La espuma se alborota

El grupo cervecero InBev hizo una oferta hostil de compra sobre la norteamericana Anheuser-Busch, que se piensa defender adquiriendo una mayor participación en el Grupo Modelo de México.

La espuma del mercado cervecero en el mundo está alborotada. En los últimos días han surgido posibilidades de fusión entre los protagonistas de la industria. InBev, segundo productor mundial, cuyas principales marcas son Stella Artois, Beck’s, Brahma y Leffe, hizo una oferta de toma hostil para hacerse al control de Anheuser-Busch (AB) de Estados Unidos, fabricante de Budweiser, Bud, entre otras.

“Respetamos a la mesa directiva de Anheuser-Busch mucho... los admiramos y pensamos que su razonamiento del negocio es muy fuerte”, dijo el ejecutivo en jefe de InBev, Carlos Brito, en una declaración en video puesta en el sitio de la red de la firma belga.

Por su parte, el presidente de la empresa estadounidense, August Busch IV, había manifestado hace unos meses que su deseo era no vender la compañía, pero que la familia sólo tiene propiedad sobre el 3,5%.

InBev, superada por SABMiller el año pasado como la mayor cervecería mundial, se formó en el 2004 a partir de la fusión de la belga Interbrew y la brasileña AmBev. El grupo belga-brasileño lanzó el miércoles anterior una oferta hostil de compra por un total de US$46,3 mil millones por la estadounidense Anheuser-Busch.

InBev actualmente posee cerca de un 13% del mercado mundial, situándose después de la británica SABMiller y por delante de la holandesa Heineken. Sumando su cuota con el 8,5% de la estadounidense, la multinacional belga y brasileña se haría con el liderazgo al surtir más del 21% del consumo mundial de cerveza.

En el escenario aparece la mexicana Grupo Modelo, en razón a que AB posee una participación cercana al 50% de la compañía. Aunque el grupo mexicano ha manifestado que su intención es mantenerse como compañía mexicana, el diario Wall Street Journal informó en su edición electrónica que Anheuser-Busch inició conversaciones preliminares con el Grupo Modelo para una posible combinación de las dos compañías.

Incluso se comentó que el presidente de Modelo, Carlos Fernández, quien hace parte del consejo directivo de Anhauser-Bush, está enterado del tema y estudiando fórmulas para hacer frente a las dos situaciones que se le plantean: atajar a InBev en su deseo de comprar a Anheuser-Busch y la alternativa planteada por los norteamericanos de protegerse a través del Grupo Modelo, que produce la conocida cerveza Corona.

SABMiller, la mayor cervecera del mundo, dijo que una fusión entre InBev y Anheuser-Busch no cambiaría de forma dramática el mercado global cervecero en competitividad, confirmando las previsiones de los analistas de que el acuerdo probablemente no encararía batallas legales de parte de las autoridades de competencia.

Analistas internacionales de la industria consideran que InBev, que está ofreciendo US$65 por acción, 11% más de la cotización de la acción a mitad de la semana, debe mejorar su oferta para hacerse con la compañía estadounidense. Agregan que el acuerdo tendría sentido en la medida en que la presencia geográfica de InBev, fuerte en Europa Occidental, Brasil y Canadá, se extendería a Norteamérica, México y China, y consolidaría uno de los portafolios de marcas más fuertes a nivel mundial.

Pero los posibles cambios de la industria no paran allí. El sector cervecero está pasando por una ola de movidas, con Scottish & Newcastle de acuerdo para ser separados por Carlsberg A/S y Heineken NV, mientras que SABMiller y Molson Coors Brewing Co. acordaron fusionar sus operaciones en Estados Unidos.

Si el acuerdo entre InBev y la norteamericana Anheuser-Busch se lleva a cabo, sería la mayor  adquisición de este año, y la tercera compra más grande a nivel extranjero de una compañía estadounidense en la historia.

La dimensión del posible negocio fue tal, que los operadores dijeron que las noticias impulsaron al dólar en los mercados extranjeros de cambio.

Temas relacionados