En clase con Drucker

William Cohen, un ex oficial de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, fue el primer graduado del programa de doctorado que dictaba Peter F. Drucker, el padre de la Administración  moderna en la Universidad de Claremont.

Su experiencia con el académico le dio para escribir el libro En Clase con Drucker, donde se muestran varias claves en Administración. De paso por Colombia, Cohen habló con El Espectador sobre esta nueva producción.

¿Cómo hacerles entender a las empresas de familia que lo que funcionó en el pasado conducirá al fracaso en el futuro?

A lo que se refería Drucker es que el éxito mismo se tiene que  cuestionar constantemente, porque si sigues utilizándolo mucho tiempo, terminan siendo obsoletos y llevando a las empresas a la quiebra. El mundo cambia, las circunstancias cambian, y no solamente el producto mismo, sino la forma en que se hacen los negocios. El hijo debe renovar las ideas que llevaron al éxito al padre.

¿Cómo explicarle a un gerente de una compañía que para ser exitoso en su oficio debe explorar escenarios distintos a su campo de acción?

El servicio hace parte de una cadena de valor desde la fábrica, pasando por las otras fases, hasta llegar al consumidor final. La competencia no está sólo en un eslabón, está en todos, y por eso es importante que un gerente entienda eso, debe mirar todos los pasos internos y externos a la cadena, los que pueden afectar su negocio, para que esté preparado para afrontar eventuales ataques corporativos de otras compañías .

Dice el texto que el verdadero objetivo del ‘marketing’ es lograr que vender sea innecesario...

Drucker lo decía a manera de un punto de llegada en el mundo del mercadeo, ese era el punto ideal y no vivimos en un mundo perfecto, pero la idea es que hay que enfocarse muy especialmente en las necesidades del cliente, en los deseos del comprador. Si le pones la suficiente importancia al comprador, entonces el producto va a llegar al punto en el que al cubrirse esos deseos, esas necesidades, sea casi innecesario vender.

¿Qué pasa cuando la cabeza de una compañía no conoce a su personal?

El liderazgo es la máxima importancia en una organización. Es imprescindible que un buen líder conozca su gente y si no lo ha hecho, no es un buen líder. Las posibilidades de éxito son claras cuando conoces el personal. Sólo conociendo tu gente sabes cuán rápido y estable puedes alcanzar tu éxito y por cuánto lo puedes mantener. De hecho, cuando contratas a alguien lo haces por sus fortalezas, pero sólo se pueden conocer  como jefes, nos tomamos la tarea de conocer realmente todas las cualidades de tu empleado.