“La construcción está aterrizando”

El sector de la construcción, uno de los principales motores de la economía, sigue mostrando síntomas de desaceleración. Así lo confirman los datos de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Regional Bogotá-Cundinamarca, que indican que tanto las ventas como las obras han disminuido durante los últimos meses.

En el año corrido entre abril de 2007 y marzo del presente año el área de construcción iniciada en Bogotá presentó una reducción del 4% con relación al mismo período comprendido entre 2006 y 2007.

En este rubro, la contracción más alta fue en vivienda con un 5%, mientras que las construcciones dirigidas a otros destinos crecieron el 3%.

A la caída en las obras iniciadas se sumó la reducción en las ventas durante los períodos analizados. Según el gremio de los constructores, las ventas del año que concluyó en marzo de 2008 cayeron 10% en comparación con el lapso anterior.

Según la gerenta de Camacol Bogotá-Cundinamarca, las cifras son sólo el reflejo del “aterrizaje” que viene experimentando el sector. “Teníamos prevista esta situación, porque era casi imposible mantener las tasas de 2007”.

Frente a las construcciones para las personas con menores recursos, como la Vivienda de Interés Prioritario (VIP) y la Vivienda de Interés Social (VIS), las reducciones fueron más notorias.

En el segmento de la VIP, por ejemplo, la oferta disponible cayó en 47%, en buena parte debido a las dificultades que se tienen en la consecución y adecuación de tierras.

La caída en los indicadores de construcción de vivienda para los estratos bajos en Bogotá también se relaciona con la labor de la pasada Administración Distrital, que a juicio de Camacol no estuvo “sintonizada” con la situación de la ciudad.

Según Sandra Forero Ramírez, en los cinco meses que lleva la Alcaldía de Samuel Moreno ya se han adelantado contactos que hacen prever que la dinámica mejorará.

“Para evitar que el sector llegue a una situación complicada, tenemos que asumir retos desde lo privado y lo público, y creemos que existe la disposición desde el Distrito”, sostuvo la dirigente gremial.

Entre esos retos se destacan los de solucionar los problemas asociados con los tiempos de incorporación y habilitación de suelo. En este aparte, y de acuerdo con estudios de los constructores, Bogotá requiere habilitar cerca de 250 hectáreas anuales para atender la demanda de los 37 mil hogares VIS que se forman.

Asimismo, se necesita la reducción y racionalización de trámites para aminorar el tiempo del proceso de habilitación a seis meses.

Por su parte, los constructores están conscientes de que deben mejorar su competitividad en asuntos como procesos constructivos, materiales, atención a nichos específicos de mercado, y diversificación de productos, entre otros.

Los resultados se dan a conocer previo al Seminario de Actividad Edificadora en Bogotá y los Municipios aledaños que se desarrollará hoy.

En cifras

380.000

viviendas es el déficit habitacional de Bogotá, representado sobre todo por soluciones para los estratos de menores ingresos.

16%

cayeron las ventas de las viviendas que no son de interés social en Bogotá, al comparar el primer semestre de 2007 con lo que ha sucedido en 2008.