Aprobada ley que mejora el diésel

El primero de julio de este año comenzará la reducción de emisiones contaminantes.

El Congreso de la República aprobó la ley que obliga a Ecopetrol a mejorar la calidad del combustible diésel que utilizan los vehículos en el país y con ello reducir las emisiones contaminantes en las ciudades colombianas.

Con la ley, la estatal petrolera debe optimizar sus procesos de producción a partir del primero de julio de este año, en un programa de reducciones que va hasta el 2012 y de manera progresiva hacer mejoras para que la calidad llegue a tener menores niveles de azufre en las emisiones contaminantes para alcanzar estándares internacionales.

Para el representante David Luna, autor de la iniciativa, “se trata de un asunto de salud pública. Está demostrado por investigaciones que el diésel contiene la partícula conocida como PM10, que afecta directamente las vías respiratorias y genera enfermedades que pueden comprometer la vida, especialmente entre la población infantil”. En Bogotá, por ejemplo, el número de muertes por enfermedades respiratorias en la población de edades entre 1 y 4 años alcanza valores de hasta 40 decesos por cada 100 mil habitantes, cifra muy superior a la registrada en ciudades comparables de América Latina.

La medida comenzará en la capital por tratarse de la ciudad colombiana con los mayores niveles de contaminación y donde se encuentra la mayor cantidad de vehículos que utilizan el diésel como combustible. Gradualmente se ira haciendo efectiva en todo el país.

En Bogotá, para los Sistemas Integrados de Transporte Masivo (SITM), y todos los sistemas de transporte público de pasajeros que utilicen este combustible, se exigirá que éste sea de 500 ppm (partículas de azufre por millón) a partir de julio próximo y que desde el primero de enero de 2010 sea de  500 ppm, inferior al promedio internacional que es de 500 ppm. El diésel que se vende hoy en Bogotá contiene 1.200 ppm y el que se distribuye en el resto de las ciudades del país presenta concentraciones alrededor de 4.500 ppm.

De la totalidad del parque automotor —que usa combustible diésel— de una ciudad como Bogotá,  el 89,52% de dichos vehículos se encuentran destinados al servicio de transporte público de pasajeros.

Bucaramanga, Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena, Pereira y Sogamoso son ciudades en las cuales también se observan altas concentraciones de contaminantes atmosféricos producidos especialmente por el diésel.

En el resto del país, para todos los sistemas de transporte que utilicen éste combustible las medidas aprobadas son las siguientes: se utilizará diésel de 3.000 ppm a partir del primero de julio de 2008 hasta el 31 de diciembre de 2008; a partir del primero de enero de 2009 se utilizará diésel de 2.500 ppm hasta el 31 de diciembre de 2009; a partir del primero de enero de 2010 se utilizará diésel de 500 ppm hasta el 31 de diciembre de 2012, cuando se usará diésel de 50 ppm. Para los Sistemas Integrados de Transporte Masivo (SITM), desde el primero de enero de 2010 se usará diésel de 50 ppm.

El proyecto de ley había sido radicado en el Congreso el 6 de septiembre de 2006 y recogía el sentimiento de muchos ciudadanos en diferentes zonas del país.

En la Cámara de Representantes la ponente fue Lucero Cortés, y en el Senado lo hizo Hugo Serrano, conocedor de los temas energéticos, y José David Name.


Durante los últimos ocho años se realizaron estudios y manifestaciones como la de las sábanas que se colocaron en las ventanas en la carrera séptima y luego se tendieron en la plaza de Bolívar. También hubo manifestaciones como la de los zapatazos en diferentes vías de la ciudad y las del “Día sin carro”, en donde se invitó a reflexionar a la opinión pública acerca de la importancia de respirar un aire más limpio.

El clamor popular fue escuchado y en ciudades como Bogotá y Medellín las administraciones locales han venido realizando acuerdos con Ecopetrol sobre el tema.

En el caso de la capital, el pasado Día sin carro se firmó un acuerdo entre la Alcaldía y Ecopetrol para establecer unos términos de reducción, que se recogen en los plazos de la ley aprobada por el Congreso.

Y en el caso de Medellín, el gobierno municipal hace 15 días también firmó un acuerdo con Ecopetrol para disminuir las partículas contaminantes de azufre en el diésel, que al igual que en Bogotá hacen parte de los términos incluidos en la ley aprobada el miércoles anterior en el Congreso y que está lista para que la firme el presidente Uribe.

Ecopetrol invierte en mejoras

Lo cierto es que la estatal petrolera por muchos años hizo caso omiso de este tipo de manifestaciones para mejorar la calidad de los combustibles y sus efectos contaminantes, que llevó a Bogotá a convertirse en la tercera ciudad más contaminada de América Latina, con las consecuencias que se derivaron sobre la salud de la población.

Sobre la aprobación de la ley, Ecopetrol manifestó que está de acuerdo con la norma y acoge los términos, con los ajustes concertados que se hicieron en la Comisión V del Senado, donde participó en las discusiones.

La compañía ha venido trabajando en el mejoramiento de combustibles, para lo cual tiene prevista una inversión de US$4.000 millones, que se viene ejecutando en acciones como la importación de diésel de mejor calidad (menos contenido de azufre), cerca de 9.000 barriles diarios que se mezclan con crudos livianos con menor cantidad de azufre, como los que se producen en Cusiana y Caño Limón.

A esto se agrega que la estatal petrolera viene desarrollando proyectos en las refinerías de Barrancabermeja, como una planta de hidrotratamiento que reduce el contenido de azufre de los combustibles, con una inversión de US$400 millones, la cual debe entrar en operación  a finales del próximo año y estar totalmente lista a finales del 2012.

Una planta de las mismas características se instalará en la refinería de Cartagena, dentro del plan maestro que se adelanta en sociedad con la multinacional Glencore. El proyecto contempla una inversión por US$2.500 millones, que aumentará la capacidad de refinación de 80 mil barriles diarios a 150 mil, así como el mejoramiento en la calidad de los productos refinados.


“El compromiso de Ecopetrol con el país en el tema del diésel es ofrecer en el 2012 un combustible de excelente calidad, que cumpla con las normas más altas de exigencia de emisiones contaminantes de azufre de 50 ppm, que tienen países desarrollados como Japón y los europeos”, manifestó una fuente de Ecopetrol.

En América Latina estos niveles los tienen países como Chile y México.

 Otra de las políticas para reducir el impacto de los combustibles contaminantes ha sido estimular la conversión a gas de los vehículos, en especial los de transporte público, como los taxis y busetas. De acuerdo con Ecopetrol, hoy circulan en el país cerca de 270 mil vehículos que utilizan gas natural vehicular como combustible. Lo más positivo es que hay conciencia del tema.

Planta de biodiésel mejorará la calidad

En el Magdalena Medio, cerca a la refinería de Barrancabermeja se construye una planta para producir biodiésel en el país a partir de la palma de aceite, cuyo rendimiento será cerca de 2.000 barriles por día y que comenzaría su etapa de producción durante el segundo semestre de este año.

El proyecto, del cual hacen parte Ecopetrol y siete palmicultores de la zona, tiene un costo cercano a los US$30 millones y busca producir este combustible, que se mezclará, inicialmente, en una proporción de 5% con el diésel que se produce en el país, el cual irá creciendo en la medida en que la producción nacional aumente.

Se convierte en una alternativa para reducir el contenido de azufre en el diésel debido a que el biodiésel no contiene azufre, que es la sustancia más contaminante y perjudicial para la salud.

“Ecopetrol está dispuesta a participar y a apoyar todos aquellos proyectos que contribuyan a reducir la contaminación que producen los combustibles. Por ello, las inversiones que hicieron los colombianos en la compañía se deben orientar a mejorar la calidad de vida”.

Contaminación cuesta 3,75% del PIB

Para Manuel Rodríguez Becerra, ex ministro de Medio Ambiente y experto de la Universidad de los Andes, la aprobación de la Ley para mejorar la calidad del diésel es un paso positivo, pero manifestó que era algo lógico, que se ha debido hacer hace mucho tiempo.

Sobre el impacto de la contaminación del ambiente en el país, Rodríguez mencionó que tiene un costo equivalente al 3,75% del PIB, por los costos de las enfermedades y ausencia laboral, de acuerdo con un estudio reciente del Banco Mundial. Dijo que “se asocia mucho con la calidad del diésel que se vende en el país, que es el peor del mundo”.

Lamentó que Colombia estuviera tan atrasada en el tema de regulación de combustibles y su impacto sobre el ambiente. Recordó que en 1990 Colombia fue el primer país de América Latina en reducir los niveles de plomo de la gasolina. “Se hicieron rápidamente las inversiones en las plantas de Ecopetrol y el combustible mejoró, no veo por qué en este caso tengamos que esperar tantos años.

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