Gasolinera nacional en vía de expansión

Con inversiones que superan los US$260 millones, la compañía colombiana ya penetró mercados como Panamá, Ecuador, Perú y Chile. Costa Rica puede ser la próxima estación.

Amaury de la Espriella tiene claro que lo suyo es el negocio del combustible, pero tiene más claro que lo de la empresa que tiene a cargo, es la consolidación de una compañía colombiana que busca traspasar fronteras tan rápido como corren los números de una de sus máquinas surtidoras.

 Eso lo entendió cuando gracias a la presencia de fuertes socios que inyectaron capital a la compañía, empezó a pisar fuertemente en los mercados de Ecuador, México, Chile y Panamá, lugares donde  la compañía Terpel, de la cual está al mando, ya está marcando la diferencia.

“Terpel es una organización que ha llegado a un punto de madurez en el país como ninguna otra. Ecopetrol era el accionista mayoritario y creó siete Terpeles, en épocas diferentes, primero el de Bucaramanga en 1968, luego vino el del centro, en Manizales y sus alrededores, posteriormente el del Sur, en Neiva, Antioquia, Norte, Occidente y Sabana. Entonces, en la administración Gaviria se decidió venderlos y los accionistas de las regiones se fortalecieron y los compraron”, describe De la Espriella cuando recuerda los inicios de una de las compañías más sólidas del país.

Entonces, los colores  amarillo y rojo, característicos de su imagen, se fueron regando rápidamente por todo el país, y para aquellos que viajaban por las carreteras colombianas, se convirtieron en un punto de referencia. Sin embargo, en los finales de los 90 y cuando el país se concentró en una extensa recesión económica, “las posibilidades de crecimiento en las regiones se comenzaron a reducir y los siete comenzaron a pensar en unirse, unificar estrategias y fortalecerse frente a la competencia”.

Con el poder en un solo timón, la historia de la compañía se consolidó como el mismo precio del combustible que más distribuían en sus estaciones de servicio: la gasolina. Y en 2001, integrados los diferentes Terpeles en una sola compañía, con más de 1.000 accionistas, que eran básicamente los que estaban en las regiones, “teníamos el 28% del mercado en el país, que hoy llega al 39%.

La  clave fue estar cerca de la gente, junto a cada región del país, interconectar la red de servicios a nivel administrativo, y vimos la sólida posición de las 1.400 estaciones de servicio, convirtiéndose así en la más grande del territorio nacional”.

Hoy, la compañía que ya cuenta con una imagen renovada pero conservando los colores que la vieron nacer, controla el 45% de la gasolina que se vende en los aeropuertos del país. Una ganancia importante si se tiene en cuenta que en 2001 sólo tenía una participación del 21%.

En lubricantes, un negocio reciente para Terpel, cuentan con  una participación importante y pasan del  8% al 12%, en el mismo período de tiempo y que surten desde su planta más tecnológica en Bucaramanga. Una tarea que no ha sido fácil, pues la entrada de varias multinacionales al país ha venido cerrando el negocio entre muy pocos.

Por eso la estrategia de la empresa colombiana fue buscar mercados fuera del país, que coincidieron con la salida de algunas multinacionales de otros mercados importantes para Terpel. Chevron Texaco se mudó de Ecuador y Terpel le compró 65 estaciones en julio de 2006. En enero de 2007 adquirió 53 estaciones de servicio en Panamá de la compañía Accel. Y en enero de 2008 compraron en Chile 206 estaciones a la argentino-española Repsol YPF.

“Realmente ha sido un proceso muy interesante, no sólo estamos en Colombia sino en Panamá, Ecuador y Chile. Costa Rica es una opción y nos llama la atención Perú”, comenta De la Espriella, quien con una grata sonrisa,  comenta que también se


finiquitó en enero de este año el negocio con Promigas, que además está en el negocio con Gas Natural Vehicular con Gazel. Esta última cedió sus activos a Terpel, y a través de esa movida, “adquirimos 153 estaciones de servicios adicionales marca Gazel”.

De esta forma la compañía de gas natural creció y hoy tiene el  45% del mercado en Colombia, además de otras tantas estaciones de servicio en Perú, que es un país con reservas importantes de este combustible.

Los negocios en tierras peruanas comenzaron, dice De la Espriella, hace año y medio, y en  México de un año para acá. De esa forma, Terpel goza de ser la propietaria de tres marcas con gran posicionamiento en la región: Terpel, Gazel y Accel.

 Ahora la meta de la compañía es que las marcas vayan penetrando de manera simultánea en los mercados de las que no son originarias, pues los US$260 millones que invirtieron en este plan de expansión, salieron de recursos propios y de algunos préstamos con la banca internacional, y por eso quieren consolidar sus ganancias rápidamente para continuar con su plan de expansión en toda la Región Andina.

Por lo pronto, De la Espriella habla de cómo la revaluación ha reducido sus ganancias, dice que no comparte la sobretasa al gas natural y que  aunque muchos piensen que su negocio sube tan rápido como el precio del barril del petróleo, tiene claro que los niveles de ganancia en Colombia no se comparan con los de Chile y Costa Rica, los mismos mercados que ya están en su mira comercial.

En cifras

15%

del mercado chileno de estaciones de gasolina controla Terpel, tras la compra de YPF en ese país.

44%

del mercado del combustible para aviación posee Terpel en Colombia. En 2006 tenía el 22% de participación en este sector.

El petróleo sube, mientras el dólar se debilita

El anuncio sobre la pérdida de 49 mil puestos de trabajo en Estados Unidos durante mayo provocó fuertes movimientos en los mercados del mundo al cerrar la semana.

Así, el dólar estadounidense continuó su proceso devaluativo y el euro se cotizó el viernes a 1,575 dólares en la Unión Europea y a 1.702,44 pesos en Colombia, una cifra que no se presentaba desde junio de 1999.

Al mismo tiempo, el costo del barril de petróleo WTI, de referencia para Estados Unidos y Colombia, se incrementó un 8% y se ubicó en 138,54 dólares.

 La situación con el crudo se debió en parte al anuncio de menores reservas de las estimadas en Estados Unidos y a un informe de Morgan Stanley en el que señala: “Prevemos un alza de los precios del crudo en el corto plazo”.

La banca de inversión fue más allá en sus previsiones e indicó que para el 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos,  el barril de petróleo estará costando unos 150 dólares.

Frente al futuro, el mercado prevé que la FED mantendrá sus tasas de interés en el 2% en su próxima reunión del 25 de junio.