El Ministro de Transportes, que ya ha estado en la zona, dijo que una vez bajan los niveles de las aguas se iniciarán trabajos por 10 mil millones de pesos, sin embargo, los pobladores de la Mojana y el San Jorge, así como sus autoridades, le solicitaron al presidente Juan Manuel Santos en su primer acto de gobierno en el municipio de Guaranda el 8 de agosto, es decir, un día después de su posesión, que la solución definitiva es dragar el río Cauca y ponerle punto final a la explotación minera del Bajo Cauca Antioqueño, especialmente a la que se hace ilegalmente. Esta tarea última ya empezó a realizarse, pues el 10 de septiembre en la zona de Ayapel (Córdoba) la Policía Nacional inmovilizó 30 retroexcavadoras, aprehendió a 30 personas e identificó al contratista.

Las pérdidas en cultivos fueron cuantificadas en 15 mil hectáreas, en reses no hubo pérdidas, por lo menos reportadas hasta el momento, porque los ganaderos una vez enterados del rompimiento del río salieron en busca de estas.