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hace 1 hora

Las delaciones de un 'narco' puro

Pese a su pasado en las mafias del suroeste antioqueño, 'el Tuso' Sierra terminó siendo reconocido como comandante de las Auc.

Juan Carlos El Tuso Sierra habla con la seguridad de quien ha vivido lo que está contando. En ráfagas de ideas va hilando recuerdos y vivencias de su pasado como narcotraficante. Aunque por momentos olvida nombres de personas, reconstruye con detalles y, a veces, con ironía la red de corrupción que edificó (con la participación de funcionarios del Estado) pagando sobornos en Medellín y en regiones como Córdoba durante cerca de 10 años.

“Es que uno no tiene amigos por ser chiquito y bonito, sino por tener plata”, sentencia con la picaresca típica antioqueña y haciendo énfasis con su cabeza rapada que dio origen a su alias. Pese a estar en una cárcel de Virginia, Estados Unidos, donde podría pagar una severa condena, luce tranquilo y acude a refranes populares o a gestos cruzando los dedos para acentuar lo que quiere decir. “Mire, se trabajaba así (con las autoridades), en llave (...)  porque donde manda capitán no manda marinero”.

Aunque es evidente que su nivel educativo es apenas elemental, en su relato queda en evidencia que su riqueza mal habida le dio acceso a un mundo de lujos, viajes y personas en diferentes partes del mundo y a una entramada red de contactos que construyó desde el suroeste de Antioquia. Por eso deja en claro su jerarquía: cuando se refiere a sus amigos de la política omite palabras como doctor y se refiere a ellos por su primer nombre: “Mario” “Víctor Horacio” u “Óscar”, aunque a algunos les agrega el apellido. Paradójicamente no ocurre lo mismo con varios de sus pares criminales y en signo de reverencia los denomina con el apelativo de “don”, en un recurso idiomático típico de la mafia.

¿Pero quién es este jefe criminal que esta semana sacudió los círculos judiciales del país y salpicó a más de 100 personas entre altos oficiales en retiro de la Fuerza Pública y a políticos de larga trayectoria? Oriundo del municipio de Andes, Antioquia, El Tuso Sierra saltó a la palestra cuando fue pedido en extradición en 2002 como narcotraficante, junto a los jefes paramilitares Salvatore Mancuso y Carlos Castaño (los primeros de las Auc).

Con la posibilidad de llegar a una negociación de paz con el gobierno Uribe (que anunció que un acuerdo de esas características era posible), el pedido de extradición cayó como un baldado de agua fría en la organización criminal, que para ese momento ya había construido una plataforma política antisubversiva con la que pretendía justificar sus acciones violentas. Para consolidar ese objetivo, el mismo Carlos Castaño, en diferentes reportajes, dejó en claro que “era enemigo del narcotráfico” y que cualquier desvío hacia ese fenómeno delincuencial deslegitimaría su lucha.

Por eso, en una entrevista con Cecilia Orozco enfatizó sobre El Tuso que no lo conocía, ni tenía vínculos con él. “Lo juro ante la justicia y ante Dios. No conozco a un tal Sierra, también pedido en extradición, dizque como cómplice mío. No sé quién es”. Incluso envió una carta a Estados Unidos diciendo que Juan Carlos Sierra no era paramilitar. Pero una vez asesinado Castaño, en 2004, e iniciado el cese de hostilidades previo al proceso de paz con el Gobierno en Santa Fe de Ralito, Córdoba, en la lista de comandantes paramilitares se fueron colando narcotraficantes, como lo advirtió el entonces coronel Óscar Naranjo, futuro director de la Policía.

El alto oficial dio nombres como el de Francisco Javier Zuluaga, alias Gordo Lindo. Cuando las autodefensas dieron a conocer la lista de sus 14 negociadores, allí apareció Juan Carlos El Tuso Sierra. Pero tiempo después se supo que era un narcotraficante puro   que había logrado ser incluido como jefe paramilitar luego de haberle pagado $3.000 millones al entonces inspector de las autodefensas, Diego Fernando Murillo, alias Don Berna. Pero el presidente Álvaro Uribe objetó su inclusión y anunció el pago de recompensas por su captura. Sorpresivamente en 2006 el Gobierno echó reversa y reconoció a El Tuso como miembro de las Auc.

El argumento fue que en el indicment de Estados Unidos en el que se pedía su extradición, se advertía también que con su dinero mal habido se compraron armas para los grupos paramilitares. La novela de la negociación terminó cuando en mayo de 2008 el presidente Uribe ordenó la extradición de Sierra y de 13 ex jefes paramilitares hacia Norteamérica. A pesar de los señalamientos en su contra y las evidencias recaudadas por autoridades colombianas e internacionales, El Tuso permaneció en el programa de Justicia y Paz, donde debía ayudar a esclarecer oscuros capítulos de los últimos años en Colombia.

Hoy sus candentes declaraciones ante la Fiscalía se han convertido en la ‘caja de Pandora’ de lo que promete ser un  capítulo más, de los ya documentados,    sobre las relaciones entre autoridades y congresistas con delincuentes. Sus efectos ya se comenzaron a sentir.

Las revelaciones de ‘El Tuso’ Sierra

En declaración dada a conocer por El Espectador el pasado viernes, el extraditado narcotraficante Juan Carlos El Tuso Sierra mencionó que estableció vínculos comerciales, políticos o de colaboración recíproca con personajes como el ex senador Mario Uribe Escobar, el parlamentario andino Óscar Arboleda, el ex cónsul en Miami Ignacio Guzmán y el general (r) Luis Alberto Moore. No obstante, se refirió también a la ex condenada representante a la Cámara Rocío Arias, al ex comandante del Ejército general (r) Mario Montoya y al ex viceministro de Justicia Francisco Zapata. Del mismo modo, nombró a personas que han tenido problemas con la ley, como el también extraditado Luis Hernando Gómez, alias Rasguño, y a los hermanos Gallón Henao. El jefe de la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía, Luis González León, sostuvo que pidió que se investigue a cerca de 100 personas mencionadas por El Tuso.

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