Uribe presidirá entrega de restos óseos en Antioquia

La exhumación de los cadáveres tardó año y medio y para hacerla los expertos tuvieron que superar campos minados y hostigamientos de la guerrilla.

En un acto sin precedentes, en los próximos días 25 restos óseos serán entregados a sus familias en una ceremonia presidida por el Presidente de la República y el Fiscal General de la Nación. Antioquia es el departamento donde más cadáveres se han identificado a la fecha.

Desde hace un año y medio se inició el proceso de exhumación de cadáveres en este departamento. Primero, gracias a las informaciones entregadas por los desmovilizados de las autodefensas, pero ahora también con los datos proporcionados por los guerrilleros que se han acogido a la Ley de Justicia y Paz. Miles de personas se han acercado a la Fiscalía en Medellín en busca de respuestas.

Emboscadas, ataques de la guerrilla, minas antipersona y los peligros propios del terreno, son las dificultades que a diario debe enfrentar el equipo de exhumaciones de la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía en Antioquia. Cada cadáver que encuentran podría ser el final de años de incertidumbre, de dolor, de un duelo que no termina.

Gustavo Andrés Duque es el coordinador de exhumaciones de la Unidad de Justicia y Paz en Antioquia y Chocó. Los últimos 15 meses los ha pasado en el monte, en medio de la selva, ha llegado a lugares adonde antes no había ido la Fiscalía para poder encontrar los restos de personas asesinadas o desaparecidas desde hace varios años.

Junto a él, un antropólogo, un topógrafo y un fotógrafo, además de la persona encargada de tomar las muestras de ADN y un funcionario de Policía Judicial, conforman el equipo de exhumaciones. Hasta el momento han sido encontrados 185 restos óseos. "No hay diferencia en sus prácticas de asesinato. Las formas, los mecanismos de tortura, de asesinato son iguales. Los encontramos desmembrados, torturados, con las extremidades superiores amarradas, fracturas en su cuerpo, orificios de fusil en sus cráneos”, asegura Duque.

Veinticinco cadáveres ya fueron identificados plenamente y sepultados por sus familias. En los próximos días otros 25 serán dados en una ceremonia que contará con la presencia del Presidente de la República y el Fiscal General de la Nación. Triste récord para el departamento: en ningún otro lugar se ha entregado tantos restos en un sólo día.

Los gastos de transporte y hospedaje en Medellín para las familias que viven en lugares muy apartados de Antioquia, serán subsidiados por la Fiscalía y la Organización Nacional para las Migraciones, OIM.

Pero si bien estas familias ya encontraron a sus seres queridos, hay otros 60 restos parcialmente identificados a la espera de los resultados de ADN. Los demás permanecen como NN.

Según el director de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobierno de Antioquia, Carlos Vallejo Rendón,  en lo corrido del presente año se han reducido ostensiblemente los casos violatorios de derechos humanos y DIH en el Oriente.

Rendón argumenta que  la aplicación de las políticas de seguridad democrática y el apoyo por parte del gobierno seccional han ayudado a disminuir el conflicto en esa región de Antioquia.


Una difícil misión

Para Gustavo Andrés Duque la labor es demasiado ardua y compleja, y después de un tiempo se va perdiendo la capacidad de asombro.

¿A qué riesgos se enfrentan usted y su equipo cuando salen a terreno en busca de las fosas?

El Oriente es una de las zonas más minadas del país. Este es uno de los principales riesgos, también las caídas, por lo difícil del terreno, sin olvidar los enfrentamientos con los grupos ilegales.

Recuerdo que hace un año, en los corregimientos de Mandé, Vásquez y Barrancón a tres horas de Urrao (suroeste de Antioquia) en límites con el Chocó, en la zona donde fueron asesinados el Gobernador de Antioquia, el Asesor de Paz y los militares, el frente 36 de las Farc nos hostigó cuando bajábamos del helicóptero. Al día siguiente hubo dos enfrentamientos con el Ejército que nos apoyaba. La intención de la guerrilla era asesinarnos. No dormíamos, fue muy duro, pero sacamos siete cadáveres, de los cuales ya hemos entregado tres.

¿Qué características tienen las fosas?

La mayoría de los cuerpos se encuentran desmembrados. Sus fosas son cortas, para que sea más fácil enterrarlos y más difícil encontrarlos. Ninguna fosa es igual, cada fosa tiene su verdad y ahí es donde se comienza a conocer qué pasó.

¿Hay diferencia entre las fosas de la guerrilla y las de los paramilitares?

No hay diferencia. Sus prácticas de asesinato son las mismas. Los mecanismos de tortura son iguales. Los encontramos desmembrados, torturados, con las extremidades superiores amarradas, fracturas en su cuerpo y orificios de fusil en sus cráneos.

¿Qué es lo más impactante de su trabajo?

Aquí uno pierde la capacidad de asombro. Hemos visto tantas cosas, tantas historias de víctimas y verdugos, que ya nada nos parece extraño.


¿Como cuáles?

Me impactó que partimos con un desmovilizado a la vereda La Quiebra, en Granada, oriente de Antioquia. Fuimos con él y con los papás de las víctimas. Era muy duro verlos juntos sin rencor, sólo con la esperanza de que éste señor dijera dónde estaban. Sacamos los cadáveres de sus dos hijos.

Él les pedía perdón y los padres de las víctimas le decían que no se preocupara que ya eso había pasado. Eso me impactó mucho. Hace poco hicimos una exhumación en el corregimiento de puerto Venus, en Nariño. Era un santuario de la guerrilla, la Fiscalía nunca había llegado allí. Las víctimas fueron asesinadas hace siete u ocho años por alias Rojas y Karina. Íbamos por tres cuerpos y encontramos 11. Había menores de edad y ancianos.

El abuelo de una de las víctimas nos dijo que la misma mamá se lo había entregado a la guerrilla para que lo matara. Eso me puso los pelos de punta. Uno ve que el conflicto ha tenido una degradación muy grande. Ya no hay valores.


¿Han hallado otra fosa con tantos cuerpos?

En Amalfi, en una mina de oro y aluvión se exhumaron 12 cadáveres, uno de ellos era un compañero nuestro que había sido secuestrado hacía cinco años por las autodefensas.

Se utilizó maquinaria pesada, excavamos a 8 metros de profundidad. Hallamos una familia completa, niños mujeres. Con la jornada de prendas que hicimos, se reconocieron dos hermanos que habían sido asesinados en ese sector.

¿Cómo logran la identificación de los cuerpos?

Por muestras de ADN, que las hacen laboratorios de medicina legal que tienen tecnología de punta. Hemos hecho muy buen equipo de trabajo. Los laboratorios están copados y hemos tenido que buscar apoyo en laboratorios de Bogotá, Cali y Pereira.

Se puede identificar también por carta dental, que es la manera más rápida. Las prendas, los accesorios que encontramos en los cuerpos, luego los montamos en la página  web o las familias van a la oficina y si reconocen alguna prenda eso nos ayuda mucho. El año pasado hicimos una labor de reconocimiento e identificación con prendas y fue muy exitosa, en agosto haremos lo mismo con el apoyo de la OEA.

La angustia que viven los familiares de los desaparecidos, es la motivación principal del equipo de exhumaciones para trabajar en esto y acabar con la incertidumbre. A nadie le gustaría tener un familiar enterrado como un animal. Sólo cuando encuentran a su ser querido, comienzan a elaborar el duelo.

En cifras

1.536 cuerpos han sido hallados en el país al 23 de junio de 2008.

579 de los cuerpos hallados se registran con posible identidad, hay 34 pendientes de entrega y 172 fueron entregados, según datos de la Fiscalía General.