¿Dónde compramos?

<p>Los colombianos compramos donde nos quede más cómodo y nos brinden mayores facilidades, lo cual no necesariamente corresponde al sitio de mejor precio.</p>

Siempre hemos sido compradores de la tienda de barrio o de los locales de conveniencia cercanos a la casa, y por esto muchas de las grandes cadenas han lanzado nuevos formatos (o han comprado marcas existentes) que permitan estar más cerca del consumidor, sobre todo en las llamadas ciudades intermedias.

Esta tendencia “cómoda” del colombiano no sólo se nota en la cercanía a la tienda o la droguería de don Pedro, sino en su servicio de domicilio y comienza a mostrarse mucho más tecnificado en las ventas por catálogo y multinivel.

Compramos lo que necesitamos donde nos lo vendan fácil y rápido, y por esto es que resulta incomprensible que aprovechando este comportamiento se cobre por el parqueadero a los compradores, al tiempo que no se hayan formalizado los llamados centros comerciales de cielo abierto.

Esta pereza de compra que nos caracteriza tiene un impacto claro: pagamos más caro. Sin lugar a dudas, los productos en los hipermercados son cerca de un 10% más baratos que en la tienda de barrio, pero la distancia afecta la decisión, y deja ver que cuando el colombiano tenga más confianza con el uso de la internet para hacer compras, los hipermercados terminarán de desplazar a los pequeños formatos que siempre nos han acompañado. Mientras tanto la expansión de los centros comerciales perfecciona la venta de moda en almacenes especializados.

Al final la respuesta es simple, compramos donde nos esforcemos menos, sin importar que paguemos más.

*Presidente de Raddar.