Inversiones por US$2 mil millones en plantas de etanol en Colombia

En el manejo de la caña de azúcar, los colombianos son de los mejores del mundo.

Al hablar de agro en Brasil hay que hacerlo en palabras mayores. La caña no escapa a esta dinámica, y es así como en estas tierras se cultivan siete millones de hectáreas de este producto que pasó de ser el principal insumo para fabricar azúcar a ser la materia prima más importante para el etanol.

En la era de los biocombustibles, Brasil también marca la pauta. En la actualidad produce cerca de 70 millones de litros al día de etanol (Colombia produce casi 1 millón diario), y en esta situación tiene mucho que ver la empresa Pasys, que se encarga del montaje de plantas para la fabricación de este alcohol que hoy se usa como combustible.

El Espectador dialogó con Rodrigo de Campos, representante de Pasys, un cultivo de caña localizado en el municipio de Piraciba, una localidad que además de albergar la sede principal de esta compañía, se conoce como el Polo Brasileño de Biocombustibles.

En este diálogo, el brasileño se refiere a las posibilidades que ofrece Colombia en el tema del etanol, dada la alta productividad de los cultivos de caña. Según De Campos, en el país se invertirán cerca de 2 mil millones de dólares en el próximo lustro para fabricar la cantidad de biocombustible que requiere.

¿En cuántos proyectos de montaje de plantas de etanol participa Pasys?

Solo en Brasil, a partir de 2008, en cinco o 10 años vamos a participar en unos 100 proyectos etanoleros, en el resto de Latinoamérica podemos considerar que tendremos 100 proyectos más.

¿En esa lista se incluyen proyectos en Colombia?

Claro que sí. Colombia podría tener entre cinco y 10 proyectos más, considerando las posibilidades de crecer las mezclas de etanol en la gasolina.

¿En qué lugares?

Hay zonas escogidas, por ejemplo, hay un proyecto que está en la hoya del río Suárez (Santander y Boyacá), que permitiría suministrar alcohol para Bogotá. Ese es un proyecto que lleva mucho tiempo, inclusive un ingeniero de allá nos visitará en Brasil durante los últimos días de junio. Creo en ese proyecto, el inversionista es un joven que tiene el dinero y que quiere hacer su proyecto.

Así mismo, hay opciones en la zona cafetera, los Llanos y la Costa Atlántica. Lo que pasó es que los primeros cinco proyectos les correspondió a los ingenios que ya estaban.

¿De cuánto sería la inversión?

Esto representaría inversiones por 2 mil millones de dólares.

¿Existen los inversionistas?

Por supuesto. Colombia además tiene una situación muy interesante, política y económica, que atrae mucha plata, por la seguridad y el Gobierno que ha hecho un buen trabajo.

¿Y existe la capacidad técnica?


Los técnicos colombianos de los ingenios son muy buenos. Tienen una alta reputación en el mercado mundial, porque sus discusiones son muy técnicas. Cuando uno sale de Brasil y va allá, lo mejor es que sepa lo que está haciendo, porque no les puede vender cualquier cosa, además tienen las condiciones naturales.

Por ejemplo, Colombia cuenta con un promedio de producción muy interesante de la caña, el Valle del Cauca da entre 100 y 120 toneladas por hectárea en cinco, seis y hasta 10 cortes, eso es un promedio mucho más alto que el promedio mundial. Esa zona es muy especial.

Hoy Colombia produce un millón de litros al día de biocombustible, pero el país requiere más. ¿Qué hacer para producir más? ¿Se debe seguir el camino de la caña de azúcar?

Colombia tiene mucha experiencia con la caña, entonces es naturalmente la materia prima principal para producir etanol. Esto se dio por un tema de mercado, mucha del azúcar se vendía en el mercado interno y en el externo a buenos precios, pero había unos excedentes que no se pagaban bien en el exterior.

Este producto ahora va para el etanol y muchos ingenios lo están haciendo. Las cinco plantas que existen hacen parte de esto: Mayagüez, Cauca, Risaralda, Providencia y Manuelita.

Pero estos ingenios adoptaron la tecnología india, ¿los nuevos proyectos adoptarían tecnología brasileña?

Va a seguir la pelea, incluso por lo buenos que son los colombianos, simplemente no van a comprar de la India porque ya lo compraron, lo que van a hacer es probarlo, van a discutir.

¿Ustedes tienen la capacidad para derrotar los argumentos indios?

Por supuesto, en ese momento los indios tenían algo para ofrecer de muy buena calidad, sobre todo por la técnica que se usa en Colombia.

En aquel momento no teníamos muchos que ofrecer, ahora tenemos mucho, porque el mundo se volcó al etanol y la ingeniería brasileña se tuvo que adoptar no sólo a las realidades de nuestro país sino de otros lugares, y ahora podemos ofrecer muchas cosas mejores que los indios.

Después de Brasil, ¿cuál es el país de América Latina que más avances presenta en estos temas de biocombustibles?

Este tema tiene una singularidad muy importante: solo los países adoptan el etanol cuando hay una ley, por voluntad propia de las personas o de los gobiernos eso no funciona. Brasil tiene una ley hace años, Colombia lo hizo después, lo que permite un gran desarrollo en ese país.

¿Qué otros países de la región tienen desarrollos en etanol?

Los de Centroamérica, como Guatemala y El Salvador. En la industria de esa región hay muchos ingenieros colombianos trabajando. Son muy buenos.


 

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