La 'frase desafortunada' de la contralora

Declaraciones en el sentido de que le dará participación a partidos que la eligieron causaron tormenta política.

Aunque Sandra Morelli, la nueva contralora general de la República, se apresuró este viernes a aclarar que cuando dijo que las distintas fuerzas políticas que la eligieron en el Congreso “tienen que estar reflejadas en la composición de la entidad” no se estaba refiriendo a puestos ni hojas de vida sino a méritos y que había sido una “frase desafortunada”, sus declaraciones definitivamente cayeron muy mal en el país político y le dieron mayores argumentos a la oposición para demandar su elección.

Para algunos, resulta sorprendente que Morelli —quien tiene una reconocida trayectoria como jurista— desconozca el artículo 268 de la Constitución, que habla de las atribuciones del Contralor, y en su punto décimo señala que “se prohíbe a quienes formen parte de las corporaciones que intervienen en la postulación y elección del contralor, dar recomendaciones personales y políticas para empleos en su despacho”.

Según la nueva Contralora, el control fiscal tiene que tener una legitimidad democrática y las distintas fuerzas que están en el Congreso deben estar reflejadas en la composición de la entidad “dentro del estamento de libre ordenamiento y remoción. Obviamente, habrá un previo proceso de selección que exija a los perfiles el cumplimiento de la ley”, dijo.

Pero el asunto es que más allá de los méritos de los que habla Morelli o que la Contraloría tenga poco más de 150 cargos de libre remoción y nombramiento para repartir —de un total de 4.050—, todo indica que tampoco está enterada de que hace seis años la Procuraduría sancionó a 31 congresistas por haber violado precisamente esa prohibición constitucional de hacer recomendaciones y que previo a ello ya había tomado medidas contra el ex contralor Carlos Ossa Escobar, el ex vicecontralor José Félix Lafaurie y el ex secretario administrativo de la corporación Mauricio Casasfranco, por aceptar recomendaciones de los legisladores y nombrar funcionarios públicos en la entidad.

Según el senador Alexánder López, del Polo Democrático, la nueva Contralora le está enviando un mensaje “equivocado y preocupante” al país y además su elección fue un “típico acto clientelista y antidemocrático”, mediante el cual “los amigos del presidente Juan Manuel Santos marcaron su voto y lo hicieron público, para mostrar su lealtad, sin importarles la ley y la Constitución”.

Pero además, según López, Morelli no cumple con los requisitos de ley para el cargo, ya que no tiene una experiencia de cinco años en gestión pública, y aunque ella dice que su gestión como representante jurídica de la Federación Nacional de Cafeteros cuenta, según el congresista la Corte Constitucional ya se ha pronunciado al respecto y ha dicho que no son asimilables ambas funciones.

Falta ver en qué termina la demanda que ya anunció el Polo Democrático contra la elección de la nueva contralora, pero lo cierto es que por ahora, Sandra Morelli tuvo el respaldo de la Casa de Nariño, de la coalición santista en el Congreso y que su primer gran reto, más allá del control fiscal y el de enfrentar la corrupción, será demostrar su total independencia.

Temas relacionados