Reanudan el paso en vía al Llano

En una semana la vía retornará a la normalidad, mientras termina la remoción de 18 mil metros cúbicos de tierra. El miércoles cerca de 300 vehículos esperaban la reapertura de la calzada Bogotá-Villavicencio

A las 2:45 p.m. del miercoles un perro ladró furiosamente desde la ventana de una tractomula. Al mismo tiempo, sonaban sirenas y pitos, y los pasajeros de algunos carros aplaudían emocionados. Después de dos días de estar cerrada, la vía que comunica a Bogotá con Villavicencio fue reabierta.

El lunes en la mañana el cerro crujió, como si acaso estuviera hecho de madera. En seguida cayeron, con gran estruendo, toneladas de rocas y arena. En pocos minutos la carretera se había perdido debajo de unos 30 mil metros cúbicos de tierra. Después del estruendo sobrevino un profundo silencio que sólo fue interrumpido por el sonido de las aguas del río que corre paralelo al camino.

Las víctimas inmediatas fueron cuatro personas que viajaban a bordo de un bus de la empresa Flota La Macarena. El martes en la mañana una persona más se sumaría a la cuenta mortal.

Un habitante del sector, quien aún no había sido identificado, paseaba por la zona alta de la montaña, más arriba del pedazo que se desprendió de la montaña. De repente, resbaló y murió al estrellarse contra la carretera aún cubierta por el alud del lunes.

Desde el lunes, el concesionario de la vía, Coviandes, hizo presencia en la zona con un equipo de 100 personas para tratar de reabrir la vía lo más pronto posible. Mientras tanto, una larga fila de camiones y vehículos particulares comenzaba a formarse en ambos sentidos de la carretera.

Para el miercoles en la tarde, según cálculos del coronel Édgar Velandia, comandante de la Policía de Carreteras de Cundinamarca, había en cada extremo unos 300 vehículos esperando la apertura de la vía.

Los rumores de una posible reapertura estaban en el aire desde el martes, pero sólo hasta el miércoles en la mañana Coviandes anunció oficialmente que, para las 2:00 p.m., habría un carril habilitado para que el tráfico represado pudiera circular en ambos sentidos, pero con horarios restringidos.

El ingeniero Rafael Reyes Muñoz, director de viabilidad de Coviandes, informó que de los 30 mil metros cúbicos de tierra del alud habían sido removidos 12 mil. Así mismo, explicó que, al menos durante el miércoles, la circulación después de las 6:00 p.m. estaría prohibida, como una medida de seguridad.

De la misma forma, el funcionario explicó que el concesionario estima que en una semana la vía retornará a la normalidad, mientras se terminan de remover los 18 mil metros cúbicos de tierra restantes.

A las 2:00 p.m. la maquinaria aún seguía trabajando. Las motoniveladoras pasaban frenéticamente de lado a lado instalando el fresado, utilizado para nivelar la vía. 45 minutos después arribaron los primeros vehículos que se desplazaban en sentido Villavicencio-Bogotá. Todos se sintieron un poco más aliviados.

El tráfico en este sentido tendría algo más de una hora para pasar antes de que se diera paso a aquellos que se dirigían hacia Villavicencio.

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