“Zonas francas, otra reforma tributaria”

El saliente director de Fedesarrollo se muestra preocupado por la situación fiscal. Dice que con impuesto de renta de <br />15% a empresas en zonas especiales, habría que subir otros gravámenes

Mauricio Cárdenas se va de Fedesarrollo luego de cinco años al frente del centro de pensamiento económico. Se marcha a Brookings Institution, uno de los centros de pensamiento e investigación económica más importantes de Estados Unidos, para dirigir la división de América Latina.

Cárdenas compartió con El Espectador sus preocupaciones e impresiones sobre el momento de la economía colombiana.

¿Con qué inquietudes se va sobre la economía colombiana?

El debate político va a tener implicaciones en la economía. Ya se comienza a hablar de las elecciones de 2010 y Fedesarrollo no puede tomar partido ni a favor ni en contra de la reelección. Es un tema de carácter netamente político.

Si tanto el presidente Uribe como el país optan por la reelección por medio de un referendo, Fedesarrollo tendrá que jugar un papel para asegurar que, si se plantea una reelección, ésta no genere inconvenientes como que la política fiscal no tenga un retroceso, por cuenta de la reelección, que la política monetaria no pierda independencia.

Lo que más me preocupa es ese papel en un momento en el que seguramente no habrá muchos centros de opinión independientes participando en el debate. La oposición hará lo suyo, pero no veo a  los gremios en un papel independiente frente al Gobierno.

Alguien tiene que  garantizar la institucionalidad económica y jugar un papel de pesos y contrapesos. Opinar desde fuera con criterio independiente y objetivo, sin estar en el debate político, pero sí en la discusión.

¿Hasta dónde puede llegar el bolsillo del Gobierno para ayudar a los exportadores?

Hay que preguntarse también hasta qué punto son convenientes esas ayudas. Lo que más ayudaría a frenar la revaluación sería que el Gobierno generara un menor déficit fiscal e incluso un superávit. Los recursos del Gobierno agravan el déficit y hacen que se genere más revaluación. Las ayudas son como tratar de aliviar una enfermedad, con un remedio que la agudiza, que no trata la causa de fondo.

La única manera es que si están entrando muchos capitales, hay que sacar capitales colombianos al exterior. A mayor inversión extranjera en Colombia, mayor inversión colombiana en el exterior. Es la única forma de tratar el problema en sus causas, lo demás es maquillaje.

¿Cómo se puede generar esa inversión colombiana en el exterior?

Lo pueden hacer el Gobierno y los Fondos de Pensiones. Aunque podría sonar contraintuitivo en un país que requiere inversión. Podría funcionar con la venta de las acciones que el Gobierno tiene en ISA e Isagen, a los fondos de pensiones o a los colombianos en general. Los colombianos compramos esas acciones con nuestros pesos; el Gobierno coge los pesos y compra dólares y los saca para constituir un fondo soberano en el exterior. Al comprar US$3 o US$4 mil millones alivia la presión revaluacionista.

¿Los recortes en gasto e inversión anunciados por el Gobierno son suficientes?

Se quedan cortos. El Gobierno está sosteniendo la situación fiscal, no la está mejorando. Luce mejor que lo que teníamos hace unos años y el Gobierno saca pecho. Pero hay que mirar cómo estamos frente a otros países, como Perú o como Chile, que tienen una situación fiscal mejor.

Colombia debe aprovechar este momento para mejorar la situación fiscal y reducir más el déficit. Nadie duda de las necesidades de inversión en infraestructura, de que el país tiene que mejorar sus coberturas en salud y educación.

Pero hay que hacerlo de manera ordenada, que no genere déficit y que si lo genera, sea pequeño. En este momento el país debería tener un superávit.


¿Cómo analiza la situación en la que se ha puesto al Banco de la República frente a las decisiones que tiene que tomar en materia de política monetaria y de tasas de interés?

Hay mucha presión de parte del Gobierno, anuncios directos pidiendo bajar las tasas, los gremios en una posición muy fuerte contra del Banco.

Confío en la capacidad e idoneidad técnica del Emisor para tomar sus decisiones. Mantener las tasas creo que fue lo más prudente, hay señales encontradas, algunas que muestran que la economía se está desacelerando y por otro lado la inflación de mayo (0,93) fue sorpresivamente alta. Ante la incertidumbre, dejarlas quietas era lo más aconsejable.

Es un juicio, lo cierto es que la ciencia llegó a sus límites, no hay una herramienta, un modelo que diga hay que hacer esto o aquello. Aunque si hubieran subido la tasa lo hubiera respetado y no hubiera salido a cuestionar. Hubiera significado también que están comprometidos, que son independientes, que no van a dejar que se creen expectativas de inflación.

El ex ministro Alberto Carrasquilla habló en una entrevista con El Espectador de la posibilidad de bajar aranceles, impuestos y cuasiimpuestos para ayudar a los exportadores, ¿qué opinión le merece esta apreciación?

Me parece mejor a entregar un subsidio de $200 o $300 por dólar exportado. La reducción de aranceles, además de incluir a los sectores exportadores, debería cobijar a algunos productos del sector agropecuario, donde todavía tenemos una protección que no está justificada. Y que justamente en este momento de altos precios de los productos alimenticios en los mercados internacionales, no tiene sentido estar protegiendo, por ejemplo, a cereales, a cierto tipo de productos.

En relación con los impuestos, creo que en el país se ha dado una reforma tributaria realmente trascendental, profunda y más estructural que todas las que así se han llamado, que es la figura de las zonas francas. Hoy no hay


un solo empresario que esté invirtiendo, que no sea bajo la figura de zona franca. Se está asegurando una tasa de tributación del 15% estable e inmodificable, porque normalmente el régimen de zona franca se pide con un acuerdo de estabilidad tributaria.

Con la tasa de tributación el sector empresarial se va a venir a pique. Hoy no hay problema, porque apenas está comenzando. Con el tiempo toda la actividad productiva migra hacia allá y se baja la tributación.

¿Cómo se va a compensar esa situación?

Los recursos saldrán de los impuestos de renta de las personas naturales o del IVA. Para allá vamos. Esa reforma se hizo dentro de un debate donde se estaba hablando de un tema puntual de zonas francas, pero se abrió a que la zona franca podía ser cualquier cosa, en cualquier sitio. La reforma tributaria más de fondo pasó como un tema pequeño de zonas francas y acabamos con una cosa que a mi modo de ver va a originar muchos dolores de cabeza en el futuro.

Es lógico que los empresarios busquen beneficiarse de esto, el que no lo haga no está haciendo bien su tarea. Pero los grandes proyectos de inversión, muchos de los que están llegando al país son bajo esta figura y acuerdos de estabilidad jurídica.

Muchas de estas empresas, incluso, habían venido a Colombia, inclusive sin esta figura. Se les apareció la virgen y todos sus análisis mejoraron. Que tampoco se diga que si no se hubiera dado lo de las zonas francas no hubiera llegado la inversión extranjera.

En relación con los controles a la entrada de capitales, ¿las medidas realmente han sido efectivas?

Donde más veo que piensan que las medidas han sido efectivas es en el Banco de la República. Creo que los controles de capitales a las inversiones de portafolio, no son efectivos; quienes los defienden dicen que si no hubieran existido, la revaluación hubiera sido mayor.

Yo sí creo que esos controles hacen un daño que no se está contabilizando a la hora de evaluar los costos y los


beneficios y es que el mercado de acciones y de TES pierde liquidez, pierde inversionistas, crece menos, lo cual les cuesta a todos.

 Sufre el Gobierno porque las tasas de los TES están en el 12%, cuando si hubiera otro jugador grande comprando TES, podrían estar en el 10% y al Gobierno le saldría más barata su deuda. Cuando se analiza la efectividad de esas medidas no se contabiliza bien el costo que el mercado de capitales pierda profundidad.

¿Qué opina de la reforma financiera?

Es un proyecto que salva la cara en materia económica en esta legislatura. De resto, no hay nada que valga la pena. No se trata del gran proyecto ni de una reforma que vaya a cambiar el funcionamiento del sistema financiero colombiano. Son temas muy de maquillaje.

Tal vez el único de fondo es el de los multifondos en los fondos de pensión, que era más un tema para una reforma pensional, que es positivo (que los fondos puedan ofrecer diferentes posibilidades de inversión, de acuerdo con el perfil de riesgo de las personas y sus edades).

De resto, trata cosas marginales e inocuas. Aunque no es una reforma mala, que cauce daño. Esta reforma no va a hacer que Colombia salga de los niveles de intermediación financiera, que son bastante mediocres, que es un tema muy de fondo.

Para usted, ¿qué debería incluir una verdadera reforma al sistema financiero?

Los temas que están pendientes de trabajarse en Colombia resultan muy poco viables en este gobierno, que además creo que no está interesado ya en meterse a fondo en este tipo de discusiones. Son los temas que le fortalecen los derechos a los acreedores.

Más que trabajar en los deudores hay que hacerlo en los acreedores, en los propios bancos. Se retrocedió en el tema del habeas data, no hemos avanzado en los procesos ejecutivos.

Un sistema financiero funciona bien cuando al que no paga se le puede cobrar. No, si sólo se le puede cobrar en cinco años. También cuando se hace evidente para todos los actores del sistema financiero que esa persona incumplió. Ese es el famoso sistema de las centrales de información. Hacia allí hay que avanzar.

¿Qué tan cierta es la relación de Brooking con Obama?

El trabajo que voy a hacer es totalmente independiente de quien gane las elecciones en Estados Unidos. Yo voy a participar en una comisión sobre América Latina que va a producir unas propuestas sobre políticas hacia América Latina a quien gane las elecciones.

No se puede ignorar que Brooking es una entidad donde trabaja un grupo importante de demócratas que de una u otra manera tienen más vínculos con la campaña de Obama y que puede haber un canal más expedito para que las propuestas lleguen más rápido, que a los republicanos. Pero desde mi punto de vista y el trabajo de la comisión el tema político está completamente excluido.