Continúa tempestad de propuestas para superar la crisis

Aunque generalmente están sustentadas, algunas de sus sugerencias resultan entre mordaces y divertidas.

Las crisis no sólo son escenarios que permiten el surgimiento de nuevos talentos. También suelen facilitar la articulación de ideas nuevas, viejas o remodeladas que no siempre resultan aplicables al contexto para el cual fueron pensadas y que a veces parecen chistes de mal gusto.

Es el caso de la desaceleración económica colombiana, que ha originado una serie de controvertidas propuestas, como la del congresista paisa que dijo que el error fue del Gobierno por intervenir a DMG en vez de estatizarla para que siguiera funcionando y sus utilidades entraran directo a las arcas públicas. No menos curiosa resultó la del presidente del Congreso, Hernán Andrade, en el sentido de rebajar en un 10% el salario del Presidente de la República y otros altos funcionarios para que el país supere con éxito el mal momento de la economía.

Pero el primer lugar entre las ideas más absurdas o inverosímiles —según el economista César Caballero— lo tiene el Gobierno. “La medida más loca que se ha hecho en el país para superar la crisis es el plan de los $55 billones en inversión que propuso Planeación Nacional para reactivar la economía. Su financiación depende de créditos internacionales que no están asegurados, y la mayoría de las ejecuciones se harían en 2010, cuando buena parte de la crisis ya ha pasado”.

Otra que entraría al conteo, según los economistas, la hizo el pasado fin de semana Roberto Steiner, director de Fedesarrollo. En entrevista con Yamid Amat, Steiner afirmó que una estrategia para remediar la fuga de trabajadores formales a informales era la flexibilización del salario mínimo, y que la alternativa sería “bajarlo, claro, porque la economía está paralizada”.

“Es una iniciativa muy poco probable de implementar. No creo que sea práctico volverla  realidad con este desempleo tan grande y creciente”, dijo el ex ministro de hacienda Juan Camilo Restrepo. Caballero piensa igual: “Los que tienen menos posibilidades de defensa para enfrentar la crisis son los trabajadores. Comparto la medida, pero cuando la economía esté en crecimiento”.

En realidad la idea de Steiner no es tan nueva. En octubre, cuando comenzaba el frustrado proceso de concertación del aumento salarial, el ex ministro Alberto Carrasquilla también la sugirió, al decir que el salario mínimo en el país “es un chiste ridículamente alto”. “A mí me parece, y voy a ser políticamente incorrecto, que hay que reducir el salario mínimo con el fin de que el proceso de ajuste se dé en unas condiciones justas con los trabajadores que ganan menos, que es la población más vulnerable de Colombia y la más expuesta a lo que se viene, que puede ser duro”, dijo.

Según el economista Mauricio Rodríguez, hay otra idea simpática: “La campeona de las medidas absurdas es el Pico y Placa durante todo el día en Bogotá, porque ha dejado sin herramienta de trabajo a cientos de miles de capitalinos”. Y la subcampeona de las decisiones absurdas, continúa Rodríguez, es la negativa del ministro de Minas, Hernán Martínez, a bajar el precio de la gasolina, pese a que el del petróleo ha cedido. “El Ministro dice que hay que ahorrar para la época de las vacas flacas, pero ya estamos en esa época”.

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