Tuberías en S.O.S.

Pavco le apuesta a la renovación de las redes de acueductos en el país, con productos de alta tecnología que reducirán las pérdidas y mejorarán la productividad de las empresas.

La energía circula actualmente por las oficinas de Pavco, como ha corrido el agua desde 1967, cuando esta empresa, de origen colombiano, inició la producción de tubos de PVC.

La firma se fundó cinco años antes, dedicándose a la elaboración de baldosas de vinilo. Las marcas iniciales —Tapisol y Vinisol— ya se vendieron. Hoy, el principal nombre del juego en Pavco (no el único) es tubosistemas.

El actual fluido de ideas, proyectos, productos y servicios es el resultado de la compra de Pavco, en 2007, por el grupo mexicano Mexichem, líder latinoamericano en resinas. El año pasado, Mexichem adquirió a la suiza Amanco, anterior propietaria de Pavco, y a la firma Petroquímica Colombia, Petco, líderes en insumos para la industria del plástico.

En lo que va de 2008, Mexichem ha destinado más de US$34 millones para renovar la productividad e incorporar procesos de innovación en Pavco, lo cual tiene atareado a Carlos Mario González Vega, actual gerente general. González, quien lleva 23 años en la compañía, nunca había visto tanto interés —ni tanta inversión— en la compañía. “Es un plan encaminado a llevarnos hacia nuevos y prometedores negocios”.

González cruzó media ciudad para cumplir nuestra cita. Venía desde la planta de Pavco en la Autopista Sur. Nos encontramos en el restaurante Manduka, del hotel Habitel.

Tratándose de una empresa esencialmente de tubos, los nuevos negocios, según González, se moverán alrededor del agua. Soluciones para los servicios de acueducto y alcantarillado, igual que para el campo. “En nuestro grupo, el agua es una tema de alta prioridad”, dice.

En este sentido, las inversiones están enfocadas a producir tubos de mayor diámetro, para atender la renovación de acueductos y alcantarillados. Es una red en proceso de extinción, pues su tendido se hizo con tubos de concreto y hierro, que requieren de urgente mantenimiento o de renovación en el corto plazo.

“Dichos materiales, a diferencia del plástico, se deterioran por los gases y sustancias corrosivas”, dice González. “En cambio, el plástico, de alta resistencia y de mínimo peso, es inmune a estos fenómenos. La hermeticidad es otra ventaja, evitando fugas. En el caso de la tubería para agua potable, por ejemplo, el plástico permitiría no sólo seguridad, sino una mayor eficiencia en el uso y comercialización del líquido.

El plástico, por ejemplo, es la mejor alternativa para reemplazar los tubos de asbesto-cemento colocados en el pasado. Para nadie es un secreto que este material es considerado de alto riesgo para la salud.

Como antídoto contra las fugas, la tubería de plástico acabaría con las pérdidas de agua, que actualmente se sitúan por encima del 30%. “Es dinero que no se factura y esto causa graves desangres a las finanzas municipales. Los escapes, además, erosionan el suelo y generan hundimientos en vías y andenes”.

Y en términos de costos, ¿es el plástico más barato? “No hay tal —dice González—. Es un material de alta tecnología, concebido para resistir el paso del tiempo, y esos atributos tienen un precio”.

Pero quizás lo más innovador que Pavco introducirá en el segundo semestre de este año es el sistema de tubos sin zanja. “La ruptura de calles y andenes incide negativamente en el flujo vehicular y en la actividad comercial. Por eso Pavco está invirtiendo en tecnologías de apoyo, que permitirán instalar tuberías de plástico sin abrir huecos”.

Para sus proyectos en el campo, Mexichem aguarda la aprobación de la compra de Colpozos, una empresa especializada en perforación y sistemas de riego. “En el campo se presentan mayores desperdicios de agua, pues los campesinos carecen de conocimiento para regular su consumo”.

Por tanto, Pavco no solamente intenta llevar productos y soluciones, sino instaurar una nueva filosofía alrededor del uso del agua.