Inflación: ¿llegó la hora de tomar medidas?

Analistas, sindicalistas y dirigentes gremiales ven con reservas la posibilidad de llegar a un acuerdo sobre control de precios.

Más allá de temas como el alza de intereses o la revaluación, que afectan especialmente a algunos sectores de la economía, hay uno que golpea directamente los bolsillos de todos los colombianos. Se trata de la inflación, un problema que en los últimos días se ha robado el protagonismo en buena parte del mundo.

La situación es preocupante, porque la inflación genera expectativas de ajustes de precios y el ingreso de la gente se deteriora. Se traduce en mayores ajustes salariales para las empresas y posiblemente en la necesidad de suprimir plazas de trabajo.

Colombia no ha sido la excepción a esta escalada alcista, pues los últimos informes oficiales y los análisis independientes dan cuenta de un crecimiento sostenido de los precios, sobre todo de aquellos que son fundamentales en la canasta familiar.

El incremento en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) llevó al Gobierno Nacional a convocar a un gran acuerdo nacional que se empezaría a estructurar esta misma tarde, en una práctica que se trató de implementar en los años 70, conocida como de ingresos y salarios, en la cual la idea era que cada uno de los sectores controlara lo que pudiera. Los resultados fueron deficientes.

Es que, de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en mayo del presente año el Índice de Precios al Consumidor creció 0,93%, la cifra más alta para el quinto mes del año desde 1998.

En los últimos 12 meses la cifra llega a 6,39%, pulverizando por segundo año consecutivo las metas del Emisor.

Al analizar ese dato se encuentra con que los alimentos son los grandes responsables del incremento, pues sólo en mayo subieron a una tasa del 2,25%. La explicación a este fenómeno se puede encontrar más allá de las fronteras del país, se trata de una tendencia mundial, como resultado de las alzas en el petróleo y en los cereales.

En el caso del combustible su costo se ha doblado en un año. En junio de 2007 el precio rondaba los US$70 el barril, y en este momento su cotización pasó de los US$135, lo que presiona alzas en todos sus derivados, entre los que se encuentran fertilizantes y abonos, el primer eslabón en la cadena de incrementos de los alimentos.

En este rubro, productos como el maíz y el trigo son los que presentan mayores aumentos (del orden del 140% en los últimos cuatro años), no sólo por la presión del crudo, pues en sus subidas también juegan un rol fundamental la creciente demanda de India y China, y el uso del maíz en la fabricación de biocombustibles.

“Es la tormenta perfecta. Se unieron todos los factores en un momento determinado”, explica el presidente de la Bolsa Nacional Agropecuaria, Juan Carlos Botero.

Lo peor de la situación es que las perspectivas se enfilan a que este proceso no es coyuntural y que por el contrario los altos precios serán una constante, por lo menos, en la próxima década. Así lo determinó un estudio del Consejo Internacional de Cereales (IGC).

Frente a estas condiciones, se dispararon las alarmas en el Ejecutivo. El pasado sábado, en el Consejo Comunal 202, celebrado en San Marcos, Sucre, el presidente Álvaro Uribe Vélez convocó a los gremios productivos y a los dirigentes sindicales a reunirse para estudiar salidas a la crisis.


La reunión se pactó para hoy a las 4:00 de la tarde en la Casa de Nariño, y previo al encuentro, el mandatario señaló que el Gobierno Nacional está dispuesto a revisar la estructura de los precios de los bienes y servicios administrados o regulados.

En este sector caben los costos de los servicios públicos y de los combustibles, dos de los principales detonadores de la inflación en el país.

Pero a pesar de las buenas intenciones, los dirigentes invitados al encuentro son pesimistas sobre los reales alcances de un acuerdo. Así lo expresan Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), y Apecides Alvis Fernández, presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), lo mismo que diferentes analistas que no creen que este tipo de medidas sirvan en el mediano y largo plazo.

En el caso de los sindicatos, el Gobierno convocó a la reunión a las tres centrales obreras del país (CUT, CTC y CGTD). Sus representantes se reunirán hoy en la mañana con el fin de llegar a la mesa de diálogo con una propuesta unificada.

De acuerdo con Alvis Fernández, sus peticiones buscan mejorar las condiciones de los trabajadores y que los empresarios y el Estado se aprieten el cinturón. “Plantearemos que el sector financiero reduzca sus márgenes de ganancia en la captación de dinero, congelación de precios en los servicios públicos y la gasolina, y control en las utilidades de las empresas”, explica el dirigente gremial.

El presidente de la CTC agrega que asisten a la reunión porque creen en la concertación, pero que en realidad son escépticos frente al resultado de estos acuerdos, pues el “problema de Colombia es el modelo económico, en el que no habrá un desprendimiento de las grandes utilidades”.

Como ejemplo puso a la SAC, que por medio de su presidente ya anunció la imposibilidad de mantener los precios de los productos agrícolas, ante la escalada alcista de los elementos de producción como los abonos y los agroquímicos.

“Es imposible congelar los precios porque estamos en un mercado libre. Pero aquí en primer lugar hemos dicho, si se congelan, también hay que congelar todos los insumos para la producción de alimentos, como: mano de obra, acpm, energía, fertilizantes, semillas, botas, overoles, porque si no, estaríamos poniendo a un sector a producir con pérdidas”, dice Mejía.

El representante de los agricultores añadió que el control de precios podría provocar una reducción de costos artificial, lo que se reflejaría en la escasez de oferta, para lo que pone ejemplos de situaciones similares en México.

En la misma dirección va el análisis del rector del CESA, Mauricio Rodríguez. “Los acuerdos de precios han fracasado en todo el mundo, incluso hace unos días en México, donde se trató de lograrlos. Lo único que se puede hacer para controlar precios es aumentar la competencia”.

Hay sectores, en especial en el agrícola, donde los niveles de aranceles y de subsidios hacen difícil la competencia”.

El Gobierno, por su parte, ha manifestado por medio del ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, que en la reunión de hoy con el Presidente lo que se quiere es que todos tomen conciencia en trabajar para evitar la especulación y el acaparamiento. Buscar estrategias conjuntas para que los precios de los alimentos no crezcan más por factores como los mencionados.

El Ministro también dio un parte de tranquilidad porque habrá oferta de alimentos suficiente. Llamó la atención sobre el caso de la papa, que en el crecimiento de la inflación de este año representa un punto. Además, durante el segundo semestre comenzarán a salir las grandes cosechas de los productos básicos.

Parte de la estrategia está en mejorar las condiciones de la producción y generar estabilidad en los mercados.


En los precios de los productos regulados, el Gobierno manifiesta que los esfuerzos se han hecho por el lado de los combustibles, donde se amplió el período de desmonte de los subsidios, que le cuestan al país $5 billones este año y con los cuales se reduce el impacto de los precios del petróleo y por consiguiente las presiones inflacionarias.

Entre las consideraciones del Banco de la República para no subir las tasas estuvieron la desaceleración en el crecimiento de la demanda interna y el producto, el bajo crecimiento del comercio y la industria, la notoria desaceleración del crédito de consumo, la reducción en el indicador de confianza del consumidor y el bajo incremento en el consumo de energía.

Finalmente, el presidente de Fenalco es moderadamente optimista frente al acuerdo. “En diciembre y hasta el 31 de enero de este año se hizo un acuerdo con 500 productos, que dio resultados en unos y en otros no. Es positivo que haya compromiso en los esfuerzos para mitigar los impactos de precios de toda la cadena de valor. Es importante que se escuchen nuevas propuestas”.

Al final del día se espera que salga humo blanco del encuentro al que convocó el Gobierno, pues buena parte de los colombianos cree que llegó la hora de tomar medidas para evitar que su canasta familiar siga aumentando de precio.

Reacciones

Aurelio Suárez

Director ejecutivo Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria

Estas reuniones son un saludo a la bandera. La inflación que en este momento tiene el país se ha originado por la altísima dependencia de Colombia a los alimentos extranjeros. El Gobierno debería modificar su política económica y fomentar la producción masiva de alimentos en Colombia.

Jaime Mariño

Gerente general Multiproyectos

Como iniciativa de concertación entre el Gobierno y empresarios, me parece que es plausible. Pero sin embargo, sigue siendo una iniciativa coyuntural, no se está atacando de fondo el problema, por eso como  medida definitiva no funcionaría. Pero creo que eso no va a durar mucho tiempo porque no es algo sostenible.

Norman Correa

Presidente nacional de la Asociación Colombiana de las Micro, pequeñas y medianas empresas, ACOPI.


Eso no es fácil, porque son demasiados los componentes;  la intención es buena y el propósito es loable pero en el sentido práctico no es tan simple como lo es el fin. Son tantos los actores, que canalizarlos, enfocarlos y ordenarlos es muy complejo. Pero digamos que tiene su sentido, puede funcionar parcialmente en algunos sectores que poseen variables más controlables.

Andrés Felipe Arias

Ministro de Agricultura

Supongo que vamos a invitar a los gremios de la producción, a los distribuidores de alimentos, a las grandes cadenas de supermercados, porque el problema no es de unos precios que se les pagan a los agricultores, sino de unos costos que los sectores agropecuarios están teniendo que asumir cada vez más altos.

Fabio Arias

Vicepresidente de la CUT

Se acata la invitación del jefe de Estado, siempre y cuando se controlen los precios de los combustibles y los servicios públicos, para que tenga un efecto real en los consumidores.

$50 mil millones para producir alimentos

Como preámbulo a la reunión entre el Gobierno Nacional y los gremios para buscar un acuerdo alrededor de los aumentos en los precios de los alimentos, el Ministerio de Agricultura anunció un paquete de incentivos por $50 mil millones para cultivos de alimentos.

El ministro Arias aseguró que el objetivo de esta línea de crédito es garantizar la seguridad alimentaria e impulsar la siembra de productos como papa y arroz, los cuales han jalonado el aumento en los precios de la canasta familiar.

La medida apalancará inversiones por $200 mil millones y destinará el 50% de los recursos a pequeños agricultores.

El Gobierno explicó que colocará la liquidez a través del programa Agro Ingreso Seguro y subsidiará los intereses, para que los bancos presten a tasas del DTF menos dos puntos, es decir, 8% de intereses anuales o por cada $1 millón, intereses mensuales de  $7.000.

FMI recomienda no subir salarios ante inflación

EFE - Washington. El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, señaló ayer a la inflación como el principal problema al que se enfrenta América Latina y recomendó a los gobiernos resistirse a otorgar subidas salariales que cimenten el aumento de precios.

Tras años de éxito en el combate contra la inflación, el repunte actual, avivado por un petróleo y unos alimentos con precios en la estratosfera, supone la primera prueba real para los banqueros centrales latinoamericanos, según el jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En una entrevista con agencias de prensa previa a su partida para México, donde participará hoy en una conferencia económica, Strauss-Kahn señaló los salarios como la clave para asegurarse de que la credibilidad de las autoridades monetarias no salte por los aires.

“El canal entre el presente y el futuro para la inflación es una cuestión de estabilidad para los países” , dijo Strauss-Kahn, quien los resumió en “los incrementos en salarios que siguen estrechamente el aumento de precios”.