“Revaluación, el amortiguador”

Volamos con Roberto Junguito,  sobre el panorama de la industria aeronáutica.

Turbulencia y cinturón amarrado son las señales que aparecen en los controles de quienes tienen la misión de pilotar a las compañías aéreas en estos momentos.

Los aumentos en los precios de los combustibles prendieron las señales de alerta. En los últimos 12 meses han tenido incrementos del 100%. Lo mismo sucedió con los costos de refinación, que duplicaron los precios, por la alta demanda y la reducción en la capacidad de procesamiento de combustibles para los aviones. Refinar un barril de petróleo costaba US$15 hace unos dos años y hoy está por encima de US$30.

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) hizo un estudio a comienzos de este año y previó utilidades en la industria por US$4.000 millones. Pero hace dos meses cambió la proyección a US$6.100 millones de pérdidas, el segundo peor año después de 2002. En los últimos dos meses se han declarado en banca rota o en capítulo XI en Estados Unidos (Ley de quiebras) 20 compañías en el mundo.

El impacto en Colombia no fue tan profundo. La revaluación llevó a que los precios de los combustibles fueran más manejables, cuando el dólar estaba a $2.500 el barril de petróleo costaba US$50; ahora cuando el barril está a US$145, el dólar está a $1,700. Roberto Junguito, presidente de Aero República, manifestó que “la revaluación ha servido de efecto amortiguador, pero el combustible ha subido 50% desde enero y el dólar se ha revaluado 14%”.

En el país el mercado ha seguido creciendo. El doméstico en los primeros seis meses aumentó 4,5%, mientras el internacional lo hizo 9%. Aero República se favoreció por tomar la decisión de renovar la flota de aviones hace tres años y ya tiene el 70% de las aeronaves nuevas, que consumen 32% menos de combustible y por comenzar a operar las rutas internacionales. Hay destinos fuera del país que están creciendo al 10%, como Panamá y Venezuela.

Frente a las dificultades, las aerolíneas fueron autorizadas para cobrar $20 mil por trayecto, como sobrecosto al combustible, que en el caso de Aero República representa menos del 6%. En los trayectos internacionales cortos se autorizó un incremento de US$1 y en las de mediano alcance US$19, que representa menos del 10% del incremento en costos. Junguito considera que “los incrementos no tendrán un efecto grande en el mercado”.


En la optimización de costos Aero República hizo esfuerzos en la modernización tecnológica, que mejoraron la eficiencia y facilidades para los viajeros, como la posibilidad de chequearse por internet o por teléfono. Junguito dijo que “se trata de ser productivos con todos los recursos de la compañía. Queremos combinar una flota más eficiente con unos procesos tecnológicos que permitan reducir costos para ofrecer mejores tarifas y mantener la rentabilidad de la compañía”.

En Cifras

9%

creció el mercado internacional de viajeros durante el primer semestre de este año, en el cual Aero República quiere aumentar su tajada.

$20 mil

por trayecto fue el aumento autorizado en los pasajes para ayudar a las aerolíneas a mitigar el impacto de los precios de los combustibles en su operación.

El modelo de bajo costo en Colombia

En su objetivo de buscar eficiencia, Aero República ha tomado elementos de aerolíneas de bajo costo, pero no ha basado su modelo de ingresos únicamente en bajas tarifas.

Para Roberto Junguito, presidente de Aero República, la entrada de las aerolíneas de bajo costo hay que mirarla con detenimiento: “la tarifa media de estas compañías en países como México y Brasil son muy similares a las que se tienen en Colombia, e incluso superiores en algunos casos. Ellos promocionan unas sillas muy baratas, pero el promedio es muy similar”. Además, para la operación de bajo costo hay inflexibilidades como que El Dorado tiene los costos de operación más altos de Latinoamérica en los aterrizajes y el costo de combustible en Colombia es entre 5 y 7% más alto, porque Ecopetrol cobra el transporte entre la refinería y el aeropuerto, que no sucede en otros países.

Otros elementos por los cuales no es factible implementar en su totalidad el modelo de bajo costo es que en Colombia no hay aeropuertos alternos y muchos no tienen operaciones nocturnas o de madrugada, que es una características de las aerolíneas de bajo costo.

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