¿Cómo me lucen los bits?

Celbit es pionera en estas prendas que mezclan la tecnología con lo textil. Chalecos, cascos y blusas hacen parte de su colección.

No es un tema de futurología ni de ciencia ficción. Se trata de una creación colombiana que busca mejorar la calidad de vida de las personas por medio de la fusión entre lo textil y la tecnología.

Celbit es el nombre de la compañía pionera de la ropa inteligente en el país, entre sus principales productos se encuentran el motojacket y prendas infantiles musicalizadas.

La idea es que una chaqueta, un chaleco, una blusa o un saco no sólo sirva para cubrir o embellecer la figura de las personas sino que cumpla con otras funciones que van desde medir el ritmo cardíaco, hasta brindar la ubicación de las personas por medio de un dispositivo GPS, pasando por prendas que emiten sonidos para enseñarles a los niños a reconocer las notas musicales.

Pero este es sólo el despegue en el país de un negocio que de acuerdo con la firma de investigaciones estadounidense Ventures Development Corporation, desde 2003 a este año multiplicó por tres el valor del mercado y la tendencia es a que siga creciendo al mismo ritmo.

Es tal la importancia de este naciente sector de la industria de las confecciones, que el Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT) desde 1997 realiza la feria Brave New Unwired World, que presenta las últimas novedades del sector.

Para la científica Nuria Oliver, quien trabaja en este prestigioso instituto, las prendas inteligentes “podrán reconocer a personas, avisar si ha subido la presión sanguínea, o cuando pasamos por un supermercado recordarnos que esta mañana se nos acabó la leche”.

Los inicios de Celbit se remontan a la época de estudio de Francisco Javier Martínez Tabares, un ingeniero físico de la Universidad Nacional, sede Manizales, que volcó sus intereses en los circuitos, los agujeros negros y la nanotecnología. Desde que estaba estudiando se dio cuenta de que lo suyo era la innovación y el negocio.

Así fue como se juntó con otros compañeros y le dieron vida a Celbit, “que es la unión de las palabras célula, la unidad básica de la vida y bit, la unidad básica de los sistemas informáticos”, asegura Martínez.

De eso hace ocho años, y el primer espaldarazo para constituir la compañía lo recibieron de la desarrolladora de empresas Incubar Manizales.

Durante este tiempo la compañía ha sido galardonada en diferentes programas, entre los que se encuentran la convocatoria Ley 344 del Sena, Fondo Regional de Garantías del Café, Destapa Futuro de Bavaria SabMiller, Colciencias y Fomipyme.

Medios radiales, televisivos y escritos de Argentina, Estados Unidos, República Dominicana, España y Colombia dan cuenta de la inventiva de Celbit y la califican como pionera en el sector de ropa inteligente en América Latina.

Su producto inicial se denomina el Electrodoctor, que se encuentra en proceso de patente. Es una chaqueta que posee dispositivos portátiles capaces de medir en tiempo real funciones corporales.

Entre estas se encuentran la presión, temperatura, ritmo cardíaco, sonidos del corazón y toma de electrocardiogramas. Su nicho de mercado se encuentra en entidades prestadoras de servicios de salud, centros de atención hospitalaria, y empresas que requieran de monitoreo médico.


En la actualidad, el dispositivo se encuentra como prototipo industrial y se busca llevarlo a un prototipo totalmente comercial, pues todas las pruebas han sido exitosas.

A esta prenda le siguieron el desarrollo de otros artículos para un mercado más abierto, y así crearon la motojacket, una chaqueta diseñada para motociclistas y que cuenta con luz propia, con el fin de que en las noches sean más visibles en la carretera; en la misma línea están las prendas para bebés que activan las notas musicales una vez se tocan los bordados correspondientes a la escala musical.

Estos diseños funcionan al mejor estilo de una organeta y tienen como objetivos enseñarles a los niños a reconocer las notas musicales y tranquilizarlos cuando estén inquietos. 

En la misma línea se encuentran el casco con intercomunicador inalámbrico para motociclistas, que permite hablar entre sí al conductor y al pasajero del automotor o la chaqueta deportiva electrónica, que posee un sistema de localización satelital, MP4 y regulación de la temperatura.

Los avances tecnológicos han permitido su fusión con la industria textil. Cada vez son más pequeños los dispositivos como los teléfonos celulares, los aparatos para escuchar música o herramientas como los sistemas de posicionamiento global (GPS).

Esa ha sido otra de las obsesiones de Francisco Martínez, quien ha adelantado diversas investigaciones en nanotecnología. A esto se suma el constante interés porque su compañía genere posibilidades a personas necesitadas.

Las costureras encargadas de fabricar las prendas son madres cabeza de hogar que habitan en algunos de los sectores más necesitados de Manizales. Su meta es seguir creciendo para poder brindarles trabajo a este tipo de personas.

Hasta la llegada de Celbit, en Colombia las denominadas prendas inteligentes llegaban vía multinacionales, especialmente las relacionadas con ropa deportiva.

De acuerdo con David Glogower, gerente de Ventas de Miratex, algunos de sus productos utilizan estos desarrollos. “Estamos usando coolmax, una fibra que absorbe todo el sudor y permite mantener las prendas secas. Los principales compradores son los deportistas”.

Según el ejecutivo, buena parte del futuro del sector se juega en los laboratorios donde investigadores y científicos analizan nuevos materiales o nuevos diseños que les hagan más fácil la vida a los consumidores.

Además de los desarrollos que han generado los estadounidenses; los japoneses y europeos realizan proyectos en esta misma vía. En Gran Bretaña, por ejemplo, un grupo de científicos adelanta investigaciones para crear una tela que pueda conducir energía eléctrica a los aparatos electrónicos.

El objetivo es que se utilice la energía que produce el cuerpo humano (unos 100 voltios de potencia) y se transmita por medio de la ropa.

Pero este concepto también abarca otros elementos que usa el ser humano, como son los zapatos y los lentes, a los que se les empiezan a incorporar cámaras, chips y otros dispositivos tecnológicos con el fin de comunicarse con otras personas, realizar labores de espionaje o simplemente gozar de la vida. 

La imagen del Súper Agente 86 contestando su zapato ya no es cosa del cine o de la televisión, Celbit y otras compañías dan muestras de que las prendas inteligentes ya hacen parte de la cotidianidad.


Colombia, un país con grandes desarrollos en el sector de la confección, tiene con este tipo de  prendas una buena oportunidad para seguir innovando.

Francisco Javier Martínez y su grupo de colaboradores esperan morder una parte del pastel de US$1 billón que representa para 2008 el mercado de la ropa inteligente. Están seguros de que tienen la capacidad intelectual para lograrlo, pero admiten que pueden encontrar obstáculos en la parte financiera.

Los paraguas inteligentes

La tecnología también llegó a uno de los elementos que menos evolución ha tenido desde su creación: el paraguas. Las compañías Ambient Devices y Materious desarrollaron un paraguas que avisa a su dueño sobre el estado del clima y lo alerta en caso de que el pronóstico señale que va a llover.

Esta sombrilla se conoce como Forecast Umbrella o Ambient Umbrella y su mango tiene la capacidad de cambiar de color cuando recibe una señal sobre el clima vía red Wi Fi. En el caso de que el pronóstico para las siguientes 24 horas sea de buen clima, el mango del paraguas se mantendrá blanco.

Cuando el reporte de los meteorólogos indique que va a llover, el mango empezará a tornarse azul. Por ejemplo, si la posibilidad de precipitaciones está entre el 40% y 50%, será azul claro, pero si las proyecciones de lluvia son mayores al 70%, el mango toma un azul más fuerte.

No obstante, los avances en los paraguas no paran allí. En el Campus Party de Valencia (España) que se realizará desde el 28 de julio se presentará la Pileus, una sombrilla que le permite a sus usuarios navegar por internet, aún si llueve.

Olímpicos, escenario de los avances

Otro escenario de la ropa “inteligente” será los Juegos Olímpicos de Beijing, donde arrancará una competencia que va mucho más allá de conocer el país que se llevará la mayor cantidad de oros.

Las multinacionales de ropa deportiva aprovecharán el escenario para competir por la supremacía mundial. Mientras la alemana Adidas diseñó zapatillas para los 28 deportes que se disputarán en China, su rival estadounidense, Nike, lo hizo para 27 disciplinas, pues exceptuó la hípica.

Las compañías han hecho grandes desarrollos tecnológicos que incluyen materiales más livianos y resistentes.

 En el caso de los trajes de baño, el protagonista será Speedo que se unió con la Nasa para diseñar las prendas de competencia del estadounidense Michael Phelps.

Tras una fuerte polémica, la Federación Internacional de Natación (FINA) admitió los trajes.

En Cifras

1 billón de dólares será el mercado de la ropa inteligente este año en el mundo. Japón, Estados Unidos y Europa van a la vanguardia.

$280.000 cuesta la mejor versión de la motojacket, una chaqueta para motociclistas que creó Celbit. Versiones más simples de la prenda valen $60.000.

 

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