Socorro en la Comuna 13

Siete personas desaparecidas, otras 19  rescatadas y 16 heridas es el saldo parcial producido por un derrumbe en la capital antioqueña.

Al tiempo que las réplicas del sismo del pasado 24 de mayo siguen causando apremios a los pobladores de Quetame y otros municipios de Cundinamarca y Meta, la ola invernal que azota a Colombia sigue inclemente. Pero no sólo amenazan los ríos desbordados, ahora se presentan deslizamientos y avalanchas en áreas urbanas, en hechos que han terminado con viviendas sepultadas y cientos de familias damnificadas.

El hecho más grave ocurrió el pasado sábado en el sector de El Socorro, barrio San Javier de la Comuna 13 de Medellín, dondesus pobladores fueron sorprendidos, mientras dormían, por un torrencial aguacero. La tragedia humana sucedió cuando una avalancha arrasó con 20 casas del sector. Desde ese momento, los organismos de socorro, coordinados por el Sistema de Atención y Prevención de Desastres y apoyados por el Ministerio de Defensa, intervinieron activamente en atención a una orden perentoria del presidente Uribe: aportar la maquinaria necesaria para ayudar a las víctimas.

Según la Alcaldía de Medellín, al cierre de esta edición el desastre dejaba  21   muertos , 19 personas rescatadas, 16 más heridas y siete desaparecidos. Sin embargo, la comunidad asegura que el número  puede aumentar a más de 30 víctimas fatales. Decenas de personas permanecen a la expectativa de los hallazgos de los organismos de socorro y, hora tras hora, incrementan los dramas de vecinos y familiares que guardan la esperanza de encontrar vivos a sus dolientes y allegados.

Una de las historias más tristes es la de la familia Orejanera. Esta semana viajó desde Bucaramanga Samara Orejanera con el propósito de celebrar los 15 años de su hijo. “Yo de aquí no me muevo hasta encontrarlo. Estoy desolada, pero tengo la esperanza de hallarlo con vida”, expresaba con insistencia la desconsolada mujer. Sin embargo, el destino quiso lo contrario y al caer la tarde Jesús fue hallado sin vida bajo los escombros.

El alcalde de la ciudad, Alonso Salazar Jaramillo, se ha mantenido al frente de la emergencia brindando el apoyo necesario a las víctimas. “Vamos a atender con mucho cariño a toda la gente, porque su dolor es comprensible. Además, en lo que concierne a los organismos de socorro, tenemos que ser muy cuidadosos, porque aún hay seres humanos atrapados entre los escombros”, expresó Salazar, quien ha dispuesto toda la cobertura de su administración para atender la calamidad.

Al mediodía de ayer, el presidente Álvaro Uribe Vélez interrumpió una entrevista con los delegados de la OEA, reunidos en la capital antioqueña, y acudió al barrio El Socorro para conocer de primera mano lo sucedido. Una vez en el sitio, afirmó: “Entre el Gobierno nacional y municipal se definirá una atención transitoria en materia de vivienda”. Para darles techo a las víctimas se han dispuesto 120 subsidios por parte del Gobierno nacional, información ratificada por la Alcaldía de Medellín.


En la medida en que avanzan las labores de rescate, los organismos de socorro creen que la lista  de desaparecidos puede crecer significativamente. Por eso, y ante los continuos desastres, el alcalde Salazar insistió en la necesidad de poner en marcha un sistema para evitar que zonas de alto riesgo sean invadidas, fenómeno que ahora es una problemática social que también dificulta el control de las autoridades civiles y de Policía.

El primer mandatario de la ciudad resaltó la necesidad de demoler al menos 20 ranchos que se encuentran en peligro inminente en el sector de Altos de la Virgen y de incluir a las familias que habitan en zonas de riesgo en los diferentes programas que tiene el municipio en materia de reubicación. Lo cierto es que mientras en Medellín decenas de personas esperan encontrar con vida a sus allegados, en el resto del país las emergencias climáticas siguen estando al orden del día.

Es el caso de Cundinamarca, donde se siguen sintiendo réplicas del sismo. Concretamente, en el municipio de Quetame, además del pánico que impera entre la gente, el municipio ha sido azotado por fuertes lluvias y sus habitantes aún no cuentan con servicio de gas. El gobernador del departamento, Andrés González Díaz, se mantiene en constante comunicación para coordinar las tareas de evacuación y ayudar a los damnificados para luego ser reubicados.

Y si por Cundinamarca el clima no da tregua, por el occidente del país no escampa. En el Valle del Cauca al menos 6.000 hectáreas sembradas con legumbres y hortalizas han quedado destruidas. Ante estas circunstancias, el Gobierno nacional destinó millonarios recursos para auxiliar a los agricultores. Las ayudas económicas no sólo serán destinadas para el agro, sino también para la construcción de viviendas rurales, según lo aseguró Carlos Alberto García, asesor del Ministerio de Agricultura.

También en Palestina (Caldas), el clima tiene en vilo a sus habitantes. La situación es tan crítica que el gobierno municipal dio la orden de evacuar a 100 familias. Caso parecido al de Puerto Wilches (Santander), donde las intensas precipitaciones provocaron una avalancha de tres kilómetros que cobró una víctima mortal. Según los pobladores, se trata de un hombre que se encontraba en estado de embriaguez y quedó bajo el lodo. Su cuerpo no ha sido rescatado. La alerta en este municipio persiste y se teme que el agua llegue hasta el casco urbano.

Como si fuera poco, una de las carreteras más concurridas del país sigue en emergencia, como es el caso de la autopista Bogotá-Villavicencio que en los kilómetros 48 al 60 continúa cerrada, pues los derrumbes como consecuencia de las lluvias la tienen taponada. Según la Policía de Carreteras, el retorno a la ciudad se complicará hoy, pero se espera que los viajeros se movilicen desde tempranas horas para evitar más traumatismos.

En síntesis, la situación es crítica. La temporada invernal arreció en las últimas dos semanas, y 27 de los 32 departamentos del país afrontan problemas. Según la Dirección de Prevención y Atención de Desastres (DPAD), en Magdalena la alerta se extiende desde Girardot y Puerto Salgar (Cundinamarca), La Dorada (Caldas), Puerto Boyacá (Boyacá), Puerto Nare y Puerto Berrío (Antioquia), Barrancabermeja (Santander), Yondó (Antioquia), Puerto Wilches (Santander), San Pablo (Bolívar), La Gloria, Tamalameque y Gamarra (Cesar),

En el río Cauca, la alerta va desde La Virginia (Risaralda), pasando por Bolombolo, en Venecia (Antioquia), Caucasia (Antioquia), Guaranda (Sucre), Barranco de Loba, Guazo y Magangué (Bolívar), hasta la confluencia en el río Magdalena, en el Brazo de Loba. En pocas palabras, la intensidad y persistencia de las lluvias en los últimos días mantienen húmedos  los suelos en áreas inestables de la región Andina y el piedemonte Llanero. Esta condición aumenta la amenaza de deslizamientos de tierra. En resumidas cuentas, Colombia entera sigue pasada por agua.

Las Víctimas     

Esta es la lista parcial de los muertos que hasta el momento deja la avalancha en el occidente de Medellín.

1. Luis Obairon, 24 años

2. Pedro José Agudelo, 30 años

3. Jhon Cortés, 22 años

4. Yamira Mira, 43 años

5. Mario Cortés Amayo, 55 años

6. Luz Eneida Rentería, 39 años

7. Héctor Fabio Laborda, 28 años

8. Ángela María Cortés, 13 años

9. Edwin Maturana, 26 años

10. Juan Pablo Alfonso Agudelo, 4 años.