El papel de la innovación

Un original estilo gerencial ha llevado a la firma a ser una de las más importantes de Colombia. 

Es una empresa diferente. Se percibe en los procesos que desarrolla, en sus productos, pero sobre todo en su personal. El Comité de Gerencia es una buena prueba de ello. A la cita acuden cada lunes los directivos de las diferentes áreas de la compañía, ninguno luce corbata. Se reúnen para hablar de los planes, de  lo que se hizo la semana pasada, pero sobre todo de los sueños.

Precisamente esa es la palabra clave en el eslogan de la empresa: Kimberly Clark sí sueña y esos sueños se convierten en metas. Entre las particularidades de esta multinacional se destaca su gerente en Colombia, se llama Felipe Alvira, un joven ejecutivo que insiste en valorar el trabajo en equipo, al que no le gusta el protagonismo (solicitó no aparecer en las fotografías de este artículo), que no cree en las estructuras verticales y menos en las jerarquías.

Colombiana Kimberly Colpapel S.A. es el nombre de esta compañía que en 2008 está cumpliendo 40 años en el país. Cerca de 3.000 personas trabajan en sus cuatro plantas de Colombia, ubicadas en Barbosa (Antioquia), Tocancipá (Cundinamarca), Caloto (Cauca) y Pereira, desde donde se exporta a 34 países de los cinco continentes.

Es difícil enumerar la cantidad de productos que se fabrican en estas plantas, pero es casi un hecho que cada colombiano ha usado por lo menos un artículo de Kimberly durante su vida, pues su portafolio incluye unas 12 categorías que van desde los indispensables pañales y el papel higiénico, hasta cuadernos, pasando por paños de limpieza.

Pero como Alvira enfatiza, de nada vale la diferenciación en su estilo gerencial si no se consiguen resultados. Y a fe que en los últimos años las cifras hablan por sí solas. La compañía está entre las 100 más grandes del país (puesto 67) y en el ítem de ganancias ocupó la casilla 14 el año pasado con $317.880 millones.

Más allá de los números, la idea es que tanto los empleados como los clientes externos sientan confianza en la compañía y tras ese objetivo “trabajamos todos”, explica Alvira. Innovación, pasión, responsabilidad, son tres de los valores de los que más se hablan tanto en los comités de gerencia como en los pasillos y las plantas de esta firma.

Juan Manuel Valencia personifica estos elementos. Con 27 años en la empresa se ha convertido en uno de sus puntales, pues lidera los procesos de manufactura. En este trabajo desarrolló, junto con Gustavo Palacio, la Duramax, la actual joya de la corona de Kimberly Colombia.

Se trata de una toalla para limpiar, que se puede reutilizar y que hoy usan coreanos, australianos, surafricanos, estadounidenses y habitantes de más de 30 países alrededor del mundo. “Se trata de papel absorbente que funciona como una toalla de tela, posee fibras sintéticas y celulosa”, advierte.

Directivos de la compañía a nivel mundial reconocen esta innovación Made in Colombia, así como desarrollos en pañales Huggies, papel higiénico Scott y decenas de artículos que se producen en Barbosa, Pereira, Tocancipá o Caloto.

La seguridad, la cultura organizacional, el medio ambiente, la logística, la responsabilidad social y las ventas son otros procesos que se ejecutan de manera diferente en esta firma y así lo entienden todos los empleados. Los operarios, por ejemplo, pueden negarse a trabajar si observan alguna amenaza para su integridad personal.

Respeto, retos, felicidad, credibilidad y confianza, son conceptos que todos los colaboradores  apropian. Por eso Alvira precisa: “es que acá el que menos trabaja soy yo, los resultados se deben a la labor de todos ellos”.

 

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